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La sala de 4: qué hay que saber para inscribir a chicas y chicos al jardín

Directoras de la educación pública y privada explican el criterio que ordena el ingreso a la sala obligatoria del nivel inicial.

Sábado 21 de Noviembre de 2020

La sala de 4 es, desde hace cinco años, el inicio de la escolaridad obligatoria. Atravesados por la pandemia, los jardines ya se alistan al período de inscripción. ¿Qué deben saber madres y padres sobre los jardines, qué institución le corresponde, qué importancia tiene el radio escolar? Directoras de nivel inicial de la educación pública y privada de Rosario dan pistas y recomendaciones claves a la hora de anotar a un nene o nena a la sala de 4.

Sancionada a fines de 2014 y promulgada en enero de 2015, la ley Nº 27.045 declaró como obligatoria la educación inicial para niños y niñas de cuatro años, modificando así el artículo 16 de la ley de educación nacional de 2006.

De acuerdo con el calendario escolar de Santa Fe, la primera quincena de noviembre fue el período de reinscripción de alumnos y alumnas que ya están en la institución. Según la norma provincial, del 14 al 18 diciembre es el período de inscripción de los ingresantes 2021, aunque por la coyuntura derivada de la pandemia, algunas instituciones ampliaron ese período del 9 al 18 de diciembre. Desde el Ministerio de Educación la provincial señalaron a La Capital que aquellos jardines con alta demanda pueden iniciar la inscripción el 1º de diciembre. De acuerdo al calendario, el sorteo de vacantes está previsto para el 20 de diciembre.

Criterios de ingreso

Andrea Fernández es maestra del nivel inicial desde hace casi 30 años. Por una década fue directora del Jardín de Infantes del Complejo Educativo Francisco de Gurruchaga y desde hace tres años que está al frente del Jardín Nº 1, de Ferreyra al 1300, frente al parque Alem.

Al igual que en otros jardines, en el Nº 1 la semana pasada comenzaron con las reinscripciones de los chicos y chicas que este año asisten a sala de 4 y pasan a la de 5. Por calendario ministerial, la inscripción de los nuevos alumnos y alumnos será en diciembre.

Pero si bien la fecha concreta para anotarse varía en cada jardín, los criterios son los mismos para todas las instituciones del nivel inicial. “Hay un digesto histórico que es el que da el orden de prelación para definir el ingreso de niños y niñas al nivel inicial, y es el que está vigente”, dice la directora en referencia al decreto Nº 4340/90 (artículo 30).

Ese digesto fija como orden de prioridades que en primer lugar ingresan quienes ya concurren al establecimiento; luego niños y niñas que tengan hermanos asistiendo al jardín y pertenecen al radio escolar. Le siguen las hijas o hijos de miembros del personal; después quienes pertenezcan al radio escolar. En el orden preestablecido siguen hermanitos de quienes ya están en el jardín pero no pertenecen al radio; y al final quienes no pertenezcan al radio del jardín.

“Hay instituciones que tienen que hacer sorteos con niñas y niños del radio. En nuestro caso, a veces tenemos que hacer sorteo con los de 4 de afuera del radio, donde las familias vienen y nos dicen: «Quiero lo mejor para mi nene», como si cuanto más cerca del centro la propuesta pedagógica fuera mejor”. La docente entiende que allí juega un deseo aspiracional y un “imaginario muy fuerte”, pero que a veces choca con la posibilidad de las familias de poder sostener que el chico o la chica vaya a un jardín distante de su domicilio, sobre todo por la necesidad de movilizarse en colectivo, o la imposibilidad de ir en bicicleta los días de frío o lluvia.

Invitada a pensar en recomendaciones para madres y padres que van a incorporar a sus hijos a la escolaridad obligatoria, Fernández propone: “Que tengan en cuenta la proximidad es importante, porque como docente miro el interés superior del niño y debo garantizar que el sistema educativo lo aloje, pero quien debe garantizar ese derecho también es la familia. Está buenísimo que cada uno elija dónde ir, pero si después no lo pueden sostener es un problema, porque un niño que viene dos días a la semana termina no sabiendo de qué se trata y esto no es bueno para su trayectoria”.

También propone que padres y madres pregunten todo lo necesario y confíen en la institución. “Cada familia —dice— nos entrega cuando abrimos lo más valioso que tiene: su hijo o hija. Nosotras lo recibimos con compromiso y profesionalismo, del que tenemos que dar cuenta. Siempre digo que enseñar es dar señas, que tenemos que darlas y esas familias poder confiar, porque si no estamos fritos para el vínculo”.

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Pocas vacantes, falta de salas

Miriam Ortuño es directora del Jardín El Soldadito, del barrio Puente Gallego, a donde asisten 210 niños y niñas, desde sala de 2 a 5 años. “Tenemos pocas vacantes porque el barrio ha crecido muchísimo. Ya hemos pedido la incorporación de cargos para llevar adelante un aula radial en el barrio Piamonte, que sería una respuesta que la comunidad está necesitando, porque todos los años nos encontramos con una lista de espera numerosa”, explica la directora del jardín de Punta Indio al 7700, en la zona sur de Rosario. Al jardín asisten chicos y chicas de familias de Puente Gallego, Piamonte (al otro lado de Ovidio Lagos) y algunas del asentamiento Terraplén (cruzando el Arroyo Saladillo).

“Claro que hay faltante de salas de 4, porque hay una necesidad de las familias de garantizar este derecho a la educación de los niños desde la edad temprana”, sostiene la directora del jardín. Dice también que año tras año la demanda entre la sala de 3 y la obligatoria de 4 “crece y mucho”: “Vienen familias a solicitar la inscripción precisamente para tener un lugar a futuro y muchas demandan que, siendo obligatoria, su nene tiene que tener el lugar. Pero a veces no los podemos incluir, con lo cual el faltante —de salas— se hace muy evidente”. Respecto al radio de proximidad del jardín con el hogar de cada chico o chica, aclara que si bien se rigen por el mismo digesto, “para los jardines que pertenecemos al Spep (Servicio Provincial de Enseñanza Privada) esto no es excluyente).

Con casi 25 años en la docencia, Miriam menciona que por fuera de este año de pandemia y la incertidumbre que rodea al 2021, las principales preocupaciones de muchas familias tienen que ver con el temor a que sus hijos no lleguen preparados para la primaria. “A veces las familias ponen el foco solo en este aspecto, por eso nosotras fortalecemos en los encuentros el trabajo pedagógico y lúdico de la propuesta”.

¿Qué recomendaciones daría a una familia que recién va a integrar a su hijo o hija al nivel inicial? Miriam contesta: “Que pueda encontrar un espacio donde sienta y perciba que la institución puede continuar su tarea educativa con la familia, donde familia y escuela puedan ser aliados, y donde sus inquietudes lleguen a un espacio de mutuo respeto. Y que este espacio que se abre para su hijito o hijita va a ser una experiencia para todo lo que viene. Es el niño o niña en una experiencia social y lúdica. Donde son convocados para jugar con otros, para desarrollarse y para el intercambio desde el juego. Esa es la lógica pedagógica.

En tiempos de pandemia

Al igual que el resto de los niveles del sistema educativo, en este año escolar marcado por la pandemia el inicial mantuvo el vínculo con las nenas y los nenes a través de sus familias. Distintas experiencias muestran cómo las docentes del jardín han desarrollado propuestas pedagógicas para estar cerca de las niñas y los niños.

Esta semana el Ministerio de Educación de la provincia anunció que el inicio formal del ciclo lectivo de 2021 será el 15 de marzo. También que será la situación epidemiológica la que determine el regreso a la presencialidad.

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