El Mundo

Acuchillaron al candidato presidencial Jair Bolsonaro, y debió ser intervenido

La herida comprometió arterias y parte del intestino. Tras ser detenido el agresor, de 40 años, afirmó seguir órdenes de Dios.

Viernes 07 de Septiembre de 2018

El candidato de ultraderecha Jair Bolsonaro fue herido ayer de una cuchillada en un mitin de campaña y tuvo que someterse a una cirugía. Su hijo Flavio anunció inicialmente que su padre, favorito en los sondeos para la primera vuelta de las presidenciales del próximo 7 de octubre en Brasil, había sufrido una herida "superficial" durante una caminata entre una muchedumbre de simpatizantes en Juiz de Fora, una ciudad aproximadamente a 200 kilómetros al norte de Río de Janeiro. Pero el hospital Santa Casa, de esa localidad de Minas Gerais (sudeste), informó poco después que el paciente fue sometido a una intervención quirúrgica tras ser ingresado con "una lesión provocada por un instrumento perfocortante en la región del abdomen". Fuentes hospitalarias indicaron que Bolsonaro sufrió lesiones en arterias e intestino, y que tras la operación deberá guardar reposo para evitar hemorragia e infecciones. Posiblemente será trasladado a un hospital mejor equipado en San Pablo.

Varios videos publicados en las redes sociales mostraron el momento en que Bolsonaro, cuya plataforma política de derecha incluye una campaña contra la delincuencia en el país más grande de Latinoamérica, recibe una puñalada en la parte baja del abdomen. Bolsonaro iba en los hombros de un simpatizante viendo a la muchedumbre y con el pulgar de la mano izquierda hacia arriba. Tras el incidente, se ve que se contrae y luego se pierde de vista. Otros videos muestran a sus partidarios cargándolo hacia un automóvil. El vocero policial Flavio Santiago confirmó que Bolsonaro fue apuñalado y que el agresor fue detenido. El vocero dijo que el atacante fue identificado como Adelio Bispo de Oliveira, de 40 años, quien tras admitir su culpabilidad dijo seguir órdenes de Dios. El agregor "llevaba un cuchillo normal, de cocina, enrollado en un paño" y que fue gravemente golpeado por los simpatizantes de Bolsonaro tras el ataque. Ya había sido arrestado en 2013 por otro incidente.

El hijo de Bolsonaro había informó inicialmente que su papá estaba bien. Pero una hora después, tuiteó que la herida era "peor de lo que pensamos". Flavio dijo que la punción había afectado algunas partes del hígado, pulmón e intestinos de su padre y que había perdido mucha sangre. Llegó al hospital "casi muerto", escribió. "Parece que ya lo estabilizaron. Por favor recen por él". La policía federal señaló que el candidato contaba con guardaespaldas. En los videos, Bolsonaro no parece portar un chaleco blindado. Tales medidas son inusuales para los candidatos en Brasil.

Condena generalizada

Ni en el peor momento de esta caótica, fragmentada e incierta campaña electoral, ni en los otros sufridos por la primera potencia sudamericana en su reciente democracia, se había visto algo nunca. Nunca un candidato había sido agredido y menos con un arma. Todos los pesos pesados de la política brasileña se apresuraron a condenar el ataque y subrayar el daño que ha sufrido ayer el proceso democrático. "Es intolerable que en un Estado democrático de derecho no haya la posibilidad de una campaña tranquila", dijo el prtesidente Michel Temer. "Pero que sirva de ejemplo para que las personas que están haciendo campaña perciban que la tolerancia deriva de la propia democracia y del Estado de Derecho. No tenemos Estado de derecho si hay intolerancia. Y la intolerancia a menudo deriva de la falta de cumplimiento de la ley y la Constitución", señaló. El centroderechista Geraldo Alckmin exhortó a deponer las actitudes de "odio" y urgió a una "investigación rápida y un castigo ejemplar". "Repudio totalmente cualquier acto de violencia y deseo un pronto restablecimiento a Jair Bolsonaro", escribió en Twitter Fernando Haddad, candidato a vice del encarcelado ex presidente de izquierda Lula, que podría reemplazarlo al frente de la fórmula

Figura polémica

Ex capitán del Ejército y diputado federal, Bolsonaro, de 63 años, hace campaña con propuestas de liberalización del porte de armas para combatir la delincuencia y desmarcándose de una clase política ampliamente tocada por los escándalos de corrupción. A lo largo de su campaña, el ex militar afirmó que colocaría miembros del ejército en los ministerios y que armaría a la población. Es famoso también por su filosofía de que "el único bandido bueno es un bandido muerto". Además, dijo que los militantes del PT deberían ser "fusilados", aunque luego aclaró que se trataba de "una broma". De acuerdo con el Instituto Ibope, la intención de voto en Bolsonaro subió desde el 20 por ciento en agosto hasta el 22 por ciento en septiembre, lo que lo convierte en el favorito para vencer la primera vuelta tras la decisión del Tribunal Superior Electoral (TSE) de inhabilitar a Lula, el carismático ex presidente que está preso desde abril para cumplir una condena de 12 años por corrupción. Lula era el líder en todos los sondeos, con hasta un 40 por ciento de intención de voto, pero fue declarado "inelegible" debido a que la legislación prohíbe la postulación para cargos públicos de condenados en segunda instancia, como es su caso. Tras Bolsonaro el sondeo ubica como favoritos a la ecologista Marina Silva y al diputado laborista Ciro Gomes, ambos con 12 por ciento, y al socialdemócrata Geraldo Alckmin, con 9 por ciento. Pese a que vencería en la primera vuelta, el ultraderechista perdería contra cualquiera de sus principales adversarios en la segunda, programada para el 28 de octubre en caso de que ningún candidato supere el 50 por ciento en la primera.

Su reivindicación de la dictadura militar (1964-1985) y una retórica con tintes racistas, misóginos y homófobos lo convierten asimismo en el candidato con mayor índice de rechazo (44 por ciento). El político del Partido Social Liberal se rio en una oportunidad de un periodista gay: "Tú tienes pinta de que te pintabas las uñas de pequeño". Y por último, había cuestionado la legitimidad del proceso electoral brasileño. "Gane quien gane las elecciones va a estar bajo sospecha, sin duda", había dicho. En 2014, le dijo a una diputada que no merecía "ni ser violada". Y este año, durante un acto de campaña, dijo que a los negros había que pesarlos "en arrobas", como a las vacas.


¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario