Educación

Una tarde en el patio de Olga y Leticia Cossettini

Cuando unas jornadas educativas cerraron en la casa de las hermanas en Alberdi.

Sábado 09 de Diciembre de 2017

"Se vinieron en colectivo desde Perú. Cuando llegaron a la casa de las Cossettini, lloraron de emoción". La escena protagonizada por dos estudiantes peruanos de magisterio, la recuerda Amanda Paccotti, una educadora unida a la historia de las hermanas Olga y Leticia y su legado pedagógico. Nunca más oportuna esta foto tomada en octubre del año pasado por la fotoperiodista de La Capital, Virginia Benedetto, en el patio de atrás de la casa de Chiclana 345. En la actualidad, educadores, vecinos y quienes integran el Centro de Jubilados Amigos del Paraná dan una hermosa pelea para que el inmueble sea expropiado y pase a ser patrimonio de la ciudad, de la provincia.

   Esa tarde de la foto, un sábado de primavera, alrededor de la mesa estaban maestras y maestros de Colombia, Paraguay, Uruguay y Chile. También educadoras de la Red Cossettini de la provincia de Córdoba, que habían aceptado la invitación para dormir la noche anterior allí. "La verdad es que no durmieron, pasaron la noche emocionadas, leyendo cuanto libro estaba al alcance", dice Amanda. Esa tarde en el patio, también "estaban las vecinas de Olga y Leticia, infaltables, las de cabellos blanco que se ven en la foto", agrega. Y al lado suyo el periodista Julio Vacaflor, que no soltó en ningún momento su cámara. Registró ese encuentro donde el arte, la memoria y el amor por el oficio de educar se mezclaron entre anécdotas y enseñanzas.

   Entre mates y facturas, cada uno contó un poco cómo se vincularon con la pedagogía Cossettini. Uno de los educadores colombianos compartió que la primera noticia de lo que era la Escuela Serena la había tenido en un congreso de Pedagogía realizado en La Habana. Desde entonces, procuró que estas enseñanzas estuvieran siempre en sus clases.

   La idea de encontrarse esa tarde en el patio de Olga y Leticia surgió cuando diseñaban el programa de las V Jornadas Latinoamericanas de reflexión y aprendizaje sobre la pedagogía Cossettini. Y este año se replicó. "El cierre no será nada formal, nos juntaremos a tomar mates y haremos como un gran recreo, que sea un Hasta luego!", había dicho Amanda el año anterior cuando promocionada este encuentro.

   ¿Por qué ese escenario? "Quienes asisten se transforman. Hay algo que pasa ahí adentro. Una emoción indescriptible, ese jardín, esa casa... En épocas de demoliciones, no sólo físicas, sino en distintos sentidos, es bueno estar ahí. Tiene sencillez, invita a volver a sentir orgullo de lo nuestro", responde Amanda. Y toma las palabras que hace poco le acercó un educador mexicano, cuando le expresó que contar con esa casa, que sea para los maestros "sería un hito Latinoamericano".


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