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Asesinaron a un líder de Hezbolá buscado por la Justicia argentina

Beirut, Damasco. — El líder de Hezbolá, Imad Moughniyah, que figuraba en la lista de más buscados de Estados Unidos por atentados contra Israel...

Jueves 14 de Febrero de 2008

Beirut, Damasco. —

  Moughniyah, de 45 años, murió el martes por la noche por la explosión de una bomba colocada en su camioneta todoterreno. El dirigente había sido catalogado por Estados Unidos y la Unión Europea como un terrorista peligroso, que supuestamente estaba implicado en los atentados con bomba perpetrados en 1983 contra la embajada y la Marina de Estados Unidos en Líbano y contra un cuartel de las fuerzas de paz francesas en ese país, que causaron más de 350 muertos. También se lo consideraba el "cerebro" del atentado perpetrado en 1992 contra la embajada de Israel en Buenos Aires, que dejó 29 muertos, y la mutual Amia en 1994, donde hubo 85 víctimas fatales. Era responsable también del secuestro de decenas de extranjeros en Líbano en los años 80. Washington ofreció una recompensa de 25 millones de dólares por su captura.

Jefe operativo.

  Estados Unidos lo acusó también por la planificación y participación del secuestro de un avión comercial de la TWA el 14 de junio de 1985 y de la muerte de un pasajero norteamericano. "Para el gobierno estadounidense, Imad era el terrorista más buscado antes de que apareciera Osama Bin Laden", destacó Ranstorp. "Por muchos años, muchos equipos diferentes lo habían estado buscando por un catálogo de ataques de los que se le acusaba", agregó.

  Hezbolá acusó rápidamente a Israel de ordenar que fuera puesta una bomba en el auto de Moughniyah, quien dirigió la red de seguridad del movimiento durante la guerra civil del Líbano (1975-1990). Irán también culpó a Israel y condenó el asesinato como un acto de "terrorismo de Estado". En Gaza, el grupo islámico Hamas apeló a la unión del mundo árabe contra Israel e Irán condenó el atentado. Por su parte, Israel negó cualquier participación en el asesinato, considerado un revés para las guerrillas de Hezbolá, a las que respalda Siria y que combatieron durante 34 días contra Israel en 2006.

El fiscal de la causa Amia, Alberto Nisman, dijo que el líder de Hezbolá "fue el jefe operativo que tuvo a su cargo organizar la parte logística y el ingreso de todos los integrantes del grupo que destruyó la mutual judía".

Funerales.

  La confrontación se desató por una redada a través de la frontera de la agrupación, en la que fueron capturados dos soldados de Israel. Según evaluaciones de inteligencia israelíes, Moughniyah participó en la planificación del operativo. "No sólo era objetivo de Israel, sino también de los estadounidenses y de otras muchas partes", dijo el ex director del servicio secreto israelí, Mossad, Danny Yatom. Moughniyah ha sido un objetivo muy esquivo, agregó, describiendo su muerte como un severo revés para Hezbolá. "Era uno de los terroristas con mayor cantidad de agencias de inteligencia y Estados persiguiéndolo", resaltó. "Mantuvo una precaución extrema durante muchos años. Fue imposible siquiera obtener una fotografía. Nunca apareció ni habló a los medios", agregó.

Hezbolá, una fuerza política y militar en el Líbano respaldada por Siria e Irán, anunció el asesinato y convocó a sus seguidores a asistir hoy al funeral en Beirut. "Tras una vida plena de Jihad (guerra santa), sacrificios y logros Moughniyah murió como mártir a manos de los sionistas israelíes", dijo Hezbolá.

La Jihad.

Se cree que Moughniyah era jefe de la Jihad islámica, un grupo proiraní en la sombra que surgió en el Líbano en la década de 1980 presuntamente relacionado con Hezbolá. La Jihad asesinó a varios rehenes occidentales en Beirut a mediados de los 80. El grupo mató a algunos de sus cautivos e intercambió a otros por armas estadounidenses para Irán en lo que posteriormente se conoció como el escándalo Irán-Contra. Entre los asesinados estaba un responsable de la CIA. l El líder de Hezbolá, Imad Moughniyah, que figuraba en la lista de más buscados de Estados Unidos por atentados contra Israel y objetivos occidentales, murió por la explosión de un coche bomba en Damasco. El alto dirigente del movimiento shiíta libanés era buscado por la Justicia argentina por los atentados a la embajada israelí y la Amia. Diversas organizaciones islámicas responsabilizaron a Israel y a Estados Unidos del atentado.

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