Educación

Tienen 15 años y son medallas de plata y bronce en ciencias

Matías Raimundez y Alejo Melfi fueron distinguidos en la Olimpíada Internacional de Ciencias Juniors realizada en Holanda

Sábado 23 de Diciembre de 2017

Matías Raimundez (medalla de plata) y Alejo Melfi (medalla de bronce), junto al profesor Juan Farina.

Aprender, experimentar y disfrutar de las ciencias tiene premio. Así lo demuestran Matías Raimundez y Alejo Melfi que lograron medallas de plata y bronce, respectivamente, en la 14º Olimpíada Internacional de Ciencias Juniors celebrada en Holanda entre el 3 y el 12 de diciembre. Matías y Alejo tienen 15 años, son alumnos del Politécnico y participaron de esta competencia junto a 300 estudiantes de todo el mundo. Dicen que "la amistad y el intercambio cultural" fue lo mejor de la experiencia.

La Olimpíada Ciencias Junior anima a quienes tienen 15 años o menos a realizar pruebas teóricas y experimentales de física, química y biología. La idea es entusiasmar a cada vez más jóvenes con el conocimiento científico y despertar vocaciones en este terreno. Para llegar a la instancia mundial de la competencia, deben aprobar varios exámenes previos. Quienes tienen los mejores puntajes a nivel nacional viajan a la internacional. Eso ocurrió este año con los dos estudiantes rosarinos que integraron el equipo argentino junto a Ignacio Gallo (Buenos Aires), Iñaki Arango (CABA), Chiara Lombardo (Mendoza) y Agustina Manzo (Buenos Aires).

"Fueron relindas olimpíadas, apenas llegamos nos empezamos a juntar con chicos de otros países, nos hicimos amigos de todos lados. Para mí eso fue lo mejor: hacernos de amigos, seguir en contacto, el intercambio cultural", dice Alejo quien viajó a Europa con su mate y se lo hizo probar a todo quien pudo; aunque admite que a nadie le gustó, salvo a una tutora alemana que había vivido en la Argentina.

Entre prueba y prueba se hicieron tiempo para jugar al fútbol o a rondas de preguntas y respuestas con chicos y chicas de Alemania, Colombia, España, Irak y Ghana, entre otros. El juego fue el idioma que encontraron para comunicarse. Y si bien los paseos por Holanda no fueron los esperados —sólo recorrieron los espacios designados por las empresas sponsors de esta olimpíada internacional— aseguran que todo el viaje bien valió la pena. La participación del equipo argentino fue financiado por el Ministerio de Educación de la Nación.

Cuando llegó el momento de los exámenes se encontraron con diez preguntas para cada una de las disciplinas. "Las actividades propuestas eran sencillas sólo había que razonar mucho. Me pasó lo mismo con la experimental con la que perdí mucho tiempo pensando, razonando hasta que entendí el planteo", confiesa Matías. Ese tiempo y empeño que puso en resolver los problemas teóricos y prácticos fue distinguido con un muy buen puntaje, que le permitió lograr una medalla de plata en el certamen mundial.

Alejo también mostró su satisfacción con el desafío que le propusieron. "Me fue bastante bien, estoy contento con mi desempeño", valora sobre su participación en la que fue reconocido con una medalla de bronce.

Apoyo docente

Los dos estudiantes afirman que para ser parte de estas olimpíadas sumaron la invitación que les llegó en su momento para conocer de qué se trataban, además del empujón que les dieron los profesores y ex olímpicos que acompañan en los entrenamientos. Entre ellos, los profesores Juan Farina, Ignacio Evangelista y Aylén Avila; también de Juan Recoaro, un ex olímpico. "Los profesores siempre tienen ganas de enseñar, hay quienes se quedan más tiempo —que no se lo pagan— para enseñar algo porque les gusta hacerlo; y a nosotros nos gusta aprender", subraya Alejo a lo que Matías agrega que son los docentes quienes los ayudan a llegar a las instancias más altas de estas olimpíadas.

El profesor Juana Farina, responsable del departamento de física del Politécnico, define al trabajo alrededor de estas competencias como una construcción, donde hay una muy buena predisposición de los docentes a ayudar a los chicos a entrenarse, a motivarlos a seguir adelante. "Esta es una pasión mía, motivarlos para que participen de estas actividades porque creo que, a partir de estas experiencias, también se despiertan vocaciones".

Propósitos del programa

Apenas regresaron al país, los seis estudiantes y los tres docentes que los acompañaron a esta Olimpíada Internacional fueron invitados a visitar el Palacio Sarmiento, sede del Ministerio de Educación de la Nación. Entre los 300 estudiantes que llegaron de 50 países a este mundial, los argentinos obtuvieron cuatro medallas de bronce y una medalla de plata, en este último caso por el estudiante rosarino. Todos ellos habían sido seleccionados entre los puntajes más altos en la instancia nacional.

El Programa Nacional de Olimpíadas se encuentra dentro de la Secretaría de Gestión Educativa del Ministerio de Educación de la Nación y "brinda a los jóvenes espacios y medios para una formación de calidad educativa, que posibilita incrementar prácticas de investigación, experimentación, argumentación y que permitan aplicar los conocimientos teóricos en la resolución de diversas situaciones".

Las Olimpíadas de Ciencias Junior (OACJ) son organizadas cada año por la Universidad Nacional de Cuyo, y están dirigidas a estudiantes de todo el país. Según los propósitos que explicitan, la OACJ "tiene como objetivo principal promover vocaciones en los jóvenes por las ciencias experimentales y la valoración del quehacer científico desde temprana edad e incentivar a los docentes a una continua actualización en los contenidos, de tal forma de colaborar con el sistema educativo en el mejoramiento de la enseñanza de las ciencias experimentales". Para más datos, consultar en www.uncuyo.edu.ar/olimpiadas

Apenas llegamos empezamos a juntarnos con chicos de otros países. Eso fue lo mejor: hacernos de amigos, el intercambio cultural"

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