Sábado 04 de Julio de 2009
Tegucigalpa. — El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, llegó a Honduras para una serie de consultas con diversos sectores, con miras a buscar una salida a la crisis en la que se encuentra la nación centroamericana. Su presidente constitucional, Manuel Zelaya, fue expulsado por la fuerza del país. Los partidarios del nuevo gobierno de facto realizaron manifestaciones durante todo el día en Tegucigalpa como "recibimiento" al jefe de la OEA. En tanto, la presidenta argentina viajaba anoche a Washington y mañana se trasladaría a Honduras (ver aparte).
Luego de llegar al aeropuerto de la capital hondureña, una de las primeras citas de Insulza fue con los integrantes de la Corte Suprema de Justicia, con quienes charló por más de dos horas. No trascendieron detalles del encuentro. La Corte prohibió el referendo que impulsaba Zelaya y que derivó en la actual crisis. Insulza tenía previsto reunirse anoche con el fiscal general adjunto, Roy David Urtecho, algunos candidatos presidenciales y dirigentes de la izquierda hondureña.
El desarrollo de la agenda del secretario de la OEA en el país centroamericano se mantuvo en secreto. Insulza arribó a Honduras un día antes del anunciado retorno del destituido presidente Manuel Zelaya. Este retrasó su regreso al país para dar un compás de espera al ultimátum de 72 horas que dio la OEA para que se lo restituya en el poder. Las horas previas a la llegada del secretario general de la OEA registraron manifestaciones en las calles de Tegucigalpa de seguidores y opositores de Zelaya.
Insulza no tienen ningún encuentro previsto con el nuevo presidente, Roberto Micheletti, a quien la OEA desconoce como mandatario legítimo.