El Mundo

Berlusconi fusiona a los partidos de su coalición y consolida su poder

Inauguró en Roma el congreso que dará nacimiento al partido del Pueblo de la Libertad (PDL) La movida, dijo, es una "revolución moderada, liberal, burguesa, popular e interclasista"

Sábado 28 de Marzo de 2009

Roma. — Silvio Berlusconi dio ayer el puntapié inicial al congreso del que nacerá este domingo el nuevo partido único del centroderecha italiano, el partido del Pueblo de la Libertad (PDL), en el que se fusionan varias formaciones de este sector ideológico. Con la jugada, el premier y magnate de los medios consolida su dominio de la coalición de gobierno y a la vez la compacta con vistas a futuras elecciones ante su eterno rival, la izquierda italiana, que vive sus horas más bajas por un cúmulo de errores propios y aciertos de Berlusconi.

En su discurso inaugural ante la platea de delegados, en un gran edificio de Roma, Berlusconi aseguró que "hoy se concreta un gran sueño, somos el partido de los italianos libres que quieren seguir libres. Los sondeos, los verdaderos, dicen que tenemos el 43 por ciento de consensos, pero nosotros queremos llegar al 51 por ciento". Elogió asimismo a los que consideró antecesores del nuevo PDL, como la Democracia Cristiana de la posguerra liderada por Alcide De Gasperi, y, anteriormente, el partido popular del cura Luigi Sturzo. En esta línea, enumeró: "La del PDL será una revolución moderada, liberal, burguesa, popular e interclasista".

Jugadas previas. En estos tres días, Il Cavaliere se dejará homenajear por sus "nuevos" correligionarios. En el congreso se fusionarán los dos grandes partidos que confluyen en el PDL, Forza Italia (fundado en 1994 por Berlusconi), y Alianza Nacional, más una media docena de pequeñas formaciones. El jefe de Alianza Nacional y segundo hombre de la coalición, Gianfranco Fini, advirtió que el liderazgo de Berlusconi "no puede ser un culto a la personalidad". Algo que difícilmente Berlusconi tendrá en cuenta, dado que su carácter carismático es su mayor capital político. Ayer, Fini se mostró parco y aplaudió tibiamente a Berlusconi. De hecho, medios italianos dan a Fini como uno de los virtuales perdedores con el nacimiento del PDL.

Unos 6.000 delegados se reúnen en Roma este fin de semana para consagrar el nacimiento del PDL. No faltará la buena comida. Media tonelada de la mejor pasta italiana, una cantidad similar de mozzarela y miles de litros de vino mantendrán bien alimentados a los delegados.

Para el multimillonario empresario de Milán el gasto vale la pena para ser elegido "emperador" en una votación abierta y, según los estatutos del partido, disponer de los máximos poderes. La consagración de Berlusconi deja en un segundo plano las quejas de la prensa italiana, que se pregunta para qué se necesitan delegados si el zar mediático no enfrenta a rival alguno. Tampoco se presta atención a las palabras de Fini, de que el partido no es una monarquía ni una unidad monolítica de pensamiento.

Forza Italia. En este congreso desaparece Forza Italia (FI), agrupación creada en 1994 por Berlusconi que poco después ganaría las elecciones. Tachado como "un partido de plástico" por los políticos profesionales, FI mostró mayor longevidad y vitalidad de la que se le asignaba en aquellos años. En cuanto a Alianza Nacional, Fini organizó su propio congreso para enterrarla la semana pasada.

Berlusconi ha explicado cientos de veces que el PDL debe ser un partido de masas conservador de tendencia moderada, según el modelo de los grandes partidos populares y democristianos europeos.

Cuando todavía no había nacido, en abril de 2008, el PDL recibió el espaldarazo definitivo en forma de una contundente victoria en las elecciones, cuando concurrió bajo una misma candidatura junto con la Liga Norte. Ahora "il Cavaliere" quiere repetir ese resultado en las próximas elecciones europeas. El objetivo es conseguir el 40 por ciento de los votos.

Doble derrota. En aquellas elecciones decisivas de 2008, la izquierda sufrió un doble revés: perdió el moderado Partido Demócrata (PD), surgido de los ex comunistas reformistas, pero también fue desplazada la izquierda radical y todavía comunista, que quedó fuera del Parlamento por primera vez desde la fundación de la república italiana. Berlusconi se atribuye, con alguna razón, haber quebrado no sólo políticamente sino también culturalmente a la otrora poderosa y casi hegemónica "sinistra". La derrota fue ulteriomente ahondada en las elecciones regionales de Cerdeña, lo que motivó la renuncia del líder y creador del PD, Walter Veltroni. En este contexto de debilidad de los adversarios y fortaleza propia, Berlusconi busca con el PDL consolidar su dominio. Tanto sobre la oposición política como sobre sus competidores internos. En tanto, las encuestas muestran que los italianos siguen confiando en las dotes transformadoras del Cavaliere, aún a pesar de los efectos que la crisis internacional está teniendo en Italia.

"Soy más pálido"

Silvio Berlusconi, criticado el año pasado por describir al presidente estadounidense Barack Obama como "bronceado", respondió a una comparación sobre sus estilos de liderazgo diciendo: "Soy más pálido". Ahora comentó: "Soy más pálido, porque hace mucho tiempo que no tomo sol. El es más apuesto y alto".

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