Educación

Una beca que lleva a universitarios a estudiar en Estados Unidos

Se trata del Programa Friends of Fullbright. Por la Argentina viajan 288, 32 son de Rosario.

Sábado 11 de Noviembre de 2017

La Embajada de Estados Unidos, la Comisión Fulbright de Argentina y el Ministerio de Educación nacional desarrollan desde hace tres años el Programa Friends of Fulbright, que permite a estudiantes argentinos de universidades públicas o de instituciones privadas vivir la experiencia de asistir a clases en un campus universitario estadounidense durante enero y febrero. Treinta y dos alumnos de distintas universidades de Rosario viajarán a principios de 2018 a EEUU, y en total serán 288 jóvenes argentinos con acceso a esta beca que cubre en su totalidad los gastos de viaje, alojamiento y manutención.

Para contener ansiedades, imaginarse cómo será el viaje y conocer al grupo que viajará desde Rosario, dos estudiantes becados en la edición anterior tuvieron la iniciativa de organizar encuentros con los nuevos postulantes. "Transmitir nuestra experiencia de intercambio nos ayuda a recordar esos días inolvidables pero principalmente a brindar información y acompañar al grupo ante las dudas, incertidumbre y mucha emoción", señalan Ariel Coscia, alumno de ingeniería industrial y Victoria Alvarez, de economía. "Nosotros no tuvimos esta posibilidad el año pasado, y estábamos un poco desorientados", admiten respecto de estos encuentros que empezaron en la ciudad y que ahora otros estudiantes replican en el resto del país.

Este programa de intercambio para alumnos de grado surgió en el 2015 con el aporte de empresas argentinas y estadounidenses, y un año más tarde sumó el respaldo del Ministerio de Educación de la Nación. Permite que los estudiantes argentinos puedan tomar cursos relacionados con su carrera y mejorar su inglés. "El objetivo es compartir una experiencia vivencial y académica con estudiantes de EEUU y de otros países del mundo", describe la convocatoria. Los becarios asisten a clases y seminarios, y son parte de un plan que incluye actividades culturales y de voluntariado.

Transmitir lo vivido

"Una de las responsabilidades que tenemos, al regresar del viaje, es participar del programa para fomentar las becas, no sólo para contar nuestra experiencia sino para que otros jóvenes se animen también, es más fácil decir «yo no aplico a esta beca porque sé que no voy a quedar», que adoptar una actitud positiva", señalan Ariel y Victoria. "El contacto que hicimos con otros estudiantes durante el viaje estrechó los vínculos como grupo y también crecimos como personas", destaca Ariel que estudió en la Universidad de Virginia Tech, en el estado de Virginia, y compartió la residencia en su mayoría con chinos y japoneses.

Entre los requisitos que deben cumplir los postulantes figuran tener hasta 24 años, ser alumno regular de educación superior en el país de carreras de no menos de 4 años, y tener promedio académico parcial de 7 puntos o más. Sin embargo, todos los estudiantes reunidos con LaCapital coinciden que también importa el compromiso académico, ser voluntarios en alguna actividad dentro de su comunidad, y luego ser capaces de transmitir a otros su experiencia.

"El nivel de inglés requerido es un intermedio avanzado, son suficientes los seis años básicos de cualquier instituto. El idioma es una barrera que siempre tememos no poder superar: que nadie nos entienda o no comprender lo que nos están diciendo", admite Ariel quien se enteró de la beca a través de su profesora de inglés. En los criterios de selección también influye el desempeño académico, la consistencia y la claridad en las motivaciones para obtener la beca. Sin embargo no son excluyentes la experiencia docente y en investigación de los universitarios, tampoco la inserción laboral y la participación social. La beca está orientada principalmente a estudiantes que no hayan residido o viajado a los EEUU por períodos prolongados.

En el caso de Victoria, obtener la beca significó su primera salida al exterior. "Al principio sentía miedo de hacerlo sola, incluso nunca antes había aspirado a un viaje para estudiar pero me sirvió mucho, incluso debimos enfrentar algunas situaciones que también nos hicieron crecer como cuando se enfermó un compañero", dice.

