El Mundo

Alemania: los socialdemócratas ya se dan por vencidos ante Merkel y buscan negociar con ella

Se vota el domingo próximo. El candidato del SPD, Martin Schulz, habla de consultar a las bases sobre otra coalición con la democristiana.

Lunes 18 de Septiembre de 2017

A una semana de las elecciones generales en Alemania, la canciller Angela Merkel y su partido democristiano CDU siguen al frente de los sondeos, a gran distancia del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), que queda en un distante segundo lugar y ya da las elecciones por perdidas. Las encuestas semanales, conocidas ayer, apenas le auguran un voto del 22 por ciento, contra el 36 por ciento de la formación democristiana de Merkel. Un resultado por debajo incluso de su peor registro en unas elecciones generales, el 23 por ciento obtenido en 2009. Su candidato, Martin Schulz, parece abocado o resignado a formar nuevamente una "gran coalición" de gobierno con Merkel, pero en la que su presencia quedaría disminuida respecto a la actual. También la extrema izquierda y los ecologistas caen en los sondeos, lo que indica que la izquierda en general no está de moda en la Alemania de Angela Merkel, en el poder desde 2005.

Sin su apoyo, sin embargo, a Merkel le resultaría más complicado articular una fórmula de gobierno para los próximos cuatro años, por lo que Schulz ha encontrado la manera de transmitir a sus votantes el mensaje de que no todo está perdido yanunció en un acto electoral que someterá a la votación de las bases un posible acuerdo de coalición. "Las bases del partido deberán decidir si quieren sellar una alianza con otros partidos y también elegir con quién", advirtió, asumiendo que la incógnita de estas elecciones es con quién formará gobierno la futura y segura ganadora, Angela Merkel. El nominal candidato a canciller por el SPD da así por perdida la competencia con ocho días de anticipación y pide pensar en una negociación con el vencedor. Deprimente para los socialdemócratas alemanes, habituados a ganar elecciones generales y formar gobiernos en el pasado,en la Alemania anterior a Angela Merkel.

Hace cuatro años, después de echar por la puerta de atrás al candidato que había perdido las elecciones contra Angela Merkel, Peer Steinbruck, el presidente del partido sometió a votación de las bases el acuerdo de gobierno con Merkel. De los más de 470.000 militantes, participó cerca de un 78 por ciento y un 76 por ciento se mostró a favor. "Esa consulta de 2013 fue un momento cumbre en la democracia interna del partido. No podemos ni queremos ir hacia atrás", argumenta ahora Schulz, pero lo cierto es que en este momento las bases son menos propensas a un nuevo gobierno con los democristianos. Las exigencias que pondrá sobre la mesa Schulz en la primera conversación con Merkel serán la igualdad de salarios entre hombres y mujeres, garantía de plazas escolares gratuitas de horario prolongado, reforma de las jubilaciones y pensiones que mejore la capacidad adquisitiva de los jubilados más desfavorecidos y una "Europa más fuerte y solidaria".

Otro dato inquietante es el consolidado tercer lugar de la ultraderecha. Mientras la coalición CDU-CSU de Merkel sigue manteniendo una ventaja de 14 puntos sobre los socialdemócratas de Martin Schulz —36 por ciento a 22 por ciento— con vistas a los comicios generales del domingo próximo, la ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD) se afianza como tercera fuerza. Según la encuesta del instituto Emnid, la AfD se consolidaría con un 11 por ciento, dos puntos más que en el anterior sondeo semanal, la tercera fuerza. El partido xenófobo y euroescéptico se convertirá en la primera fuerza de ultraderecha que supera el umbral y logra ganar bancas en el parlamento de Alemania desde la Segunda Guerra Mundial.

Recién en cuarto lugar, la encuesta sitúa a Die Linke, La Izquierda, formación de izquierda ortodoxa aglutinadora de poscomunistas con un 10 por ciento. Los liberales del FDP, que en 2013 quedaron fuera del Parlamento al no alcanzar el mínimo del 5 por ciento de votos, también ganan un punto, con el 9 por ciento de apoyos. ltimos se encuentran los alicaídos Verdes, con 8 por ciento.

Por el camino de la negociación dejaría caer seguramente su negativa a aumentar el gasto en defensa hasta el 2 por ciento del PIB, tal y como exige Trump y a lo que Merkel está dispuesta, lo que supone que el presupuesto actual de 36.000 millones al año podría haberse doblado en 2030 con las actuales previsiones de crecimiento económico. En el capítulo «Europa» de esa negociación, tanto Merkel como Schulz están completamente de acuerdo en plantar cara a Hungría y Polonia en su negativa a recibir refugiados y esa convicción se afianza con noticias como la de ayer, cuando la Policía interceptó en la frontera con Polonia un camión conducido por un turco de 46 años en cuyo interior se hacinaban 51 inmigrantes ilegales de procedencia iraquí, 17 de los cuales eran niños. Pero ampliando el concepto de solidaridad al manejo de las cuentas europeas, Schulz mostró en sus días de presidente del Parlamento Europeo bastante más simpatía por la mutualización de la deuda y por ideas como los eurobonos de lo que Merkel y su ministro de Finanzas están dispuestos siquiera a comentar.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario