El Mundo

Argentina y EEUU repudian el escaño de Venezuela en la OEA

Pidieron que la oficina de asuntos jurídicos evalúe el tema tras la resolución del organismo desconociendo la segunda presidencia de Nicolás Maduro

Sábado 12 de Enero de 2019

Estados Unidos y Argentina cuestionaron ayer si la actual representación diplomática de Venezuela debe seguir ocupando el escaño correspondiente a ese país en la Organización de Estados Americanos (OEA), a raíz de la resolución adoptada el jueves desconociendo la legitimidad de Nicolás Maduro como presidente. El embajador estadounidense Carlos Trujillo pidió a la oficina de asuntos jurídicos que evalúe el tema, después de que la representante alterna de Venezuela Asbina Marín ejerciera el derecho de palabra durante una sesión especial del Consejo Permanente para evaluar la crisis en Nicaragua. La argentina Paula Bertol secundó la moción de Trujillo y se preguntó "¿desde dónde habla la representante de Venezuela? Hay dudas que me surgen sobre la cuota que configura el estar aquí" como Estado miembro de la organización. Venezuela adeudaba 10,4 millones de dólares hasta el 30 de noviembre de 2018, según los datos más recientes disponibles en la página web de la OEA. Marín respondió que la resolución adoptada el jueves por la OEA "no puede tener efecto sobre los derechos de Venezuela como Estado miembro". Venezuela inició en abril de 2017 un proceso de dos años para abandonar el organismo hemisférico.

El secretario general de la OEA Luis Almagro, férreo opositor al régimen de Maduro, aseguró que aguardará la opinión de la oficina legal, encabezada por el también uruguayo Jean Michel Arrighi. La OEA adoptó una resolución que desconoce la legitimidad de la segunda presidencia de Venezuela que asumió el jueves Nicolás Maduro.

"Prácticas de coerción"

Al respecto, el Ministerio de Exteriores venezolano expuso en un comunicado sus críticas a la OEA, organización a la que acusó de seguir las "prácticas de coerción" lanzadas desde Estados Unidos para buscar un "cambio de régimen" en el país sudamericano. Este tipo de iniciativas, añadió Caracas en su nota, representan una "flagrante violación del derecho internacional y de los propósitos y principios consagrados en la Carta tanto de la OEA como de la ONU". Asimismo, aseguró que la votación "no logró superar el número de respaldos obtenidos en el pasado". Agradecemos el apoyo de países amigos que decidieron n-o acompañar la resolución adoptada el día de ayer (por el jueves), conscientes de que tal manipulación jurídica atenta contra el derecho a la paz de nuestros pueblos y coloca en peligro la estabilidad de América latina y el Caribe en su conjunto", afirmó el Ministerio que dirige Jorge Arreaza.

El gobierno de Maduro defendió su "inquebrantable vocación pacífica" y su derecho a elegir a sus propias autoridades, "toda vez que la soberanía reside en el pueblo venezolano".

En tanto, el presidente de la Asamblea Nacional (Congreso) de Venezuela, Juan Guaidó, convocó ayer a la población del país a una "gran movilización nacional" el 23 de enero contra Maduro. Guaidó realizó el anuncio tras un cabildo abierto frente a la sede de las Naciones Unidas en la capital venezolana, Caracas, y recalcó que Maduro "usurpó" el poder y exigió la celebración de elecciones "libres". "Como presidente de la Asamblea Nacional, único poder electo y legítimo para representar al pueblo venezolano, me apego a la Constitución (...) para convocar elecciones libres y convocar al pueblo, la Fuerza Armada y la comunidad internacional para a hacerlo realidad", dijo. "Necesitamos la fuerza de todo para que podamos lograr el cese de la usurpación y elecciones libres", agregó, antes de reclamar el respaldo a un gobierno de transición, encabezado por él, "que dará respuestas al pueblo venezolano que padece la peor crisis política, económica y social de su historia".

Durante la concentración con opositores Guaidó también hizo un llamado a las fuerzas armadas a que no reconozcan a Maduro como presidente. "Hay alguien que rompió la cadena de mando y ustedes lo saben", agregó. Al grito de "Maduro dictador" y "Guaidó presidente" miles de opositores se concentraron en el este de Caracas, para participar del cabildo abierto convocado por la Asamblea Nacional.

Asunción en solitario

Maduro, de 56 años, prestó el jueves juramento como presidente para su segundo sexenio ante el Tribunal Supremo de Justicia, controlado por el oficialismo. Aunque la Constitución obliga al presidente a jurar ante el Congreso, el máximo tribunal sentenció que el acto no podía hacerse en esa instancia porque los congresistas opositores estaban en "desacato" y sus actos eran "nulos". Mientras Maduro juraba, la OEA aprobó una resolución desconociendo la legitimidad de su segunda presidencia y Paraguay resolvió romper relaciones diplomáticas. El canciller Jorge Arreaza consideró a la resolución de la OEA un "peligroso precedente" para la región y acusó ayer a Estados Unidos de emprender "prácticas de coerción" para promover una "criminal campaña de agresión" contra Venezuela. Argentina, sin romper relaciones, prohibió el ingreso de integrantes de alto nivel del gobierno venezolano. En tanto, la mayoría de sus vecinos de la región, EEUU y la Unión Europea desconocieron su reelección.

Maduro arranca su segundo sexenio en medio de crecientes presiones externas e internas que amenazan con agravar la crisis económica y social dominada por una hiperinflación y una fuerte recesión.

Malestar. La oposición a Maduro realizó un "cabildo abierto" ante la sede de las Naciones Unidas en Caracas.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario