Educación

La vecina que soñó un secundario para adultos

La Eempa 1143 de V. G. Gálvez llevará el nombre de "Cecilia Picciuchi", la impulsora.

Sábado 18 de Noviembre de 2017

Eran los primeros años de los 70 cuando una vecina advirtió sobre la necesidad de contar con un secundario para adultos en Villa Gobernador Gálvez. Las autoridades la desafiaron con la exigencia de reunir por lo menos 50 alumnos para comenzar las clases. Beba, como todos conocían a Cecilia Picciuchi, se movió por los barrios de su ciudad y al poco tiempo 120 personas iniciaban sus primeras clases. El próximo viernes 24 de noviembre, a las 20, la Eempa Nº 1143 le rinde un homenaje al compromiso de esta mujer llamando a esta escuela con su nombre.

   Lucía Salinas es la actual directora de la Eempa que nació como Centro de Bachillerato Libre para Adultos, el 28 de agosto de 1974. Desde sus inicios y hasta la fecha funcionó en el mismo edificio que la Escuela Primaria Nº 132 Asamblea del Año XIII. Cuando la Eempa a su cargo cumplió los 40 años, se propusieron ponerle un nombre. Nadie tuvo dudas que el de Beba —falleció en 2010— era el que mejor reflejaba la historia de esta escuela y su identidad. Algo que fue confirmado por una votación de la que participó toda la comunidad educativa.

   "Más de 40 años haciendo escuela en la ciudad", uno de los lemas que la Eempa promueve por estos días. La directora Salinas lo usa para repasar una vez más cómo nació este secundario, de la mano de Beba y un grupo de vecinas, militantes políticas, que recorrieron las casas de Villa Gobernador Gálvez anotando alumnos para lograr la matrícula exigida. "Una vez creada la escuela, Beba se convirtió en la secretaría durante treinta y cuatro años, siendo por su dedicación un pilar fundamental de su crecimiento. Por eso este es un homenaje a una mujer, a una vecina que supo golpear puertas para abrir una esperanza, transformando un sueño en una escuela", dice la directiva.

   Los primeros años del bachillerato libre recibía solo a los mayores de 21 años, el plan de estudio era de dos años y otorgaba un título de validez nacional. Al tiempo, se modifica la reglamentación, las Eempas cobran fuerza en la provincia y sus aulas admiten a quienes son mayores de 18 años. Para entonces, se requerían tres años para obtener la acreditación de secundario aprobado.

   La directora Salinas señala que estas escuelas tienen —desde su creación— la meta de "una democratización y popularización de la enseñanza, necesaria para integrar sectores sociales postergados, tomando en cuenta a los que no estudiaron y también a los que desertaron". "La escuela de enseñanza media para adultos —resalta— se ha convertido desde entonces en la única salida para muchos educandos que la han visualizado como «una puerta abierta a la esperanza»".

   "El hecho concreto de la propia existencia, la búsqueda de la propia identidad, la necesidad de «completar aquello que no pudo ser en su momento», la importancia de la interrelación con sus pares, la construcción de una mejor calidad de vida, el llamado a la participación activa en la sociedad", son algunos de los argumentos de los que se toman los estudiantes para permanecer y graduarse en esta modalidad.

   Hasta 2016, por más de 40 años, la Eempa 1.143 fue la única en Villa Gobernador Gálvez. Más de cuatro mil jóvenes y adultos de esta ciudad y localidades vecinas egresaron de sus aulas. "Esto ha permitido una reinserción laboral diferente, el ascenso dentro de los mismos trabajos y en muchísimos casos la continuación de estudios superiores", destaca la educadora.

   Salinas describe que la educación de esta escuela enseña respetando la singularidad de sus alumnos, que "no es un «parche ni una «adaptación a la escuela media común», ni trata de compensar un fracaso escolar anterior, todo lo contrario es una propuesta diferente que contempla necesidades, intereses, experiencias y expectativas del alumno adulto". Una razón más por la cual no abandona su sueño de contar con el edificio propio, donde se abran más turnos y posibilidades de estudio. Además de contar con la infraestructura adecuada que permita una verdadera inclusión educativa, como la concreción de un baño para personas con discapacidad.

   La directora asegura que el nombre elegido representa "un homenaje a todos los vecinos de esta ciudad". Atendiendo a esta historia y argumentos, la nominación de "Cecilia Picciuchi" ya tiene el visto bueno oficial través de una disposición con fecha del 2 de octubre pasado. Lo que viene es la fiesta de bautismo, que será el viernes 24 de noviembre, a las 20, en la sede de Mitre 1653.

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