El Mundo

Accidentada convención republicana para consagrar a Mitt Romney

La convención del Partido Republicano de EEUU fue inaugurada en Tampa, Florida, para ser declarada inmediatamente "en receso", por culpa de la tormenta tropical Isaac.

Martes 28 de Agosto de 2012

Tampa, Florida. — La convención del Partido Republicano de EEUU fue inaugurada en Tampa, Florida, para ser declarada inmediatamente "en receso", por culpa de la tormenta tropical Isaac. Esta candidata a transformarse en huracán, ha empañado la reunión clave en la que Mitt Romney será consagrado como candidato y gran esperanza republicana para reconquistar la Casa Blanca. Mas allá del clima, Romney llega a la convención tonificado por las últimas encuestas, que lo dan técnicamente empatado con el presidente Barack Obama, pero adelante por un punto: 47 por ciento a 46 por ciento. Hace apenas pocos meses, Obama se hallaba claramente por delante de Romney en los sondeos.

En el centro de convenciones la ceremonia de inauguración duró apenas cinco minutos. Una intensa lluvia empezó a caer, mientras el presidente del Comité Nacional Republicano, Reince Priebus, pedía silencio para "reconocer el duro trabajo de todo el personal de seguridad, equipos de emergencia y voluntarios que están trabajando para mantener a todos los participantes de la convención fuera de peligro". El reverendo texano Russel Levinson, encargado de la oración que acompañó la inauguración del evento, también pidió que los asistentes, que apenas llenaban medio recinto, rezaran por todos los ya afectados por Isaac y los que, como los ciudadanos de Nueva Orleans, temen que pase por su territorio.

Isaac ha empañado la convención republicana, que se ha visto obligada a acortar a sólo tres días sus encuentros en Tampa y a condensar los discursos de las figuras del partido que tienen como objetivo ensalzar la figura de Romney. El objetivo formal de la convención es elegir al candidato partidario, ya descontado por la cantidad de delegados que ostenta Romney.

Relojes de la deuda. La economía es el núcleo del mensaje republicano para conquistar la Casa Blanca, y en la ceremonia de ayer en Tampa, pese a su brevedad, las alusiones a ella fueron constantes. Apenas comenzó a hablar Priebius, comenzaron a correr dos "relojes de la deuda", marcadores digitales que estarán encendidos hasta que Romney cierre la convención en la noche del jueves. El primer reloj indica la "deuda nacional estadounidense" en tiempo real, y comenzó a marcar en los 15,9 billones de dólares, nivel en que se sitúa actualmente. A unos metros, otro "reloj de deuda" empezó con el marcador en cero y apenas unos minutos más tarde acumulaba cifras que se contaban por decenas de millones de dólares. Registra la cantidad de deuda que acumula el país durante los días en que se reunirán los republicanos en Tampa. El objetivo es demostrar la "imprudencia fiscal sin precedentes de la administración Obama", explicó Priebus. Los demócratas celebrarán su convención una semana más tarde en Charlotte, Carolina del Norte.

Empate. Romney está prácticamente empatado en intención de voto con su rival, el presidente Barack Obama, según una encuesta nacional publicada ayer. El sondeo, realizado por el diario Washington Post y la cadena de televisión ABC, indica que un 47 por ciento votaría por Romney, frente a un 46 por ciento favorable a Obama. Son unas cifras apenas cambiantes desde la misma encuesta realizada en julio. Pero con una diferencia significativa: ahora el que lidera levemente es Romney, no Obama. Romney eligió entretanto a su acompañante de fórmula, Paul Ryan. Este parece estar recabando buenos resultados entre la base republicana, pero no parece lograrlos entre los independientes.

La encuesta publicada por el Post ratifica que la economía y las propuestas de los candidatos para mejorarla serán la cuestión definitoria de los comicios del 6 de noviembre. Cuando se le pregunta a la gente cuál de los dos candidatos cree que manejará mejor la economía, Romney logra un 48 por ciento de aprobación, contra 45 por ciento de Obama. Romney, en cambio, no recibe crédito en lo que se refiere a las políticas sociales: sobre la seguridad social, Obama logra un 45 por ciento y Romney, apenas un 38 por ciento.

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