Sábado 03 de Agosto de 2019
María juega por los pasillos del Orfanato Provincial. Salta, curiosea y se detiene en la puerta de la dirección. Ve a un chico en silla de ruedas que permanece quieto, casi inmóvil. Ahí se entera que va a tener un compañerito nuevo en el salón de clases y se le dibuja una sonrisa. María está feliz. Así arranca el corto animado Cuerdas, escrito y dirigido por el realizador Pedro Solís García, ganador del Goya 2014 en la categoría de "Mejor cortometraje de animación español". En YouTube, ya registra más de 19 millones de visitas y entró al libro Guinness de los récords como el corto de animación más premiado de la historia.
Cada escena de los casi once minutos que dura el corto está construida en base a la ternura de esa nena por Nicolás, el nuevo alumno con parálisis cerebral que la maestra presenta al curso como un chico "un poco especial".
"Entre todos tenemos que conseguir que se sienta a gusto el tiempo que esté entre nosotros", propone la docente. De entrada, los compañeros de banco se alejan, lo ignoran. Menos María, que se le ilumina el rostro cada vez que lo ve. En el recreo Nico mira todo, a las nenas jugando a la soga y a los nenes con la pelota de fútbol. Hasta que María deja de jugar con sus amigas, se le acerca, se presenta y lo invita a jugar a la cuerda. Mientras su amigas la catalogan como una chica "rara", ella ata una soga a la pierna de Nico, pone una pelota enfrente de él y tira de la cuerda, para que el chico pueda jugar al fútbol en el recreo, como el resto de los niños. María ata su mano a la de él y gracias a esa unión dan vuelta juntos las hojas de un libro de cuentos, aplauden y hasta juegan a los piratas. Cada recreo será para Nico y María un tierno encuentro por la amistad y la inclusión.
Nicolás no puede moverse, pero más de una vez su amiga, con sus ocurrentes juegos, logra robarle una sonrisa. Y cuando no puede jugar en el patio, porque su salud está débil, ella pone música en el salón, lo abraza y lo invita a bailar.
Tras ganar el Goya, Cuerdas se transformó también en un cuento, que narra cronológicamente el corto, pero con las reflexiones de María. "Queríamos aportar algo más, que complementase al corto. Son los sentimientos de María acerca del niño que acaba de conocer", reveló el director español.
En nombre del hijo
Para el guión de Cuerdas, Pedro Solís García se inspiró en la historia de sus hijos. Nicolás es el nombre de su hijo, quien al nacer tuvo una complicación durante el parto y nació con parálisis cerebral severa. Alejandra es su otra hija, entonces tenía 6 años y de entrada se le pegó a su hermanito. "Mi hijo Nico no habla, no anda, y nunca lo hará. Y Alejandra, desde que nació su hermano, siempre ha intentado introducirle en sus juegos diarios: le sentaba, le ponía cojines, le pintaba, le cogía con una cuerda para tirarle del brazo... ¡le trasteaba de mil maneras! Y siempre le ha querido muchísimo. Hace poco encontré una foto en la que ella agarraba a su hermano, que era un cachito de carne con seis meses, y Alejandra estaba con una sonrisa de oreja a oreja, mirando a la cámara orgullosa como diciendo: "Éste es mi hermano, ¡mírale!". Y esa es la relación de Nico y María en el corto", describe el director español.
Brazos como cuerdas
En una entrevista, el director reveló que un amigo corredor le contó que una vez, cuando estaba a punto de abandonar en una maratón, pensó en su hijo montado en una nube tirando de él con una cuerda para ayudarlo. Pero el tercer y definitivo momento que lo inspiró a contar la historia de amor y amistad de Nico y María en la escuela fue el que le sucedió al propio Solís García un día que salió a correr: "Estaba escuchando una canción de Enrique Búnbury titulada Y al final mientras pensaba en la mala suerte que había tenido mi hijo, y de repente llegó el estribillo que dice: "Y al final te ataré con todas mis fuerzas, mis brazos serán cuerdas". Y fue en ese momento, al oír esa frase, cuando pensé en mi hijo bailando con cuerdas, y de repente, en mi cabeza, apareció el principio del corto y, según corría, lo vi entero, desde el principio hasta el fin. Solo tuve que llegar a casa y escribirlo".