Martes 03 de Junio de 2008
Washington. — La larga batalla por la candidatura demócrata a la presidencia de Estados Unidos entrará hoy en su recta final, con Barack Obama en la delantera y la ex primera dama Hillary Clinton todavía desafiante, con las últimas dos primarias, en Montana y Dakota del Sur.
Sin embargo, ni el senador Obama, de 46 años, ni la senadora Clinton, de 60, podrán proclamarse ganadores al final de la jornada, dado que no se espera que ninguno de los dos alcance la mayoría necesaria de delegados que deben consagrar al candidato. Esto significa que la decisión final quedará en manos de unos 170 "superdelegados" aún indecisos. Estos son altos dirigentes del partido no electos por el voto popular. Seguramente no esperarán mucho más para tomar su decisión.
Clinton ganó cierto margen tras imponerse el domingo a Obama en las primarias de Puerto Rico. Pero esa victoria podría ser la última de Hillary Clinton, dado que Obama es gran favorito, tanto en Montana como en Dakota del Sur, las últimas dos votaciones de la interna partidaria que comenzó el lejano 3 de enero pasado en Iowa.
Las posibilidades de la ex primera dama sufrieron el sábado un fuerte un revés, cuando el partido decidió que los delegados de Florida y Michigan dispusieran sólo de medio voto, en castigo por adelantar sus primarias. Al senador por Illinois le faltan menos de 50 delegados (hay quienes calculan que menos de 40) de los 2.118 necesarios para la nominación. Pero con sólo 31 delegados en disputa hoy, Obama, gran favorito tanto en Montana como en Dakota del Sur, no podrá ganar.
"Mi obituario político aún no fue escrito y seguimos avanzando", comentó por su parte Hillary. Ante este cuadro, los dirigentes del partido llamaron a los superdelegados a tomar una decisión antes de fines de junio, para dar al ganador tiempo de prepararse para las elecciones generales de noviembre, en las que enfrentará al republicano John McCain.
¿Y si no se baja? Pero incluso si Obama superara la marca de los 2.118 delegados, no es seguro que Hillary Clinton se baje. Su equipo se reservó el derecho de recurrir la decisión del sábado sobre Florida y Michigan, una amenaza que podría extender la batalla demócrata hasta julio como mínimo, o incluso hasta la convención misma, que habitualmente es un mero acto formal.