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Rumbo a Estados Unidos

Nadie duda que vivir en un campus y compartir las clases con estudiantes de todo el mundo sean experiencias inolvidables. "Se tienen que animar, porque estarán contenidos y acompañados por un grupo, y aunque al principio es difícil despertar en otro lugar sin el contexto familiar y de amigos, hay que abrirse a las aventuras, cambiar la rutina y hablar otro idioma", propone Ariel.

Una muestra de esta actitud es la perseverancia de Maite Peremateu, también estudiante de ingeniería industrial, que obtuvo la beca luego de presentarse por tercera vez. "Recién ahora me seleccionaron, pero nunca perdí las esperanzas de lograrlo". Estudia inglés desde los seis años y ya vivió otra experiencia de intercambio en EEUU cuando tenía 16 años. "Mi primer viaje me permitió crecer mucho e independizarme, algo que me sirvió cuando vine a estudiar a Rosario. Hoy tengo amigos de Francia, Italia, Alemania, Finlandia, y mantuve el contacto con la familia norteamericana que me alojó en aquella oportunidad. Ahora esta experiencia será completamente distinta, tengo otra edad y expectativas", remarca la joven de Concordia, Entre Ríos.

María Angeles Sandoz, otra estudiante de ingeniería industrial, ya está en contacto con los coordinadores del programa en la Universidad de Massachusetts Amherst y con otros estudiantes de Rosario que se alojarán allí. "Al principio dudaba en postularme porque los requisitos parecen exigentes pero no hay que perder la oportunidad de intentarlo", coincide. Varios estudiantes de ingeniería electrónica también obtuvieron la beca, como Fernando Folmer que estará en la Universidad de Alabama, e Ignacio Evangelista que obtuvo la beca luego de su segunda postulación y asistirá a la Universidad de Nuevo México. "Quiero mejorar el inglés, tener la posibilidad de cursar alguna materia diferente y está bueno aprovecharlo sobre todo si son cosas no técnicas como gestión, recursos humanos, que hacen a una formación integral. El intercambio cultural nos abre la cabeza, y quizás suena utópico decir que este enriquecimiento nos ayudará a formar un mundo más tolerante, pero a pequeña escala es el objetivo de estos intercambios", destaca el joven que estuvo en el 2016 seis meses en Francia a través del Programa Arfitec, conformado por un comité mixto franco-argentino de cooperación en la formación de ingenieros de ambos países.

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El valor de compartir

Evangelina Settecase también obtuvo la beca luego de presentarse por segunda vez y resalta la ayuda de Ariel y Vicky en su entrevista por skype. "Estaba nerviosa porque nunca antes había pasado por esto", dice quien estudia licenciatura en economía, y se muestra doblemente feliz porque su hermana, alumna de estadística quien también accedió a este beneficio.

Guido Valentini se enteró de la beca a través de la cuenta de twitter de un medio de comunicación. "Me postulé sin demasiadas expectativas, y aquí estoy a punto de viajar a la Universidad de Tennessee. "Algo que me motiva y destaco, además de lo que viviré en el campus, es la experiencia de conocer a otros estudiantes argentinos de distintas carreras. Me interesa compartir con gente que esté fuera del ámbito de la ingeniería porque a veces parece que estamos dentro de una burbuja", señala el futuro ingeniero civil.

Otro perfil muy distinto tiene Valentín Magi, estudiante de historia en la Facultad de Humanidades y Artes. "Me gustaría enfocarme más a los seminarios de ciencias sociales, con la meta de conocer cómo funcionan las clases en las universidades norteamericanas, y en un futuro regresar a cursar algún posgrado. Estoy un poco intrigado por conocer la cultura norteamericana", dice el joven de Venado Tuerto que se alojará en el campus de la Universidad de Arkansas y explica: "Hay que estar dispuesto a contactarse y atento a la experiencia que otros nos puedean transmitir".Para María Bejer de Ustaran, alumna de Relaciones Internacionales estos encuentros con otros becarios y toda la información disponible significan mucho antes de viajar.

Actualmente participan 155 países y más de 300 mil estudiantes, profesores y profesionales se han beneficiado con la experiencia Fulbright. El objetivo es promover un mayor entendimiento entre los pueblos a través de intercambios educativos y culturales. Informes en: fulbright.edu.ar

Parte del grupo de estudiantes de Rosario que viajará los primeros meses de 2018 a diferentes universidades de EEUU.

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