"La escuela diferenció, segregó, pero nunca excluyó"
El psicólogo Eduardo de la Vega pone en debate el discurso de la inclusión educativa. El miércoles presenta su nuevo libro.
"Pedirle a la escuela que sea inclusiva es, de alguna manera, evitar hablar de lo que hay que hablar: que no haya exclusión", opina el doctor en psicología Eduardo de la Vega. Lo hace para poner en tensión el concepto de "inclusión" que gana hoy todos los discursos educativos. El mismo ejercicio reflexivo lo propone para otros debates que se manifiestan en las escuelas y en las discusiones docentes, a través de su libro La escuela como rehén. Crónica de un crimen perfecto, recientemente publicado por Laborde Editor.

La obra es una invitación a leer entre líneas, "fresca en argumentaciones y citas, y sostenida en razonamientos críticos", tal como valora el profesor de la Universidad de Sevilla, Manuel Jiménez Castillo, en el prólogo. El autor, Eduardo de la Vega, adelanta que no se trata de un libro destinado "a convencer o abrir mentes", sino a "quien tenga ganas de pensar". "Me gusta escribir con algo de ironía, mucho de metáfora, y con una sugerencia siempre a pensar", dice de su propuesta. La escuela como rehén se presenta el miércoles 5 de septiembre, a las 18.30, en la Biblioteca Domingo Faustino Sarmiento de Bigand. De la Vega es psicólogo (UNR), profesor universitario y autor de diferentes libros, entre ellos Lógicas de las nuevas violencias, Diversos y colonizados y Anormales, deficientes y especiales.

En su nuevo libro analiza, entre muchos otros, el debate sobre la escuela inclusiva, la que entiende como una idea tramposa. ¿La escuela es rehén de ese discurso? "Algo de eso hay, porque en realidad la escuela hoy está tomada por muchos discursos", responde respecto de una prédica que atribuye en este caso al discurrir filosófico. Advierte que no es el único, también cuentan, por ejemplo, el discurso psiquiátrico que se expresa a través de la moda de las neurociencias que ahora abunda en las aulas, o en la tendencia a medicalizar, a diagnosticar a las infancias.

Para De la Vega se trata de discursos de los especialistas que muchas veces son opuestos, pero sin embargo con la misma intensidad toman a la escuela y logran desorientar al docente, ubicarlo en un estado de duda y de culpa ("¿Por qué hago esto y no hago lo otro? ¿Hice bien? ¿Hice mal?") "Y ahí viene lo del crimen perfecto —con que titula su libro— porque lo que hace la política es culpar al docente por el no cambio de la escuela y lavarse las manos respecto de lo que realmente tiene que ver con la política educativa".

Más justa, más democrática

Antes que inclusiva, el educador prefiere hablar de una escuela más justa, más democrática y demandar políticas que no excluyan: "Yo critico que hablemos de inclusión en relación a la escuela, hay que plantearla en relación de las políticas y la economía, en el sentido de que podamos pensar sistemas políticos, económicos; proyectos y programas que no excluyan. Es una trampa pedirle a la escuela que incluya cuando uno no está dispuesto a incluir".

El psicólogo avanza sobre esa idea de demanda tramposa sobre la inclusión que sostiene, al recordar que la escuela no ha excluido a nadie. "La escuela nunca excluyó", afirma categórico y argumenta: "Que nosotros le planteemos a la escuela que haya normalizado, que haya construido circuitos diferenciales, que haya segregado entre «buenos y malos alumnos», «rápidos y lentos», «normales y anormales», estamos de acuerdo; pero en realidad no dejó afuera a nadie. El espíritu de la escuela es el de sostener «¡todos a la escuela!», nunca dejó afuera a nadie, no excluyó". Considera que si se trata de pedirle algo a la institución escolar es que "deje de normalizar para pensar en una pedagogía de la diferencia, de la alteridad".

Siguiendo esta línea de análisis y en su mirada dice que "pedirle a la escuela que sea inclusiva es, de alguna manera, evitar hablar de lo que hay que hablar: que no haya exclusión. En todo caso, a la escuela lo que sí le tenemos que pedir es justicia educativa, que sea justa, que eduque sin reproducir las diferencias de origen, que pueda pensar en las distintas culturas, en los distintos sujetos y en los diferentes capitales culturales que traen".

Escuela especial

El psicólogo De la Vega actualmente también trabaja en una escuela especial, una modalidad y ámbito que lo define como valioso, rico de experiencias construidas junto a la escuela común, en el camino de la integración, pero que las políticas educativas no capitalizan. "No hay una política vinculada con la escuela especial, ni encuadres filosóficos o técnicos para los equipos de esta escuela, cuando están pasando experiencias muy interesantes en el encuentro entre la especial y la común, en eso que se llama integración", aprecia. Se lamenta de la falta de una estrategia que se pregunte qué hacer, que pueda dar cuenta y recuperar esas prácticas que surgen en el trabajo cotidiano. "No hay registro, nada que estimule a intercambiar todo esto", demanda el educador respecto de la política educativa provincial. Cita como una buena experiencia la creación en Santa Fe del Consejo de Integración, un ámbito con cierta autonomía pensado para reunir a las escuelas comunes y especiales, pero que asegura la Provincia lo está desarticulando.

Mundos Posibles

Eduardo de la Vega es también coordinador de Mundos Posibles, un espacio vinculado con la educación, la cultura y la sociedad que tiene como objetivo "crear espacios de intercambio, escritura, difusión y formación con especial interés en el ámbito educativo y sus contextos sociales, políticos y culturales". El espacio va por su décimo año de trabajo. Arrancó en Firmat con un congreso nacional que logró reunir a más de 700 docentes de todo el país. Desde entonces se replica cada año en esa y otras ciudades santafesinas, al igual que en otras provincias. El próximo encuentro tendrá a la educación especial como eje de las presentaciones y será el 14 y 15 de septiembre en Merlo (San Luis).

El autor de La escuela como rehén. Crónica de un crimen perfecto es profesor invitado en carreras de posgrado de las universidades colombianas de Manizales y la Católica de Pereira; ha sido profesor en el doctorado de psicología (UNR) y en el de educación (Uner), además de la carrera de especialización en alfabetización e inclusión (CEI/UNR).

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>>> Presentación

La escuela como rehén, Crónica de un crimen perfecto (Laborde Editor), de Eduardo de la Vega, se presenta el miércoles 5 de septiembre en la Biblioteca Popular Sarmiento de Bigand (funciona en la Escuela Secundaria Nº 215), de Sarmiento 459.

La cita es a las 18.30 y contará con la participación del autor y de la psicoanalista Marcela Aimar. También están previstas otras presentaciones del libro en Firmar, Venado Tuerto y en Rosario.