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El clima dio un respiro a la región, pero sigue el estado de alerta

La autopista a Santa Fe y la ruta 11 permanecían cortadas en el Colastiné, igual que el puente de la 9 sobre el Carcarañá. Más de 1.100 personas permanecían evacuadas.

Jueves 05 de Marzo de 2015

El cambio de clima, con el cese de las lluvias y la salida del sol, trajo un poco de alivio a la región pero no impidió la continuidad del alerta. Mientras en la ciudad de Santa Fe permanecían ayer 140 familias evacuadas, la autopista que conecta a la capital provincial con Rosario y la ruta 11 siguieron cortadas a la altura del arroyo Colastiné. Y el puente de la ruta 9 sobre el río Carcarañá también permaneció clausurado ante la crecida del curso de agua. En Chabás, una de las localidades más castigadas del sur provincial, el agua estaba bajando pero la situación seguía crítica. Y en el centro oeste de la provincia, las poblaciones limítrofes con Córdoba registraban anegamiento de campos, caminos rurales y desborde de canales.

"En los últimos 7 días cayeron más 500 milímetros, lo que para gran parte de la provincia significa que en una semana llovió la mitad de lo que llueve en todo el año", precisó el gobernador Bonfatti.

El mandatario aseguró que se está garantizando "todo lo que significa cobertura de salud, alimentación para las personas afectadas y un espacio digno para todos aquellos que deban ser evacuados mientras dure esta situación".

Bonfatti sobrevoló ayer en helicóptero las zonas inundadas. Luego informó que había "1.142 personas evacuadas en 17 municipios y comunas de distintos puntos de la provincia, pero fundamentalmente de zona de la cuenca del arroyo Cululú, en los departamentos La Capital, Las Colonias, Castellanos, San Martín y una parte muy pequeña de San Jerónimo".

La mayoría de las personas que reciben asistencia se encuentran en el departamento La Capital, con unos 560 evacuados en la ciudad de Santa Fe y 310 en Recreo.

"Estamos trabajando en los centros de evacuados, en primer lugar garantizando la salud de las personas, y de manera preventiva y profiláctica, entregando antibióticos tanto a adultos como niños, para evitar la leptospirosis", y colocando "la vacuna antitetánica para aquellos que no la tienen al día, que son muy pocos casos", precisó.

En Santa Fe. "Las obras realizadas hasta ahora en materia de defensa hídrica trabajaron muy bien. Recordemos que en 2007, con un milimetraje similar, hubo de 29 mil evacuados durante varios días. Hoy son 500 y la ciudad se está normalizando en 24 o 48 horas". Las palabras del intendente santafesino, José Corral, al evaluar ayer la situación ante la prensa, evidenciaron el alivio que trajera a la ciudad capital un día entero no sólo sin lluvia sino con una tarde a pleno sol.

Ayer, 50 cuadrillas municipales trabajaban en las calles de la capital provincial, a las que se sumaron cooperativas de trabajo, para colaborar en tareas de limpieza y desobstrucción, entre otras.

Nadie se atreve aún a declarar superada del todo la crisis que produjera en la ciudad la lluvia más intensa caída en tan poco tiempo de los últimos 50 años. Por varias razones: los pronósticos aún no han bajado sus previsiones de nuevas precipitaciones y mantienen hasta el fin de semana el riesgo; ayer permanecían 140 familias (590 personas) evacuadas en la capital provincial, donde además los signos de la inundación eran todavía visibles y palpables.

En relación al drenaje, el secretario General del municipio, Carlos Pereira, explicó que "el ingreso de agua es intenso desde el norte, por los campos de Monte Vera y Recreo. "El agua está saliendo muy bien de la ciudad, pero nos sigue ingresando, y eso hace más lenta la bajante en algunas zonas".

En cuanto a los servicios, sólo una línea de colectivos no estaba funcionando. Las restantes, aún con algunos recorridos alternativos, volvieron a circular. Las clases comenzaron en casi todos los establecimientos (algunas afectadas por el agua permanecieron cerradas), el comercio y la administración abrieron sus puertas.

Pese a todo, el clima social seguía tenso. Ayer se multiplicaron los piquetes de protestas en las avenidas. Una de las razones era la falta de energía que, entre otros inconvenientes o perjuicios, privaba a los santafesinos de alivio ante las temperaturas que han seguido siendo altas de acuerdo a la época del año en curso.

Carcarañá. En el sur provincial, en tanto, también continuaron los inconvenientes pese al buen tiempo. Como el caudal de agua del río Carcarañá no presentaba ayer una baja, la Dirección Municipal de Defensa Civil, junto a la Dirección de Tránsito Municipal, Vialidad Nacional y Bomberos Voluntarios de Carcarañá determinaron la continuación del corte en la circulación de tránsito por la ex ruta 9 en el sector del puente sobre el río Carcarañá. Esta medida preventiva podría extenderse hasta el viernes inclusive.

La interrupción es desde el trayecto del cruce de ruta 9 y ruta 26-S hasta el cruce de ruta 9 con el acceso a autopista Rosario-Córdoba en la localidad de Correa. La medida se mantendrá en forma preventiva debido a que el nivel del agua alcanzaba la estructura, pero sin superarla. Para la circulación por el lugar se establecieron desvíos hacia la autopista Rosario-Córdoba paralela, tanto a la altura de Carcarañá como de Correa. También se realiza el desvío en la localidad de Tortugas hacia la autopista Rosario-Córdoba por desborde del arroyo Tortugas. El sentido hacia Córdoba se deriva en Armstrong hacia la autopista y se puede retomar la ruta 9 vieja, antes de General Roca. Igual medida, pero en sentido inverso, se aplica para la mano hacia Rosario.

