Educación

Para desandar prejuicios e imaginarios sociales

En el nivel inicial se estimula y desarrolla la capacidad creativa.

Sábado 26 de Mayo de 2018

Viviana Pagnucco es docente del taller de práctica de 4º año del Profesorado Nº 16. Rescata que haya estudiantes varones que se interesen en ser maestros de jardín de infantes. También reflexiona sobre el escaso número de ingresantes varones en la carrera de nivel inicial: "No creo que sea por falta de convocatoria de parte de los institutos, quizás sea porque los hombres no se imaginen como docentes de jardín, se trata más bien de un pensamiento cultural".

Como profesora de Martín y Jerónimo en la etapa final de su carrera valora la excelente relación que tienen con sus compañeras. "Es la primera vez que tengo alumnos varones en la carrera, los dos jóvenes tienen estilos muy distintos. Jerónimo desde la calma que transmite y el modo que tiene de convocar a los chicos, y Martín con su chispa, siempre quiere jugar y es la voz fuerte de la sala. Cada uno desde su lugar y forma de ser serán buenos docentes", apuesta Pagnucco.

Por otro lado, la educadora señala que las instituciones generalmente aceptan muy bien la propuesta de sumar varones en sus salas. "Esta experiencia resulta también enriquecedora para las docentes, que nunca habían compartido estos espacios con residentes varones. En este día de los Jardines de Infantes es valioso rescatar la vivencia de estos futuros docentes", culmina la profesora.

Qué se aprende en el jardín

En la Argentina, la educación inicial se extiende desde los 45 días a los 5 años de edad inclusive. Es obligatoria desde la sala de 4 años. En esta etapa se busca —según se establece en la ley de educación inicial— promover la solidaridad, la confianza, el cuidado, la amistad y el respeto a sí mismo y a los demás. También se explicita la necesidad de desarollar la capacidad creativa de las nenas y los nenes, junto con el placer por el conocimiento en las experiencias de aprendizaje. El juego es nombrado como contenido de alto valor cultural para el desarrollo cognitivo, afectivo, ético, estético, motor y social.

Otras de las metas para este nivel es la desarrollar la capacidad de expresión y comunicación a través de los distintos lenguajes, verbales y no verbales: el movimiento, la música, la expresión plástica y la literatura. Así como favorecer la formación corporal y motriz a través de la educación física. La ley también habla de propiciar la participación de las familias en el cuidado y la tarea educativa; atender a las desigualdades educativas de origen social y familiar para favorecer una integración plena de las infancias en el sistema educativo.

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