Arabia Saudita confirmó que fue atacada con armas fabricadas por Irán
El ministro de Exteriores afirmó que el bombardeo con drones de hace una semana contra refinerías sauditas tendrá "respuesta adecuada".

Domingo 22 de Septiembre de 2019

El ministro de Asuntos Exteriores saudí, Adel al Yubeir, ratificó que los ataques del pasado 14 de septiembre contra dos enormes refinerías y campos petroleros fueron perpetrados con armamento iraní y advirtió de que habrá una "respuesta adecuada". Al mismo tiempo, la fuerza paramilitar de Irán, la Guardia Revolucionaria, declaró que "está preparada para el combate en cualquier escenario".

"Los ataques contra (la petrolera estatal saudí) Aramco fueron llevados a cabo con armas iraníes y por ese motivo haremos que Irán rinda cuentas por ello", ha afirmado Al Yubeir en rueda de prensa desde Riad recogida por la cadena de televisión saudí Al Arabiya.

Al Yubeir ha señalado que estos ataques buscaban también perjudicar a la seguridad de la energía a nivel mundial y por ello Riad mantiene contactos con sus aliados y amigos para decidir cuáles serán las próximas medidas a tomar a la espera del resultado de la investigación de los ataques.

"Estamos seguros de que los ataques no proceden de Yemen, sino del Norte", ha remachado al Al Yubeir al tiempo que ha denunciado que "Irán recluta a ciudadanos de la región para utlilizarlos contra otros países". Así, ha recordado que Arabia Saudita jamás ha lanzado un misil, un drone y "ni una bala" contra Irán.

Las autoridades de Irán han negado cualquier implicación en los ataques. Irán ha defendido a los hutíes de Yemen, que son shiítas y sus protegidos y estos han insistido en su autoría del ataque contra Arabia Saudita de hace una semana. Los hutíes han defendido su "derecho" a lanzar esa clase de operaciones como "actos de defensa" contra las operaciones ofensivas que lleva a cabo en Yemen la coalición militar que lidera Arabia Saudita.

Tropas del Pentágono

En tanto, el Pentágono anunció el envío de tropas a Arabia Saudita con fines "defensivos" tras el ataque a las refinerías sufrido el pasado sábado. El gobierno estadounidense hizo pública la decisión tan solo unas horas después de aprobar sanciones contra el Banco Nacional de Irán, calificadas por el presidente Donald Trump como "el mayor castigo impuesto nunca contra un país". "El presidente ha aprobado el envío de fuerzas estadounidenses que serán de naturaleza defensiva y se centrarán principalmente en la defensa aérea y de misiles", señaló el secretario de Defensa, Mark Esper, en una rueda de prensa. El jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Joseph Dunford, concretó que se trataría de un "despliegue moderado". Tanto el carácter explícitamente defensivo y la advertencia de que no se trataría de un envío muy numeroso deja clara la preferencia de la Administración de Trump de no entrar en un conflicto militar con Irán.

Desde Irán, en tanto ayer llegó la respuesta a la ofensiva verbal y de sanciones de EEUU y su socio saudí. La Guardia Revolucionaria iraní aseguró que está preparada para el combate o para "cualquier escenario" que se presente en medio de la peligrosa escalada con Estados Unidos, que anunció el refuerzo de sus tropas en Emiratos Arabes Unidos (EAU) y Arabia Saudita.

La crisis y la escalada bélica y de amenazas se da en medio del colapso del acuerdo nuclear internacional, tras el abandono del pacto por parte de Washington en 2018 y en los últimos meses por etapas, por Irán.

El ataque con al menos 25 drones y misiles del 14 de septiembre, fue reivindicado por el movimiento shiíta de los hutíes, un grupo que controla gran parte de Yemen y es financiado por Irán. El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Mohammad Yavad Zarif, advirtió desde Nueva York, donde se encuentra para asistir a la Asamblea General de la ONU, que cualquier ataque contra Irán traerá como resultado "una guerra total". En la misma línea, el general Hossein Salami, dijo que sus fuerzas han realizado "ejercicios de guerra y están listas para cualquier escenario, informó la ias CNN.

"Si alguien cruza nuestras fronteras, lo atacaremos", aseveró durante una ceremonia en la que expuso las piezas del drone estadounidense derribado por Irán en junio, después de que fuera descubierto sobrevolando en territorio iraní sin permiso. "Está claro que incluso los sauditas no creen la ficción de la participación iraní", sostuvo el canciller, quien reiteró la teoría de que fue un ataque de represalia de los hutíes contra Arabia Saudita. Pero los analistas señalan que los hutíes no tienen misiles de tan largo alcance como los utilizados para el ataque contra las refinerías sauditas. El general Salami aseguró que Irán no quiere iniciar un conflicto pero dejó saber a Estados Unidos y a Arabia Saudita que está preparado. "No nos detendremos hasta la destrucción de cualquier agresor. Y no dejaremos ningún lugar seguro ", aseguró el militar y advirtió: "No calculen mal y no se equivoquen".

Más allá de esta ola de retórica de los dos lados, lo cierto es que a la retirada de EEUU del acuerdo nuclear en 2018 siguieron una serie de sanciones de Washington a Teherán que dejaron a esta sin la mitad de sus ventas de petróleo. En mayo pasado, comenzaron en el Golfo los atentados explosivos contra petroleros que habían cargado en el reino saudita o en los vecinos Emiratos. Todos sospechan en el Golfo que esos ataques anónimos son una represalia secreta de Irán contra las sanciones que sufre de parte de EEUU y contra su odiado aliado saudí.

Otro factor de tensión son las milicias shiítas de Irak, que Irán entrena y comanda de hecho. Estos grupos son un factor de poder dentro de Irak, país que luego de la ocupación de EEUU (2003-2008) fue cayendo rápidamente bajo la órbita de su vecino persa. La gran mayoría de los iraquíes son shiítas, lo que hizo surgir naturalmente un vínculo con los vecinos, pero son árabes y no de etnia iraní. Irán se ha erigido en la gran potencia del mundo islámico no sunita, el de la minoría shiíta. Así, domina a estas minorías en Líbano (Hezbolá), Siria e Irak, además de Yemen y los citados hutíes de Yemen. Arabia Saudita, en cambio, es la gran potencia del mundo árabe sunita.