El Mundo

Asesor de Trump confirma su interés en comprar la isla de Groenlandia

Larry Kudlow dijo en TV que su jefe quiere "explorar la idea". El cambio climático aumenta el atractivo de la mayor isla del planeta.

Lunes 19 de Agosto de 2019

El presidente Donald Trump está interesado en comprar Groenlandia, confirmó ayer uno de sus asesores, a pesar de que el territorio ha dejado en claro que no está en venta. Trump "quiere explorar la idea" de comprar Groenlandia, territorio semiautónomo de Dinamarca, dijo el asesor económico de la Casa Blanca Larry Kudlow.

El asesor se negó a predecir qué ocurrirá con la idea, pero en declaraciones al programa Fox News Sunday aseveró que el territorio, ubicado entre el océano Atlántico y el océano Artico, "es un lugar estratégico con muchos recursos minerales". Ante la pregunta, Kudlow contestó: "Mire, es una historia interesante. Se está desarrollando. Lo estamos viendo", dijo a Fox News Sunday. Kudlow señaló que "hace años Harry Truman quería comprar Groenlandia", un dato histórico real. Ocurrió luego de la Segunda Guerra Mundial.

Kudlow continuó describiendo la lógica detrás del interés en comprar el territorio autónomo danés que se reveló por primera vez a principios de esta semana. "Dinamarca es dueña de Groenlandia. Dinamarca es un aliado. Groenlandia es un lugar estratégico", remachó. Y "tiene muchos minerales valiosos". El Wall Street Journal fue el primero en informar que Trump había lanzado la idea de comprar Groenlandia, pero señaló que había sido transmitida con "diversos grados de seriedad". Kudlow dijo que no quería predecir lo que sucederá. "No quiero predecir un resultado", dijo Kudlow. "Sólo digo que el presidente, que sabe un par de cosas sobre la compra de bienes raíces, quiere echar un vistazo a una compra en Groenlandia".

Desde el final de la Segunda Guerra Mundial Estados Unidos tiene una base militar en la isla, Thule. Es parte de un sistema global de radares, de detección de misiles y vigilancia espacial. Trump tiene programado un viaje a Dinamarca en septiembre.

Kudlow confirmó así las versiones de prensa de la semana pasada. Primero, el diario financiero The Wall Street Journal publicó: "El presidente Trump plantea una nueva compra inmobiliaria: Groenlandia", pero como se dijo, señaló que tenía una seriedad dudosa. Poco después, el Washington Post repetía la misma información. Efectivamente, el jefe del Estado había propuesto a sus asesores hacer una oferta a Dinamarca por Groenlandia, la mayor isla del mundo, con apenas unos 60 mil habitantes. Casi toda la isla está cubierta por un casquete de hielo, que llega a tener más de tres kilómetros de espesor. La jefa de Exteriores groenlandesa Ane Lone Bagger ha descartado cualquier posibilidad: "Estamos abiertos al comercio, pero no estamos a la venta". Las reacciones de los partidos políticos daneses han sido aún más virulentas, muchas de ellas en tono de burla hacia la figura de Trump.

Pero, ¿cuál podría ser el interés de Estados Unidos en esta enorme isla helada? El más obvio y citado ayer por Kudlow, es el mineral: Groenlandia tiene vastos yacimientos de minerales de valor, incluido el estratégico uranio. El otro punto de valor de Groenlandia es geopolítico o geoestratégico: se ubica en el Atlántico Norte, frente al Artico, que está en disputa creciente entre EEUU, Rusia, y las naciones que tienen fronteras sobre el Polo Norte. Kudlow también citó este aspecto.

Pero hay un factor que acelera todos estos potenciales de la isla: el hielo de Groenlandia se está fundiendo a una velocidad increíble. El 31 de julio, la isla vertió al mar unas 10.000 millones de toneladas de agua en estado sólido y líquido. Al día siguiente, arrojó otros 12.500 millones de toneladas, según rigurosas mediciones de un instituto cientifico danés que monitorea la isla. Esos montos de hielo son suficientes cambiar el nivel del mar, si bien levemente. El mes pasado, el nivel del océano en todo el mundo subió un milímetro sólo por el hielo derretido en Groenlandia.

Esto está pasando no sólo Groenlandia. Una estación meteorológica situada al norte del Círculo Polar marcó 34,8 grados centígrados durante el mes de julio. La semana pasada, había que navegar 250 kilómetros al norte de Alaska para encontrar hielo. Esa enorme masa de hielo terrestre que cubre Groenlandia puede subir el nivel del mar en hasta 4 metros. A diferencia del hielo marino del Artico,su entrada al océano desde tierra produce el conocido efecto del Principio de Arquímedes.

Sin embargo, pese a esta calamidad en puerta, tanto Trump como Vladimir Putin, se relamen pensando en un Artico y una Groenlandia libre de hielos. El calentamiento de la Tierra provocado por el hombre ha abierto a la actividad humana un nuevo territorio. El resultado es una pugna entre grandes potencias por el control de ese nuevo mundo. Estados Unidos tiene tradición en la materia: en 1867 adquirió Alaska a Rusia por 100 millones de dólares de la época. El zar temía que ese territorio, indefendible por su débil armada,le fuese arrebatado por Gran Bretaña.

En todo caso, el tanteo de compra de Groenlandia es sólo un síntoma. EEUU, Rusia, Canadá, Finlandia, Suecia, Noruega e Islandia están desatando un carrera para quedarse con el Artico.

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