En Barrio Formoseño y otros sectores como el parque Sarmiento, la situación continuaba siendo crítica ya que el agua seguía subiendo. De los 400 vecinos que viven en el precario asentamiento, un 25 por ciento se ha retirado y otros sacaron sus pertenencias o las tienen listas para salir en caso de que el agua siga subiendo.

Algunos tienen agua dentro de sus casas en la parte más cercana al río. El barrio está en un sector no apto para urbanizaciones y fue creado en la década de los 80 ante la llegada de personal para trabajar en los frigoríficos.

En otros puntos del tramo Rosario-Tortugas de la ruta 9, había agua en la calzada a la altura de los kilómetros 412 (Armstrong- Tortugas), 390 (al este del cruce con la 178), 362 (saliendo de Correa) y 380 (saliendo de Cañada de Gómez hacia Córdoba).

Chabás. La comunidad de Chabás comenzaba ayer a recuperarse del fuerte impacto. Si bien al cierre de esta edición la situación aún era crítica en algunos sectores, ya había bajado considerablemente el gran volumen de agua que afectó a casi la mitad del casco urbano, aunque ayer no hubo clases por precaución.
  “Fue complicado lo que vivimos, pero lo peor ya pasó”, coincidieron en señalar varios vecinos a La Capital mientras esperaban que mejorasen las condiciones meteorológicas para mayor tranquilidad. Se espera que entre hoy y mañana, de no surgir imprevistos, estarán normalizadas las áreas urbanas aún anegadas como las zonas de parque Centenario, Barrio Maiztegui, y bulevar Casado.
  Así lo manifestó el jefe comunal, Osvaldo Salomón, quien aseguró que “la situación está controlada” aunque admitió su preocupación por el agua proveniente de campos inundados y el riesgo que significa para el poblado la saturación de canales locales y de la zona que podrían desbordar de registrarse nuevas lluvias de magnitud, lo cual no está pronosticado.
  La otra localidad del departamento Caseros sacudida por la fuerte lluvia fue Arequito, que ayer ya no registraba mayores inconvenientes tras los trabajos realizados por la comuna y bomberos voluntarios. En el resto de la zona no se registraron problemas aunque existe “intranquilidad” por el cauce de canales y arroyos que están al límite aunque, al menos hasta ahora, no hubo desbordes que pongan en peligro la seguridad de las poblaciones.

Otras rutas. Mientras tanto, durante la jornada de ayer continuaron los trabajos en distintas rutas y localidades para reparar alcantarillas y caminos afectados por el agua que desciende desde la provincia de Córdoba hacia la cuenca del Paraná.
  En la ruta provincial 13 se demoró la reparación provisoria de una alcantarilla que pasaba debajo de la cinta asfáltica y fue arrasada por el agua el jueves de la semana pasada, a la altura de la localidad de Clucellas. El inconveniente se produjo por la rotura de una de las maquinas que estaba utilizando una cuadrilla de Vialidad provincial, que pudo volver a funcionar en horas del mediodía.
  Sobre la misma ruta, pero en el kilómetro 29, a la altura de El Trébol, en la noche del martes se interrumpió el paso de tránsito pesado ante el desmoronamiento en una alcantarilla. Y en la ruta provincial Nº 20, en el ingreso a Colonia Cello, se interrumpió la circulación debido a la colocación de un puente Bailey. Así, se podrá comunicar esta comuna con la de Santa Clara de Saguier.
  En la ruta nacional 34, entre San Vicente y San Martín de las Escobas, la situación era más delicada ya que hace varios días que el agua impacta en el tablero del puente sobre el canal Corralito. Y en el mismo corredor, entre San Martín de las Escobas y Cañada Rosquín la masa de agua sobre la calzada comenzó a elevar su nivel durante la tarde de ayer y anoche debió interrumpirse el tránsito.
  Las poblaciones ubicadas en el límite con la provincia de Córdoba registran anegamiento de campos, caminos rurales y desborde de canales debido al agua que desciende desde el oeste por las lluvias del domingo y lunes últimos. Ante la saturación de los suelos se teme que el agua no escurra con la debida celeridad y —de seguir el mal clima— algunas poblaciones puedan quedar aisladas.

Informe: Jorge Sansó de la Madrid, Delcia Karamoschon,
Gustavo Orellano y
Luis Emilio Blanco.

La presa del arroyo Cañada impidió que se inunde la ciudad

La presa del arroyo Cañada de Gomez y las demás obras hídricas realizadas hace poco tiempo impidieron que la ciudad se inundara con las copiosas lluvias. Los trabajos realizados, además de la presa, incluyen el ensanche del arroyo en toda la trama urbana y mil metros más aguas abajo, la reconstrucción de ocho puentes y dos pasarelas, la ejecución de dos presas en el norte de la ciudad, la reconstrucción del conducto calle Moreno, y el ensanche y encauce del arroyo ex Chanchero —actual arroyo de Los Ceibos— significaron que la ciudad no sufriera anegamientos.

Se trata de obras que fueron financiadas por la Subsecretaria de Recursos Hídricos y la Dirección Nacional de Vialidad por más de 70 millones de pesos. La inversión realizada en esta gran obra significó tranquilidad para la gente, en especial del barrio sur de la ciudad.

Cabe recordar que en el año 2000 la ciudad de Cañada de Gómez sufrió una trágica inundación que afectó a cerca de 10 mil habitantes, un tercio de la población, y significó la lamentable muerte de tres personas y millonarias pérdidas. "El drama del 2000 se compara al sufrido por la ciudad de Santa Fe años después. Hoy los vecinos, frente a hechos similares, duermen tranquilos", afirmó la intendenta Stella Clérici.

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