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A 20 años del arresto de Pinochet en Londres por pedido de Baltasar Garzón

El dictador había viajado a operarse. Estuvo detenido 16 meses, hasta que el gobierno de Tony Blair cedió a las presiones de Chile y lo liberó.

Martes 16 de Octubre de 2018

Hoy se cumplen 20 años del arresto de Augusto Pinochet en Londres por pedido del juez Baltasar Garzón. Finalmente fue liberado y volvió a Chile. Si bien Pinochet se mostró victorioso al llegar de vuelta a Chile en marzo del 2000, tras su detención en Londres el 16 de octubre de 1998 y su permanencia obligada de 503 días en suelo británico con la amenaza de ser extraditado a España, el ex dictador regresó herido política y judicialmente.


Porque si bien había perdido el plebiscito de octubre de 1988 y entregado el gobierno en marzo de 1990, Pinochet mantuvo su influencia y poder en la escena política chilena y siguió siendo un gran referente para la derecha chilena. De hecho, se mantuvo como jefe del Ejército hasta marzo de 1998 e inmediatamente después asumió como senador vitalicio.

Pero una vez que estuvo otra vez en territorio chileno, ese peso se devaluó abruptamente: se abrieron procesos en su contra, fue desaforado, pasó por períodos de arresto domiciliario, su defensa alegó graves problemas de salud por lo que dejó de aparecer en público y debió renunciar a su escaño; fue acusado de malversación de fondos públicos y muchos de sus partidarios comenzaron a tomar distancia.

Figura en declive

A 20 años de su arresto en la capital británica, el legado y figura de Augusto Pinochet siguen a la baja. Así, bienes, propiedades y dineros por un valor de 1,6 millones de dólares que el ex gobernante heredó a su esposa, hijos y nietos al momento de su muerte hace casi 12 años (10 de diciembre de 2006), hoy se encuentran retenidos por las autoridades. Y la semana pasada fue interpuesta por el Consejo de Defensa del Estado una demanda judicial para que la familia del dictador devuelva 16 millones de dólares considerados de "origen ilícito", como consecuencia del llamado caso Riggs, que estalló en 2004.

Políticamente, en los últimos años algunos de quienes fueron sus más fervientes partidarios han comenzado a tomar distancia. El caso más llamativo es el del partido de derecha Unión Demócrata Independiente (UDI), en la coalición de gobierno del presidente Sebastián Piñera, que en 2016 eliminó de sus estatutos el artículo que hacía referencia al golpe de Estado de 1973.

Y este año, con motivo del 30º aniversario del triunfo del "No" a Pinochet en el plebisicto de 1988, el presidente Piñera encabezó un acto en La Moneda con sus ministros, muchos de los cuales fueron partidarios y funcionarios de la dictadura, para conmemorar aquél referendo. Un acto en el que destacó que ese hito "representó un gran triunfo para nuestra democracia y abrió las puertas hacia una transición ejemplar".

La detención de Augusto Pinochet se produjo la noche del 16 de octubre de 1998, cuando agentes de la Policía Metropolitana de Londres ingresaron a su habitación en la London Clinic, donde estaba internado tras someterse a una operación de hernia discal lumbar. La orden para privarlo de libertad había sido dictada por el juez español Baltasar Garzón, quien investigaba a Pinochet por los crímenes contra ciudadanos españoles durante su régimen (1973-1990). Tras gobernar Chile por 17 años, el ex gobernante entonces de 82 años acababa de entregar la comandancia en jefe del Ejército en marzo de aquel año, un día antes de asumir como senador vitalicio, figura reservada entonces por la Constitución para los ex presidentes. Y fue con esa categoría y con pasaporte diplomático que llegó a Londres.

Su detención provocó un enorme revuelo en Chile y en buena parte del mundo y de inmediato se pusieron en marcha una serie de estrategias legales tanto de la defensa como de los acusadores. Además, su detención hizo que otros países europeos, como Suecia, Alemania, Francia y Bélgica se interesaran por obtener su extradición o al menos que compareciera ante sus tribunales.

Apenas nueve días después del arresto, un avión-hospital de la Fuerza Aérea de Chile se instaló en una base del norte de Londres a la espera de poder llevar cuanto antes de regreso al ex gobernante. Sin embargo, la batalla legal se extendería por 16 meses y Pinochet tendría que celebrar sus 83 y 84 cumpleaños privado de libertad. "No reconozco la jurisdicción de ningún tribunal excepto el de mi país para que juzgue todos los embustes que han dicho los señores de España", dijo Pinochet ante la Justicia británica en diciembre de 1998.

La lucha por la extradición de Pinochet a España pasó por el Tribunal Superior de Londres, dos veces por la comisión jurídica de la Cámara de los Lores y por el tribunal londinense de Bow Street.

Llamativamente, el gobierno chileno de centroizquierda de entonces reclamó la liberación de Pinochety elevó protestas a España y Reino Unido. Los Lores restringieron los crímenes por los que podía ser juzgado a tortura y conspiración, y para tortura tras 1988. Se dio luz verde a su extradición a España por un delito de conspiración y 35 casos de tortura. Aunque había perdido la batalla legal, Pinochet y sus asesores lograron generar una fuerte presión sobre el gobierno de Tony Blair, y convencer a su ministro de Interior, Jack Straw, de la supuesta fragilidad de salud del ex dictador, razón por la cual ordenó su liberación el 2 de marzo de 2000. De inmediato, Pinochet fue llevado al avión que lo estaba esperando y trasladado a Chile, donde se mostró lo suficientemente fuerte para caminar y elevar sus brazos en señal de victoria.

Straw publicó en 2012 sus memorias. Ahí dijo que Pinochet "engañó al sistema británico y escapó del juicio que merecía tener. Realmente, lamento no haber sido capaz de entregar a Pinochet al juez Garzón. Pinochet era uno de los peores dictadores de la posguerra y es muy frustrante que no fui capaz de llevarlo al banquillo".

buscado. Manifestantes ingleses frente al Parlamento de Londres, donde los Lores definían el caso.

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