Abren una nueva causa a Lula por la compra de 36 aviones caza
Es la cuarta investigación penal contra el ex presidente. Según la fiscalía, Lula y uno de sus hijos maniobraron para favorecer a Saab.

Sábado 10 de Diciembre de 2016

El ex presidente de Brasil Lula Da Silva sumó ayer otra denuncia penal, la cuarta, esta vez por presuntas irregularidades en la compra de 36 costosos cazabombarderos Saab Gripe para la Fuerza Aérea Brasileña. Lula se halla de visita en Argentina (ver sección Política).

La Fiscalía General de Brasil presentó una denuncia por tráfico de influencias, lavado de dinero y participación en organización criminal, informaron fuentes oficiales que detallaron además que el caso involucra también a un hijo del ex mandatario, Luiz Cláudio. Para la fiscalía hay indicios de que entre 2013 y 2015 Lula da Silva y su hijo maniobraron para beneficiar a varias empresas, con negociaciones irregulares que llevaron a la compra de 36 aviones caza del modelo sueco Gripen por el Estado brasileño. La competencia pública para la compra de los nuevos aviones de combate duró varios años y pasó por altibajos. Inicialmente, cuando era presidente, Lula favoreció la compra de los cazas franceses Rafale, de la Dassault. Pero cuando llegó al poder su sucesora Dilma Rousseff, suspendió la opción por los Rafale y volvió la compra a fojas cero. Finalmente Brasil compró los Gripen, mucho más económicos que los Rafale. También competían los F-18 estadounidenses, pero extraoficialmente se sabía que nunca iban a ser elegidos.

La nueva investigación penal se da en el marco de la "Operación Zelotes", que desde 2015 investiga irregularidades en el Consejo Administrativo de Recursos Fiscales (CARF), departamento del fisco encargado de sancionar a los defraudadores de impuestos. Para La Fiscalía, además, existen indicios de irregularidades en la prórroga de incentivos fiscales a la industria automotriz mediante un decreto dictado por el gobierno de Rousseff.

Los delitos se habrían producido entre 2013 y 2015, entre dos y cuatro años después de que Lula abandonara la jefatura del Estado, lo que no le habría impedido influir en el gobierno de su sucesora y "pupila" política con el objetivo de be neficiar a diversas empresas. "La Fiscalía sostiene que la promesa de interferir en el gobierno realizada por parte del ex presidente Lula benefició a su hijo, Luiz Cláudio", señala la denuncia. A cambio de estas maniobras, las compañías habrían pagado 2,5 millones de reales (740.000 dólares) al hijo del ex presidente, lo que supondría la mayor contraprestación ilícita detectada hasta el momento en la Operación Zelotes.

Lula, quien gobernó entre enero de 2003 y enero de 2011, enfrenta a dos juicios por corrupción, en ambos casos por recibir presuntos pagos y favores de constructoras, y en el tercero por haber tratado de acallar a un testigo que lo señala como uno de los cabecillas de la estructura que operó ilegalmente contra la petrolera estatal Petrobras durante una década, el sonado caso Lava Jato o Petrolao.