El Colegio de Médicos fue distinguido por la Cámara de Diputados de la Provincia
"Reconocimiento por el trabajo en pandemia y reclamo por una remuneración digna y justa"

Lunes 06 de Diciembre de 2021

El pasado 11 de noviembre, el Colegio de Medicos de la 2° Circunscripción de Santa Fe recibió -a través de su Presidenta, la Dra. Angela Prigione- un diploma de reconocimiento público por parte de la Honorable Cámara de Diputados de la Provincia, distinguiendo la tarea desarrollada durante el período de mayor auge de la pandemia.

Esta distinción pone en valor las múltiples acciones que el Colegio realizó en apoyo de sus profesionales -que fueron quienes estuvieron al frente de la lucha contra la enfermedad- y de la comunidad toda. El Colegio, priorizando su propósito de institución formadora, mantuvo muchas de las actividades de capacitación -fundamentalmente a través del área denominada CESIR (Centro de Simulación Rosario) - correspondiente a aprendizajes en ámbitos simulados, un proceso de enseñanza que ya cuenta con varios años de recorrido pero que en este periodo particular cobró una importancia fundamental. Se realizaron intervenciones de campo concretas instruyendo en prácticas de intubación y respiración asistida, necesidades fundamentales durante la asistencia en pandemia. Pero la acción no se limitó al ámbito de la Casa de la Educación (lugar habitual en el que se realizaban estas capacitaciones), sino que sus integrantes formaron dispositivos de intervención y capacitación en terreno, acercándose a numerosos centros de atención de la provincia y brindando las herramientas de aprendizaje en los mismos lugares de acción.

Lo actuado no solo quedó en ese espacio, sino que la institución también dio respuesta a las problemáticas de aquellos profesionales que se contagiaban y necesitaban ayuda por los días de cuidados que requerían, así como por su imposibilidad de trabajar. De esta forma, el Colegio otorgó colaboraciones económicas a matriculados que padecieron COVID.

La pandemia no sólo provocó afecciones físicas. También significó sobrecargas de horas de trabajo, cansancio, stress y padecimientos vinculados a lo emocional. El Colegio también dispuso del espacio denominado PROAPRO (Programa de Ayuda Profesional) para contener a los colegas que se vieron comprometidos por este padecimiento, mediante una plataforma virtual de apoyo y asistencia psicológica.

En un momento tan complejo, la institución continuó matriculando profesionales (con todos los resguardos requeridos por la normativa) y de esta forma permitió que nuevos profesionales, que ya habían concluido su ciclo de formación, pudieran ejercer la profesión. De la misma forma, continuaron las certificaciones y recertificaciones de especialistas (aún en los momentos más difíciles).

Todas estas acciones responden a un eje común: el Colegio es la institución de los médicos y médicas, que son quienes han estado en el campo de lucha, quienes han recibido aplausos y agresiones, pero que nunca se corrieron del lugar de pelea que la sociedad le otorgó. Y es gratificante y se agradece el reconocimiento. Pero para los profesionales colegiados, además del reconocimiento del conjunto de la sociedad y de las instituciones, es importante que su labor sea reconocida en términos concretos de remuneración, una lucha permanente que el Colegio continúa dando, junto a otras instituciones pares.