Educación

Una invitación a aprender francés y vivir su cultura

La Alianza Francesa es el centro de enseñanza más tradicional de Rosario. Ofrece clases para principiantes y avanzados.

Sábado 14 de Julio de 2018

El anhelo de un viaje, el placer de su sonoridad y su diversidad cultural; luego el trabajo, los estudios universitarios e intereses vinculados a cada profesión son algunas de las razones que seducen a jóvenes y adultos de todas las edades, con objetivos tan parecidos como disímiles al momento de inclinarse por la lengua francesa y no por otra. "La realidad es que el francés es un idioma como tantos otros, sin embargo la tendencia al multilingüismo y a estudiar más de un idioma extranjero amplía la perspectiva cultural, permite relacionarse con ciudadanos de otros países, también descubrir textos, imágenes e informaciones a los que quizás no se accede en el idioma nativo", destaca a LaCapital, el director de la Alianza Francesa en Rosario, Fabián Gandolfi.

Una de las profesoras de la institución se suma a la charla, y aclara que no se trata de un idioma difícil. "Aunque tiene ciertas dificultades en su pronunciación y pueda parecer inalcanzable para quienes no saben nada de esta lengua, les decimos que no es así, sólo es cuestión de probar", y lo demuestra frente a un grupo de alumnos y alumnas que con unos pocos meses de cursado, se comunica en francés. "En la lengua materna pasamos dos años escuchando sin hablar, hasta que un día empezamos a hacerlo. Con el francés sucede algo parecido, estamos un tiempito tratando de entender hasta que un día nos animamos a hablar", compara Lis Aneley Chá.

Fonética y escritura

De un idioma que seduce por su pronunciación, estilo y cultura, las dificultades más frecuentes se presentan en la fonética. "Es preciso focalizarse en eso los primeros trimestres, para que no se arrastre hasta el final del aprendizaje. La escritura y la ortografía tampoco son sencillas, porque es muy distinto cómo se escribe respecto de cómo se pronuncia. El francés se fijó con reglas muy específicas en el siglo XVI, para mantener el mismo idioma en todo su territorio, sin embargo la pronunciación en un idioma cambia rápidamente, y no así las reformas ortográficas, por eso son dos sistemas distintos: el fonético y el escrito. Al alumno a veces le cuesta entender que la consonante final casi nunca se pronuncia si no está seguida de una vocal, simplemente son reglas", destaca el educador francés en su función asignada por el Ministerio de Asuntos Exteriores del Estado francés. Y hace una acotación: "Todas las lenguas romances, también denominadas románicas o latinas, estrechamente relacionadas entre sí y que proceden del latín tienen una particularidad, su comprensión es natural y casi innata".

Todos los niveles

Además de los cursos para la práctica del idioma destinados a principiantes y avanzados, la institución también ofrece clases para niños, niñas y adolescentes, una modalidad que retomó hace tres años con la nueva dirección. Entre los cursos complementarios, se destacan las clases particulares " la carte" para quienes tienen un proyecto personal, también de literatura francesa y de conversación. "Hoy el setenta por ciento de los estudiantes de esta institución son menores de 40 años", afirma el director Gandolfi, más allá del alcance de los cursos adaptados para todas las edades, que despierta principalmente interés entre los jóvenes.

De recorrida por diferentes clases que funcionan durante el turno mañana en el instituto, la profesora Chá explica las distintas actividades que realizan según el nivel alcanzado. "En estos días estamos terminando una unidad sobre las recetas de comidas francesas y su vocabulario, donde el trabajo final de esta unidad consiste en presentar al resto del grupo una receta en francés, y degustar alguna especialidad. Los primeros meses siempre se empieza hablando de uno mismo, es el ámbito más sencillo y cómodo para ingresar a un idioma que no se conoce. La presentación personal, cómo abordar a alguien, y luego responder ante la pregunta del otro. Más adelante hablamos de la familia, el trabajo, las preferencias de cada uno, y la vida cotidiana: cómo salir de compras o hacer un pedido en un restaurante", explica la docente.

Entre las alumnas y alumnos del curso, Sara es la mayor del grupo, recuerda que en sus años de juventud conoció el idioma en el colegio y que todos en su familia lo estudiaron; este año finalmente se decidió a retomar el estudio de este idioma que le encanta. A su lado, sentados de manera circular se encuentran Federico y Franco, los más jóvenes de la clase. "El inglés se impone en cada paso que damos, todo involucra a ese idioma, por qué no puede ser el italiano, alemán o francés", se pregunta Franco. "Me gusta porque se trata de un idioma latino que se puede aprender más fácil, y quizás algún día pueda viajar", continúa el joven que descubrió su interés por el francés mientras cursaba la tecnicatura en turismo.

A Paula, otra de las alumnas, la seduce cómo suena, y en su intento de desvincular sus estudios de la universidad, se anotó en francés, un idioma que le gustaría entender para leer algún día los autores franceses tradicionales de la antropología, la carrera a la que se dedica. Con la intención de que cada uno de los presentes pueda brindar su percepción que lo vincula a esta lengua, Valeria, recuerda sus años de estudio mientras cursaba el nivel secundario, una práctica que olvidó con el tiempo. "Siempre tuve un interés muy especial por Francia aunque mis raíces sean italianas, pero recién ahora me decidí a estudiarlo. Era muy básico lo que sabía, y cuando viajé una vez a Francia, me sentí bastante frustrada con el manejo del idioma, entonces decidí que esa situación no se tenía que repetir. Por otro lado, me dedico a la fotografía y Cartier Bresson es el fotógrafo que más admiro, así que podré entender y leer sus libros y trabajos", agrega la alumna.

La experiencia de Leticia es diferente a la del resto del curso, le faltan dos materias para recibirse de traductora de inglés, y quiso complementar ambos idiomas. "Quería aprender otro idioma y elegí el francés, pensando que sería fácil pero me está costando, y lo siento como un desafío. La idea es desenvolverme en otro idioma que no sea el inglés y el español".

Para universitarios

Los cursos FOU (Formación sobre Objetivos Universitarios) tienen gran convocatoria entre estudiantes de derecho, arquitectura e ingeniería. "La meta es alcanzar un nivel B1, es decir un nivel intermedio y el requerido que les permitirá estudiar en una universidad de Francia o de otros países francófonos", detalla el director Gandolfi. Estos cursos están orientados a estudiantes de todas las carreras, a través de convenios que la entidad realiza con distintas universidades e instituciones culturales y se dictan al igual que el resto de los cursos regulares que ofrece la Alianza Francesa por trimestre.

La Alianza Francesa es el único centro oficial en Rosario para rendir los exámenes internacionales Delf (Diplôme d'Études en Langue Française) y el Dalf (Diplôme Approfondi de Langue Française), diplomas oficiales otorgados por el Ministerio de Educación de Francia, que evalúan las capacidades para comprender, leer, escribir y hablar en diferentes circunstancias parecidas a la de la vida real. La institución también organiza eventos y actividades culturales. Informes: Facebook af rosario, al 4248461 ó en San Luis 846.

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