Cinco hospitales locales quedaron bajo cuarentena tras la muerte de una técnica de laboratorio. Cerca de 200 contactos están vigilados por un posible brote
12:21 hs - Lunes 05 de Octubre de 2026
Las autoridades de Irkutsk, ciudad de Rusia, activaron un operativo sanitario después de la muerte de una técnica de laboratorio de 28 años que presentó un cuadro de neumonía grave. En este marco, cinco hospitales quedaron bajo cuarentena y cerca de 200 personas permanecen bajo vigilancia médica mientras continúan los análisis para determinar si la mujer contrajo peste neumónica.
El caso generó preocupación debido a que la trabajadora se desempeñaba en el Instituto de Investigación Antiplagas de Shelekhov, un establecimiento especializado en el estudio de patógenos peligrosos. Según el relato de la paciente a los médicos, habría roto accidentalmente un tubo de ensayo que contenía bacterias vivas mientras recogía muestras para analizarlas.
Sin embargo, las autoridades todavía no confirmaron que la muerte haya sido consecuencia de la peste. El gobernador de Irkutsk, Igor Kobzev, describió el cuadro como una "neumonía de origen desconocido" y anunció medidas preventivas.
La trabajadora fue hospitalizada el martes pasado con síntomas de neumonía grave y posteriormente necesitó asistencia respiratoria mecánica, donde terminó falleciendo el jueves.
Qué es la peste neumónica
La peste es una enfermedad provocada por la bacteria "Yersinia pestis". Según Cleveland Clinic, el microorganismo puede afectar los ganglios linfáticos, la sangre, los pulmones o la garganta.
Según el órgano comprometido, la enfermedad puede presentarse como peste bubónica, septicémica, neumónica o faríngea.
La forma bubónica afecta los ganglios linfáticos. La peste septicémica aparece cuando la bacteria llega al torrente sanguíneo, mientras que la variante neumónica compromete los pulmones. La peste faríngea, en tanto, afecta la garganta.
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La peste neumónica puede desarrollarse cuando la infección llega a los pulmones desde otra parte del organismo o cuando una persona contrae directamente la bacteria a través de otra persona infectada.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera a la peste neumónica o pulmonar como la presentación más virulenta de la enfermedad. Puede tener un período de incubación de apenas 24 horas y, si no recibe un diagnóstico y tratamiento temprano, puede resultar mortal.
Cómo se contagia
La principal diferencia de la peste neumónica respecto de otras formas de la enfermedad es que puede transmitirse entre personas a través de las secreciones respiratorias.
Cuando la bacteria se instala en los pulmones, una persona infectada puede expulsarla mediante las gotículas que libera al toser o estornudar. Otra persona puede contraer la infección al inhalarlas.
La peste también puede transmitirse por otras vías. Las ratas, otros mamíferos y las pulgas pueden portar Yersinia pestis. La transmisión más habitual ocurre a través de la picadura de una pulga que previamente se alimentó de un animal infectado.
Una persona también puede infectarse al entrar en contacto con fluidos corporales o tejidos de un animal que porta la bacteria. Otra posibilidad aparece al consumir carne cruda o poco cocida de un animal infectado, una vía que puede provocar peste faríngea.
La peste neumónica también puede aparecer como una complicación de la peste bubónica o septicémica. Si la infección no recibe tratamiento, la bacteria puede avanzar por el torrente sanguíneo y llegar hasta los pulmones.
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Cuáles son los síntomas
Los síntomas de la peste neumónica suelen aparecer repentinamente y pueden provocar un rápido deterioro del estado general.
Entre los signos que pueden presentarse en distintas formas de peste aparecen la fiebre, los escalofríos, los dolores de cabeza y corporales, la debilidad, el cansancio, los mareos, las náuseas, los vómitos y la diarrea.
La forma de la enfermedad determina otros síntomas. La peste bubónica puede provocar ganglios linfáticos inflamados y dolorosos. La variante septicémica puede generar dolor abdominal y sangrado por la nariz, la boca o debajo de la piel. La peste faríngea puede producir dolor de garganta.
En el caso de la peste neumónica, las principales señales incluyen dificultad para respirar, dolor en el pecho, tos y mucosidad que puede ser acuosa o contener sangre.
Las formas septicémica y neumónica se encuentran entre las presentaciones más graves de la enfermedad. Sin tratamiento, la tasa de letalidad de la peste puede alcanzar valores elevados.
La variante pulmonar genera especial preocupación porque puede provocar transmisión de persona a persona y desencadenar brotes si las autoridades no detectan los casos y aplican tratamiento rápidamente. A diferencia de otras grandes epidemias históricas, actualmente existen antibióticos para tratar la infección.