Miradas

Un arma peligrosa contra las niñas

La violencia de género encuentra las formas más cruentas para someter el cuerpo, la vida de las mujeres; y de esto no escapan las niñas.

Sábado 08 de Junio de 2019

La violencia de género encuentra las formas más cruentas para someter el cuerpo, la vida de las mujeres; y de esto no escapan las niñas. A principio de año, las noticias de niñas violadas y obligadas a ser madres mostraban su máxima expresión de perversidad en el editorial del diario La Nación titulado "Niñas madres con mayúsculas". El repudio a esta justificación atroz se multiplicó rápidamente, y hasta Unicef salió a recordar que las "niñas no son madres", velando por el cumplimiento de sus derechos y el respeto a las infancias.

En 2009 las cineastas Mariana Wenger y Paola Murias realizaron la animación Un arma peligrosa, para denunciar la mutilación del clítoris a las que, en nombre de la "tradición", son sometidas las niñas en más de treinta países. Se trata de un corto que no supera los cinco minutos, que le pone mucha sensibilidad a esa realidad tan cruel que quieren denunciar. El material audiovisual se apoya en la poética de Eduardo Galeano, del que replican el nombre del texto en la animación.

La belleza de las imágenes animadas, los colores elegidos, la música y la voz del propio escritor uruguayo cierran una delicada pieza de denuncia. Inspira a conocer, inspira a poner la voz en alto para denunciar y no mantenerse indiferentes ante tanta aberración humana.

Dice el texto de Galeano y que lee en off: "En más de treinta países... en más de treinta países es normal la mutilación del clítoris. El tajo confirma el derecho de propiedad del macho sobre la hembra y del marido sobre su mujer o sus mujeres. Y los mutiladores explican la mutilación, porque el clítoris es un dardo envenenado, una cola de escorpión, un nido de termitas, que enloquece a las mujeres, enferma a los hombres, y a ellas las vuelve insaciables, locas de remate. Y para justificar ese crimen, ellos, los asesinos del placer femenino, citan al Corán que jamás se ocupó del asunto y a Mahoma que nunca lo mencionó".

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En una nota publicada el mismo año en que se estrenó el corto ("La cruda realidad de las niñas a las que les mutilan el clítoris", escrita por Evelyn Arach, en www.altoforo.com) se cuentan detalles de esta producción de las realizadoras Mariana Wenger y Paola Murias. "Galeano nos brindó un apoyo incondicional. No sólo al cedernos los textos y permitirnos que el corto llevé el mismo nombre que su poesía. Además estuvo dispuesto a venir al país para grabar", contó Murias en esa entrevista. Y agregó que para la animación se aprovecharon diferentes texturas de telas africanas "con colores vivos que ilustran sutilmente la cultura de los países en los que esta práctica es habitual. Con dibujos en continuo movimiento y transformación, las niñas se convierten en flores atrozmente desgarradas por un jardinero". En ese mismo artículo, Mariana Wenger apreciaba que "el color y el nacimiento de las flores implica la reivindicación de las mujeres, tiene que ver con su resistencia".

La música es de Juancho Perone y Myriam Cubelos, quienes se apoyaron en canciones de tribus africanas. También participó el Societatis In Música.

Desde que se hizo público el corto ha recibido premios y reconocimientos, entre ellos el de Mejor animación en el Festival Internacional de Cine Flandes Bélgica (2009), el Premio Juana Azurduy en el Festival Latinoamericano de Video Rosario (2009), Mención especial en el Festival Internacional Sudestada de París (2010) y otra Mención especial en el Festival Marfici de Mar del Plata (2010).

Y un dato que lo hace más valioso de apreciar: está dedicado "a todas las mujeres que hicieron y hacen valer sus derechos en el mundo".

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