El Mundo

Alemania aprobó el fondo de rescate y alejó a la Unión Europea del abismo

Berlín/Bruselas. - El Parlamento alemán aprobó ayer con una abrumadora mayoría ampliar los fondos de ayuda para socios comunitarios con problemas de deuda, dando un espaldarazo crucial al proyecto europeo...

Viernes 30 de Septiembre de 2011

Berlín/Bruselas. - El Parlamento alemán aprobó ayer con una abrumadora mayoría ampliar los fondos de ayuda para socios comunitarios con problemas de deuda, dando un espaldarazo crucial al proyecto europeo en medio de la crisis. También la canciller Angela Merkel salió reforzada de la votación en la Cámara baja del Parlamento (Bundestag), considerada por analistas una "moción de confianza" encubierta y una prueba de fuego para su coalición de centroderecha. Pese a una rebelión de 15 parlamentarios euroescépticos, Merkel obtuvo 315 votos de su propia coalición, los suficientes para evitar la humillación de depender de los opositores socialdemócratas y verdes para aprobar el plan.

La reforma del Fondo Europeo de Estabilización Financiera (FEEF), que eleva casi al doble la contribución alemana a las ayudas para países en crisis, logró el apoyo de 523 de los 620 diputados. Hubo 85 votos negativos, tres abstenciones y nueve diputados ausentes. Los partidos de la coalición de centroderecha que preside Merkel, la Unión Cristianodemócrata (CDU) y los liberales (FDP), sumaron además 315 votos a favor, cuatro más que la mayoría absoluta. Esta llamada "mayoría del canciller" era considerada un apoyo imprescindible para que Merkel pudiera mantener su coalición y su política de apoyo al euro.

Inminente sanción. Como se esperaba, también votaron a favor los principales partidos de la oposición, los socialdemócratas (SPD) y Los Verdes. Sólo la rechazaron los poscomunistas de La Izquierda y algunos disidentes en la coalición. La ley quedará sancionada hoy su aprobación en la Cámara alta (Bundesrat).

En una primera reacción, la Comisión Europea se mostró "muy satisfecha" por el resultado de la votación, mientras que tanto liberales como cristianodemócratas celebraron el resultado como una prueba de "la solidez de la coalición".

El encendido debate en el Bundestag dejó claro lo que estaba en juego. "Tenemos un interés nacional existencial en la estabilidad de Europa y del euro", advirtió Volker Kauder, jefe de la fracción cristianodemócrata. La aprobación de la ley determina "nuestro futuro, la creación de empleo, el futuro de la generación más joven", añadió. La propia Merkel se había implicado personalmente en la aprobación del FEEF y en los últimos días había pedido "responsabilidad" ante una votación "de interés mundial".

Alemania se convierte así en el décimo país en aprobar la ampliación del FEEF propuesta por los jefes de Estado y de gobierno de la eurozona en la cumbre del 21 de julio en Bruselas. Antes ya lo habían hecho Francia, España, Italia, Bélgica, Luxemburgo, Eslovenia, Grecia, Irlanda y Finlandia. Cuando los 17 países del euro la incorporen, el FEEF ampliará a 440.000 millones de euros sus fondos para dar créditos a países en crisis y comprar deuda soberana. Para eso tendrá que sumar garantías estatales por 780.000 millones.

El mayor contribuyente. En el caso de Alemania, el mayor contribuyente al fondo, la reforma implica casi duplicar su aporte a 211.000 millones de esos avales, frente a los 123.000 millones actuales. La ampliación es muy impopular en el país y, según los sondeos, tres de cada cuatro alemanes la rechaza. El ministro de Finanzas Wolfgang Schauble volvió a descartar una nueva ampliación del FEEF, con la que se había especulado los últimos días. "No será aumentado", subrayó. "Eso no está en juego". Los socialdemócratas, por su parte, dieron su apoyo a la reforma, pero criticaron a Merkel por "no haber sabido explicar a los alemanes la necesidad de esta ley", en palabras del ex ministro de Finanzas Peer Steinbrück.

La canciller acalló las dudas y demostró su liderazgo

Berlín. — La canciller Angela Merkel acalló ayer las dudas y demostró su liderazgo dentro y fuera de su país, después de que el Parlamento alemán aprobara la ampliación del fondo de rescate europeo, y lo hiciera con la mayoría propia de los partidos que integran su coalición de gobierno. “Merkel tuvo que temblar para lograr la «mayoría del canciller»”, resumió el diario Süddeutsche Zeitung. Pero pese a las serias dificultades y a la oposición dentro de sus propias filas, se hizo con esa preciada mayoría, considerada imprescindible por los analistas para poder mantener su coalición y su política de apoyo al euro.
  “La canciller sorteó la prueba de fuego”, señaló el semanario Der Spiegel en su edición online. La votación era en realidad una “moción de confianza” encubierta, y de no haberse superado, habría provocado una crisis de gobierno de consecuencias impredecibles, entre ellas una casi segura convocatoria de elecciones anticipadas, según alertaban varios medios. “Hemos demostrado la capacidad de actuación de la coalición”, enfatizó Volker Kauder, jefe de la fracción de la Unión Cristiamodemócrata (CDU) de Merkel. “Es un buen resultado”.

Sin fisuras. Y es que esta sesión del Bundestag demostró que el Ejecutivo de centroderecha de la jefa de gobierno alemana es estable y fuerte, y que las fisuras existentes no se dejan sentir en las cuestiones clave. Sobre todo en la crisis de deuda que azota el Viejo Continente. La primera economía europea y uno de los principales pilares de la unión política y monetaria, no se tambalea pese a los resbalones del euro, parece desprenderse del resultado de la votación de ayer.
  Berlín se ve incluso capaz de seguir siendo el mayor contribuyente del Fondo Europeo de Estabilización Financiera (FEEF), cuya reforma eleva casi al doble la contribución alemana a las ayudas para países en crisis.
  Para Merkel, esta votación se convirtió en algo casi personal. En los últimos días empleó toda su energía en intentar convencer de la necesidad de proteger la moneda europea y compareció ante los medios con una frecuencia inusual para recalcar que “si fracasa el euro, fracasa Europa”.
  Con esas palabras apelaba a la población, con muchas reticencias a esas ayudas, pero sobre todo a los “rebeldes” de su coalición, que amenazaban con votar en contra dando así un golpe mortal a la estabilidad del gobierno.

Auditores

Los inspectores de la “troika” europea reanudaron ayer en Atenas la supervisión de las finanzas griegas, en medio de huelgas y violentas protestas contra el proyectado despido de decenas de miles de funcionarios. Los inspectores se reunieron en primer lugar con el ministro de Finanzas heleno, Evangelos Venizelos. El encuentro, al que seguirán otros en los próximos días, transcurrió “en un clima constructivo”, según el ministerio.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario