Sábado 13 de Noviembre de 2021
La fotógrafa Angélica Dass recuerda que tenía tan solo 7 años cuando su maestra le mostró un lápiz y le indicó que era de “color carne”. Una situación que la llenó de asombro y desconcierto porque ella estaba hecha de carne pero su piel era de color marrón, y lo más extraño era que la gente decía que era negra. “Yo tenía un lío enorme de colores en mi cabeza”, rememora Angélica. Años más tarde, a través de su oficio se ocupó de darle respuestas a todos sus interrogantes.
Dass es artista, fotógrafa y oradora de origen brasileño afincada en Madrid. Creadora de “Humanae”, un proyecto fotográfico y educativo que constituye una colección de retratos que revelan la diversidad y la belleza de lo humano, a través de la escala Pantone a la que asoció al color de la piel. Las experiencias personales que impulsaron esta iniciativa artística son narradas por la misma Dass en un video de 6 minutos titulado ¿De qué color es un lápiz color carne?, una producción audiovisual de Aprendemos Juntos, el proyecto educativo de BBVA en colaboración con el diario El País.
La diversidad como valor
Angélica cuenta que nació en el seno de una familia muy colorida y que nunca entendió por qué los seres humanos eran clasificados bajo las categorías de blanco, negro, rojo o amarillo. Pronto empezó a tomar conciencia de que el color de la piel, la cultura o la nacionalidad, eran elementos capaces de separar a las personas, porque en el marco social aquellos colores cargaban con distintos significados y conducían a una injusta estereotipación de las personas. La fotógrafa se preguntaba: “Si la ciencia moderna ya ha dejado claro que no existen las razas, ¿por qué seguimos definiendo a los seres humanos bajo estas categorías?”. Así nació “Humanae”, como una respuesta que desde el arte y la experimentación vino a echar por tierra el vicio erróneo de clasificar a las personas.
Dass realizó fotos en 18 países y 30 ciudades. En ellas retrató a personas de diferentes estratos socioeconómicos y con distintas condiciones de vida. En este proyecto que cuenta con 4 mil retratos, y tomando como base la escala Pantone, la fotógrafa no logró encontrar ni un solo ser humano que se encuadre en el color blanco o negro.
La charla de Dass relatando su experiencia es una invitación a no naturalizar la discriminación y a ser vigilantes de los comportamientos o prácticas sociales que tratan a los seres humanos como menos humanos por razones de género, sexualidad, nacionalidad o capacidades. “La diversidad es un gran valor”, afirma la fotógrafa, quien recurrió al recurso del retrato para demostrar la belleza de la diversidad humana: “Debemos entender nuestra diversidad como algo que nos hace crecer. No como algo que temer o despreciar”.
Además de ser una llamado a la reflexión sobre la naturalización de prácticas sociales discriminatorias, la charla invita a animarse a contar otra historia. “Todos tenemos el poder de cambiar la narrativa y entender que la diversidad tiene que ver con la esencia de la especie humana”, afirma la artista.
El proyecto “Humanae” se ha convertido en un referente para miles de escuelas en todo el mundo. Pero también para instituciones internacionales como la Organización de Naciones Unidas (ONU) o el Foro Económico Mundial. Angélica Dass es una entusiasta de la artes y de la educación, y se autodefine como una “activadora” más que una activista.
El video puede verse en el sitio oficial de YouTube de BBVA “Aprendemos juntos”.