Educación

Un cuento de Arlt para charlar de cosas distintas

En las escuelas de Santa Fe, se llevan adelante las Tertulias Literarias, una propuesta de lectura motivadora y dinámica que se desprende de Escuela Abierta y cuyo objetivo es poner a dialogar a los alumnos con algún autor reconocido.

Sábado 22 de Septiembre de 2018

En las escuelas de Santa Fe, se llevan adelante las Tertulias Literarias, una propuesta de lectura motivadora y dinámica que se desprende de Escuela Abierta y cuyo objetivo es poner a dialogar a los alumnos con algún autor reconocido. Entre otros, está Roberto Arlt (1900 - 1940), periodista, cuentista y dramaturgo argentino. El libro que distribuyó el Ministerio de Educación de Santa Fe, titulado Aguafuertes y Cuentos, contiene varios relatos, entre ellos "El hermanito coimero", que cuenta cómo algunos hermanos menores se la rebuscaban para hacerse de unas monedas, sobornando a los novios de sus hermanas para que estos no vayan a buchonearles a sus madres acerca de lo que estén haciendo los noviantes. En uno de los fragmentos dice:

"—Tomá, Josesito, ¿no querés comprarte caramelos? El semblante de Josesito se dulcifica. Ha perdido ese aire de dignidad ofendida que lucía hace un instante. Ha dejado de ser Catón, para convertirse en un Elpidio González. A pesar de que quiere guardar las apariencias, estira el brazo rápidamente y agarra la monedita. Luego, pianta...".

Tanto a los chicos como a los profes que estábamos en la tertulia, dos cosas nos llamaron la atención: ¿A qué hacía referencia cuando dice "Catón" ? y ¿quién era este tal Elpidio González? Ambas dudas las despejamos consultando Google.

Descubrimos que "Catón" hacia referencia a Marco Porcio Catón (234-149 a.C), un político, escritor y militar romano conocido por su conservadora defensa de las tradiciones romanas y por su austeridad personal. De Elpidio González, supimos que nació en Rosario el 1º de agosto de 1875 y fue vicepresidente durante la gestión de Marcelo T. de Alvear (1922) y ministro de Hipólito Irigoyen (1928) ambas de la Unión Cívica Radical, pero que tras el golpe en 1930 fue encarcelado y en 1933, al dejar la prisión y ante la necesidad de buscar una actividad para ganarse la vida, trabajó como corredor de la empresa de anilinas "Colibrí", propiedad de un amigo.

Este cuento de Roberto Arlt no solo está repleto de estos links a figuras de la época, sino que pone en discusión los valores de ayer y hoy. El relato nos interpela y nos permite preguntarnos quién se beneficia en el acto de la coima ¿el que paga el caramelo o el que lo acepta? ¿Está bien ser coimero? O mejor ser un Elpidio González pobre, pero ejemplo de honradez. Los pibes se ríen y cuentan ejemplos de sus actitudes ante estas situaciones. Cualquiera sea su posición, vale el tiempo de escucharse y escucharnos. Porque siempre lo interesante no es el posicionamiento moral a través de una lectura, sino que sea disparadora de opiniones. En este caso, un texto de Roberto Arlt es el que nos devuelve la palabra y las ganas de charlar un rato de cosas distintas, y no tan lejanas.

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