Educación

Las personas con discapacidad y el mito sobre cómo aprenden

Resaltan el valor que tiene la educación inclusiva para mostrar que hay diversas maneras de aprender.

Sábado 17 de Marzo de 2018

"Todavía se cree que la educación especial es la única forma de educar a niños y niñas con discapacidad; y que la educación inclusiva no es posible, pero todas las personas tienen la capacidad de aprender, de diversas maneras. La educación inclusiva tiene como propósito derribar el mito de que las personas con discapacidad no aprenden como las demás". La opinión es de la educadora Silvia Quan, quien integra la Alianza Internacional de la Discapacidad (IDA, por sus siglas en inglés, International Disability Alliance) y es ex vicepresidenta del Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la Organización de las Naciones Unidas.

Quan habla de los desafíos para la realización del derecho a la educación de las personas con discapacidad en América Latina y el Caribe, también sobre los obstáculos para asegurar el derecho a la educación que atañen específicamente para las niñas y mujeres con discapacidad y la importancia de que los países recolecten datos fiables sobre la situación de las personas con discapacidad. "Si no recolectamos estos datos, nunca vamos a saber cuál es la situación de las personas, nunca vamos a tomarlas en cuenta en las políticas y de esa manera no se puede avanzar con los derechos de las personas con discapacidad", afirma.

   El concepto de educación inclusiva se basa en un modelo de derechos humanos. Es decir, se reconoce universalmente como un derecho para todas las personas indistintamente de sus características, su edad, etcétera. El Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas adoptó, en septiembre del 2016, la Observación General número 4 sobre la Convención, donde se reconoce la educación inclusiva como un derecho del cual todas las personas son titulares y, en esta circunstancia particular, se enfoca el derecho a la educación de las personas con discapacidad.

   La educación inclusiva es aquella que no excluye a nadie. Es un sistema educativo que imparte la educación para todas las personas en un entorno donde hay diversidad y se acepta esta diversidad. "La educación inclusiva pretende adecuar el sistema educativo a la diversidad presente en una escuela o en un entorno escolar. En ese sentido, se requiere, en primer lugar, voluntad de las autoridades para aceptar que la educación inclusiva es un derecho humano. Los Estados tienen que asegurar este derecho y las personas con discapacidad deben tener acceso a la educación. Luego, está la necesidad de preparar el cuerpo docente y las familias de los niños y las niñas que van a la escuela para comprender que es un prejuicio pensar que las personas con discapacidad no aprenden como las demás".

Preparación docente

La especialista Silvia Quan cita también la preparación que requieren los docentes para asegurar los aprendizajes de los estudiantes con discapacidad. "Los métodos para los/as niños/as ciegos/as deben incluir el aprendizaje del sistema Braille, por ejemplo. Los contenidos didácticos van a ser iguales para todas y todos, pero las metodologías pueden cambiar", explica. También señala la necesidad de de revisar las formas de evaluación y promoción escolar, respetando la evolución en relación con sus edades. "Suele pensarse que no aprenden, o que aprenden muy lento, así que en escuelas regulares a veces se encuentran niños/as con discapacidad con 14 años en clases de los primeros años de primaria, con niños/as de 7 o 8 años. La idea es que estos/as niños/as con discapacidad puedan estar con otros/as de la misma edad para que puedan desarrollarse en un entorno confortable y más adecuado", observa.

Las niñas, postergadas

Quan se detiene además en las brechas que ya existen entre chicos y chicas en el sistema educativo, un aspecto que se acrecienta si se trata de niñas con discapacidad: "Hay una afectación por la discriminación interseccional, o sea, por la condición de discapacidad y además por ser niña". "Las familias —profundiza— tienden a valorar más la educación de los niños en relación a la de las niñas. Tienden a pensar que llevar la niña a la escuela es un esfuerzo que no vale la pena porque al final ellas no van a aprender o no servirá para nada que aprendan. Las niñas con discapacidad suelen ser más fácilmente víctimas de la violencia escolar por causa de sus limitaciones físicas para defenderse o porque son más vulnerables. También, en algún momento, las niñas empiezan a menstruar y se ve como un tabú el cuidado que se requiere en estos casos. Para las familias esto es muchas veces motivo de vergüenza".

   Para la educadora, "es necesario concientizar acerca del apoyo específico que pueden requerir las niñas y las jóvenes para asistir a la escuela y evidenciar los estigmas que sufren por la discapacidad y otras condiciones sociales, como ser pobre o ser indígena, entre otros".

Remarca además la necesidad de que se censen a las personas con discapacidad. Una práctica que no se ejercía hasta no hace mucho, porque eran personas "socialmente invisibles". "Muchas personas con discapacidad permanecían institucionalizadas o en sus hogares sin la posibilidad de salir y participar en la vida social, económica y política". agrega.

Fuente: Entrevista del Observatorio Regional de Educación Inclusiva (orei.campanaderechoeducacion.org)

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