Sábado 24 de Diciembre de 2016
En medio del agite que dejó en la ciudad el Encuentro Nacional de Mujeres —del maremoto de amor al tsunami de prejuicios— me cayó en las manos un ejemplar de Chechechela, la novela que el santafesino Mirko Buchín publicó en 1972. Cada uno sabe donde le aprieta el zapato, pero estoy segura de que si hubiese leído la novela en cualquier otra circunstancia, Chechechela sería de todos modos uno de mis libros favoritos, del año y la vida entera. Entonces, suponiendo que las mejores obras aparecen (siempre están ahí) para volver a ser leídas e interpretadas a la luz de los nuevos acontecimientos, la reedición de Chechechela en 2016 por UNR Editora es más que oportuna. Mujer rosarina, joven pero adulta, coqueta y atrevida, de barrio que trabaja en una tienda del centro, este personaje narra en primera persona "la carrera de toda mujer soltera" al matrimonio.
Todos los mandatos sociales que atraviesan a la subjetividad femenina se ponen en tensión, como en las novelas de Puig, en las andanzas de nuestra voluptuosa heroína: la competencia entre pares, la amistad, la maternidad, la complicidad con los privilegios del varón, el chismerío, el mito del amor romántico y las revistas del corazón, hasta el umbral de toda realización personal para una mujer de su condición social, en la aldea que era Rosario hace 50 años atrás, es decir, el casamiento.
El amontonamiento del vocativo argentino "che" en el sobrenombre de la protagonista es la primera marca que Buchín emplea para la construcción de un personaje nuestro, rebelde y entrañable, es decir, con tripas de verdad, sentimiento y mucho humor, en el que nos podemos reconocer e identificar enseguida. Porque Chechechela también es tu vecina, tu amiga, tu tía, tu abuela o tus primas, y es parte también del imaginario social de la mina rosarina, identidad colectiva que venimos construyendo (o combatiendo) desde que las chicas sabemos que podemos ser como queremos.
Así que yo recomiendo que vayan, busquen y lean a Chechechela. Seguro los está esperando, muy regia, en cualquier librería de Rosario.