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El agua tapó rutas, aisló pueblos y paralizó a la capital de la provincia

En la ciudad de Santa Fe fueron evacuadas 120 familias y no hubo servicios. Localidades como Aurelia, Santa María Norte y Eustolia eran asistidas con helicóptero porque no tenían comunicación.  

Miércoles 04 de Marzo de 2015

Las intensas lluvias caídas en la jornada de ayer, sumadas a las que ya venían registrándose días anteriores, generaron serios inconvenientes en distintas zonas de la provincia, anegaron calles, dejaron pueblos aislados, obligaron a evacuar familias y a sugerir autoevacuaciones, y provocaron en la ciudad de Santa Fe la interrupción de todas las actividades, desde el transporte hasta los bancos. En el sur santafesino, en tanto, si bien el fenómeno no alcanzó los niveles que en el centro oeste, crecía ayer la preocupación por el posible desborde del río Carcarañá, y a última hora se resolvió interrumpir el tránsito en el puente que cruza es curso de agua por la ruta 9, que ya estaba cortada entre la 26-S y Correa (ver página 17).

Los departamentos más afectados fueron La Capital, Castellanos, Las Colonias, 9 de Julio, Vera, así como parte de San Jerónimo, San Martín y Caseros. Durante la tarde, la cifra de familias evacuadas era de 120 en Santa Fe capital, y se registraban unas 200 personas evacuadas en localidades como Recreo, Monte Vera, Santo Tomé, Rafaela, Colonia Cello, Coronda y Esperanza. Mientras, los pueblos de Aurelia, Santa María Norte y Eustolia quedaron aislados a raíz de los cortes de ruta, y eran asistidos con helicóptero, al igual que algunos parajes en la zona de Villa Minetti.

Mientras tanto, la ruta 11 seguía cortada a la altura del puente de Coronda y fue alcanzada por el agua en distintos tramos. "Nos hemos comunicado con el ministro de Planificación de la Nación, Julio De Vido, quien se ha puesto a disposición y ha instruido al director nacional de Vialidad para que esté en contacto con nuestro administrador provincial y evaluar el tema de esta ruta y la situación del puente", manifestó ayer el gobernador Antonio Bonfatti. "Si el agua creciera hasta llegar a la altura del puente sobre el río Carcarañá, también se suspenderá transitoriamente la circulación por la ruta 11", advirtió.

En la autopista Rosario-Santa Fe permanecía cortado el tránsito a la altura del kilómetro 103, en ambos sentidos de circulación, mientras que se registraban inconvenientes en las rutas 13, entre Los Cardos y El Trébol; 40 en su cruce con la 13, la autovía 19 a la altura de Clucellas y la 6 en el cruce con la 64. La 33 tenía agua sobre la calzada a la altura de Casilda y Chabás, y en el cruce con la A-012.

Por lo demás, las autoridades recomendaron viajar con suma precaución en todas las rutas de la provincia, ya que en muchos casos el agua estaba a punto de alcanzarlas, o el pavimento se encontraba muy mojado y resbaladizo, y con banquinas inundadas.

Santa Fe, castigada. Los 130 milímetros promedio de agua caída desde las 4 de madrugada de ayer, que sumados a los más de 250 acumulados por las lluvias registradas en los últimos cinco días elevan la cuenta a 380 milímetros en menos de una semana, anegaron calles y viviendas en la ciudad de Santa Fe que, con el dictado de la "emergencia" decretada por el intendente José Corral estuvo literalmente paralizada, sin clases, servicios de colectivos ni taxis, y la administración pública, tribunales, bancos y el centro comercial con un desolador panorama semejante al de un feriado.

Al cierre de esta edición el municipio capitalino reportó 120 familias (508 personas) evacuadas en seis centros de asistencia especialmente dispuestos en las zonas críticas del oeste y norte de la ciudad, los sectores más afectados por el fenómeno pluvial que se abatió hasta pasado el mediodía sobre la ciudad capital de la provincia y que hasta anoche no se avizoraba que las precipitaciones pudieran cesar definitivamente en las próximas horas, según pronósticos del servicio meteorológico.

Por la delicada situación derivada de las copiosas lluvias, ayer al mediodía, en la Casa Gris, y "para llevar tranquilidad a la población", el gobernador Antonio Bonfatti convocó a una rueda de prensa. "No se prevén desbordes del río Salado, que hoy trae 800 metros cúbicos por segundo. El año pasado, en marzo, que fue la tercera crecida histórica, traía 1.600 metros cúbicos. En San Justo tiene apenas 200. Esto quiere decir que toda la alimentación del río no es porque llueva en Salta o en Santiago del Estero y eso incremente el caudal de agua. No se prevén desbordes del Salado —insistió Bonfatti— que siempre es la angustia que tiene Santa Fe por lo que alguna vez ocurrió en la ciudad", aludiendo a la sensibilidad colectiva de los santafesinos cada vez que un anegamiento rememora las trágicas jornadas de 2003.

"Estamos en alerta y a disposición para dar respuestas. Hace 15 días que estamos recorriendo pueblo por pueblo, transmitiéndoles el fenómeno que se avecinaba para que tomaran medidas”, abundó el jefe de la Casa Gris.

Lo cierto es que la capital provincial quedó sin transporte, clases, bancos, administración pública y Tribunales. Recién a fin de la tarde comenzó a circular nuevamente el transporte en algunas zonas, y al cierre de esta edición se informó que las escuelas y dependencias públicas funcionarían normalmente, siempre que en la noche no se complicara la situación.

La suspensión de actividades decretada por la aplicación del protocolo de emergencia hídrica, por el cual el intendente se constituye en la máxima autoridad de la ciudad y puede decidir sobre jurisdicciones que no son estrictamente municipales, abarcó los ámbitos públicos (municipal provincial y nacional) y privados, como así a todo el abanico del servicio de transportes (no hubo taxis ni colectivos durante toda la jornada) y académicos en los tres niveles. Las universidades públicas y privadas incluso reprogramaron sus mesas examinadoras. Y la Corte Suprema de Justicia dispuso el cese de tareas en los Tribunales y la suspensión de los plazos procesales en la circunscripción judicial capitalina.
  
Centro oeste. Asimimo, la enorme cantidad de lluvia que en pocas horas cayó sobre ciudades y pueblos del centro oeste provincial sumaron nuevas complicaciones a las que ya había provocado el mismo fenómeno en jornadas anteriores. Mientras hay muchas zonas que permanecen inundadas y aisladas por los cortes en los caminos y rutas, en otras donde las precipitaciones fueron menores comenzaron a realizarse tareas para reestablecer la transitabilidad.

A pesar del mal clima que continuó durante la mañana de ayer, una dotación de obreros de Vialidad Provincial, proveniente de El Trébol, comenzó a reparar la alcantarilla que cruza la ruta 13 a la altura de Estación Clucellas y que fue socavada por el agua la semana pasada, cortando el tránsito por esta vía durante más de cinco días. Se realizó un entubado provisorio para permitir el tránsito sobre la ruta, hasta que se construya la nueva alcantarilla. De no mediar inconvenientes hoy, quedaría habilitado el tránsito sobre la ruta provincial 13.

Aunque en la mayoría de las poblaciones santafesinas el agua provocó la inundación de campos y calles, no se interrumpieron las actividades como en el caso de la capital provincial o en la ciudad cordobesa de San Francisco.

Informe: Marcelo Carné y Luis Emilio Blanco

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