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Al igual que Lincoln y Roosevelt, Obama heredará múltiples desafíos

Todos los presidentes son puestos a prueba. Pero pocos llegan al despacho presidencial cuando la nación está sumida en múltiples crisis. Al igual que Franklin Delano Roosevelt, el presidente Barack Obama encara una emergencia financiera. Como Abraham Lincoln, Obama trata de zanjar las divisiones nacionales. Y como preparativo para la tarea, el demócrata de 47 años dijo el viernes que está leyendo algunos escritos de Lincoln, "quien siempre ha sido una extraordinaria inspiración".

Domingo 09 de Noviembre de 2008

Washington. — Todos los presidentes son puestos a prueba. Pero pocos llegan al despacho presidencial cuando la nación está sumida en múltiples crisis. Al igual que Franklin Delano Roosevelt, el presidente Barack Obama encara una emergencia financiera. Como Abraham Lincoln, Obama trata de zanjar las divisiones nacionales. Y como preparativo para la tarea, el demócrata de 47 años dijo el viernes que está leyendo algunos escritos de Lincoln, "quien siempre ha sido una extraordinaria inspiración".

Y al igual que Richard Nixon, George W. Bush y otros, será comandante en jefe de una fuerza militar estadounidense en combate. "Con dos guerras y una crisis económica, éste es un paso más de lo que Lincoln o FDR enfrentaron", comentó Terry Sullivan, profesor adjunto de ciencias políticas en la universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill. "La cuestión es en qué dirección se encaminará el país".

Oportunidad histórica. Si bien los desafíos que encara Obama son onerosos, también le dan la oportunidad de conformar la historia. "Mi madre de 88 años me pregunta regularmente «¿Por qué alguien quisiera ser presidente hoy día?»", dijo Sullivan, que dirige el proyecto de transición presidencial en la universidad de Rice. "Mi respuesta es «todo aquél que desee ser FDR». Esta es su oportunidad. Lo que otorga fama a la presidencia estadounidense es superar un gran desafío". O, agregó, enfrentar un gran desafío y fracasar.

En menos de once semanas, Obama no sólo heredará la crisis económica y las guerras en Irak y Afganistán, sino también la amenaza vigente de un ataque terrorista, una Rusia renaciente y militarista y la proliferación nuclear en lugares peligrosos en el mundo. "Estamos en una situación casi sin precedentes, al menos en tiempos modernos", dijo el secretario general de la Casa Blanca Joshua Bolten. Sabiendo que sus pasos iniciales estarán bajo la lupa, Obama trató de reducir las expectativas la noche del triunfo electoral. "Nuestra escalada será empinada", dijo. "Puede que no lo alcancemos en un año o siquiera en un período (cuatro años)".

Pero se mostró optimista como Roosevelt, quien tomó las riendas de una nación en medio de la depresión económica. FDR apeló a su optimismo para animar a los desanimados y revitalizar el espíritu nacional. "Sólo debemos temer al miedo mismo", dijo al asumir en 1933. Cuando Roosevelt murió en 1945, para entonces un presidente en tiempos de guerra que elaboraba planes secretos para fabricar una bomba atómica, su vicepresidente y sucesor Harry Truman dijo a la prensa: "Sentí que la Luna, las estrellas y todos los planetas se me habían caído encima".

Mensaje conciliador. En un conflicto anterior, cuando la nación estaba en el umbral de una guerra civil, Lincoln tomó una posición prescindente durante una pausa de cuatro meses entre su elección y su asunción, manteniendo discreción para no inflamar las tensiones en el norte ni en el sur. Después que Lincoln fue elegido, pero antes de tomar el cargo, Carolina del Sur anunció su decisión de separarse de la Unión. Otros seis Estados lo hicieron y juntos formaron los Estados Confederados de América.

Durante la transición, Lincoln sostuvo lo que se dio en llamar una actitud de "inactividad magistral", dijo Harold Holzer, quien recientemente escribió el libro "Lincoln, presidente electo". Lincoln no quería hacer nada que disgustara al sur, perder el apoyo de los abolicionistas —los que buscaban poner fin a la esclavitud— o los demócratas del norte a quienes necesitaba si había que pelear para salvar la unidad. "Pensó que el mejor modo de lidiar con la situación era mantener silencio", dijo Holzer.

Al igual que Lincoln, Obama aprovechó su primer discurso como presidente electo para tratar de limar asperezas, y lo hizo citando el discurso inaugural conciliador de Lincoln, que fue pronunciado en momentos de tal agitación nacional que Lincoln viajó a Washington en secreto por motivos de seguridad. "Recordemos que fue un hombre de este Estado el que portó primero el estandarte del Partido Republicano a la Casa Blanca, un partido fundado sobre los valores de la autodependencia y libertad individual y unidad nacional", dijo Obama sobre Lincoln, otro larguirucho legislador de Illinois.

 

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