Educación

Jóvenes mamás que ahora escriben otros proyectos para sus vidas

Quedaron embarazadas cuando cursaban el secundario, un plan las ayudó a no abandonar. Mano a mano con Fein.

Sábado 22 de Julio de 2017

"Ningún hijo nos pide que dejemos nuestros proyectos por ellos, sí que los amemos y cuidemos". Las palabras llegaron como un buen consejo de la intendenta Mónica Fein a un grupo de jóvenes mamás que reciben el apoyo del Programa de Equidad Educativa. Una iniciativa municipal que otorga becas y una ayuda integral a jóvenes madres y embarazadas para que puedan concluir la educación obligatoria y, como en estos casos, seguir estudiando. La iniciativa comenzó en 2005 y desde entonces alcanzó a 4.500 chicas.

Mates, medialunas y una charla que se prolongó por más de una hora en una pequeña sala del Instituto Municipal de la Mujer (de donde depende este programa). Hasta allí llegó el lunes pasado un grupo de jóvenes mamás a conversar con la intendenta municipal sobre el impacto de esta experiencia. Por el distrito, por el centro de salud, por facebook o por la escuela se enteraron de este programa que en su momento fue clave para terminar la secundaria, pero también para pensar en otros proyectos de vida y sentirse acompañadas.

Algunas se animaron más, otras menos, a contar sus experiencias de ser mamás cuando cursaban la escolaridad secundaria, qué les pasa hoy y cómo sostienen esa maternidad. En ese ir y venir de miradas, acordaron en "esos sentimientos de culpa" que invaden a las madres cada vez que deciden emprender un proyecto propio para sus vidas. O las ingeniería de organización que tienen que hacer para no postergarlos. "Ellos valoran a una mamá que eligen tener sus propios proyectos", aportó Mónica Fein en esa mesa de mujeres.

También compartió cómo debió arreglárselas como madre para darse tiempo para su profesión y su militancia. "El desafío es ser una mamá presente y hacerlo bien. Sobre todo en épocas donde no había celulares", dijo y se ganó las risas cómplices de una charla donde se valoró el acompañamiento de las familias, la presencia de la pareja.

Testimonios

Una de las jóvenes que estaba esa mañana es Celina, de 19 años y mamá de Mateo, de seis meses. Celina quedó embarazada cuando cursaba el 5º año en el Colegio Santa Ana. Dice que siempre se sintió acompañada por la escuela y el programa. A esta iniciativa llegó a través del distrito municipal de su barrio. "Me ayudaron a no dejar la escuela, el estudio, por más que tenga un hijo", aseguró la joven que hoy cursa el profesorado de nivel inicial en el Normal Nº 2.

Daiana, también de 19 años, es la mamá de Briana, una nena de cuatro años. "Es terrible, ahora empezó el jardín y es una etapa toda nueva de aprender a ser madre", habla feliz de su hijita. A Daiana el embarazo la sorprendió cuando preparaba su fiesta de 15 años. Sí, la sorprendió: "Yo quedé embarazada cuando estaba en segundo año de la secundaria, justo cumplía los 15. Me enteré a los ocho meses de mi embarazo. Me trataban por una hernia, un día me levanté con mucho dolor, fui a la obra social y ahí me dijeron que estaba embarazada. Eso pasó un 23 de agosto, el 18 de septiembre siguiente nació Briana".

Para Daiana todo fue muy rápido, ese año no pudo terminar de cursar la escuela. Iba a una técnica y la doble escolaridad le hacía más difícil seguir, así que se cambió a la Secundaria Nº 546 Angela Peralta Pino, donde afirma que siempre la acompañaron mucho. También por un trámite en el distrito llegó al programa. Hoy cursa el profesorado de nivel inicial. "El programa te enseña cómo cuidarte, cómo seguir adelante. Capaz que si no lo hubiera encontrado no hubiese seguido la secundaria", agradeció.

Yamila tiene 20 años, es mamá de un nene de cuatro años y estudia maquillaje y depilación en un Centro de Capacitación Laboral para Adultos (Cecla); está decidida a seguir el profesorado de nivel inicial desde el año que viene. En el Centro de Salud Luis Pasteur de la zona sur se enteró del programa. Una asistente social le acercó un folleto y la invitó a los talleres. "Estaba en el secundario, pero lo dejé porque me daba vergüenza ir con la panza. Cuando fui más grande y pude dejar a mi hijo con el papá, la abuela o mis hermanas, empecé y terminé la escuela en una Eempa. El programa me incentivó a seguir estudiando, también a no apurarme a tener otro hijo".

Beca y apoyo integral

La coordinadora del Programa de Equidad Educativa, Alejandra Manfredi, explica que la beca es un incentivo económico equivalente al de la Asignación Universal por Hijo (AUH), se cobra trimestralmente (tres meses junto) y no reemplaza a esta asignación. "Es un dinero que cobran ellas directamente, aunque sean menores de edad, para que puedan administrarlo y decidan en qué gastar", aclaró. La ordenanza que crea este programa fija como condición que la beca alcance a las chicas hasta los 18 años y que estén en la secundaria. Pero la realidad hace que, en algunos casos, llegue también chicas de la primaria o que pasan los 18; la intención es sostenerlas un poco más para que sigan estudiando. El programa se completa con talleres y encuentros. Este año se inscribieron 355 jóvenes.

Para saber más del Equidad Educativa, consultar en el Instituto Municipal de la Mujer de Moreno 960 o en www.rosario.gob.ar.



"Tarea social de la que no hay que correrse"

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El lunes pasado, un grupo de jóvenes conversó sobre el impacto del programa con la intendenta Mónica Fein.
El lunes pasado, un grupo de jóvenes conversó sobre el impacto del programa con la intendenta Mónica Fein.

"Hay una tarea social de la que no hay que correrse", opina la intendenta Mónica Fein sobre uno de los sentidos del Programa de Equidad Educativa que sostiene la Municipalidad de Rosario. Otro es la de mirar a la educación como una tarea que le corresponde a toda la sociedad: "El municipio tiene una larga historia de acompañar procesos educadores, desde Ciudad Educadora, desde el Tríptico de la Infancia... Aportamos desde una mirada que no es escolar pero sí es educadora". En ese marco ubica al Programa de Equidad Educativa, "que busca igualdad de oportunidades ante el embarazo temprano y las mujeres que abandonan su propio proyecto de vida".

Considera que como municipio tienen la obligación involucrarse, meterse de lleno y acompañar a las jóvenes. "Hablar de equidad y no involucrarnos termina siendo un discurso. Estos son procesos concretos donde decimos «no las dejemos solas» «que terminen la escuela». No es solo una beca, es también que puedan encontrar la autoestima, el fortalecimiento como personas. Estas acciones son las que nos dan fuerza luego para otras acciones, cuando decís «vale la pena la política» porque ayuda a que las personas la pasen mejor".

Fein también menciona que este programa municipal trabaja en forma cercana al Plan Vuelvo a Estudiar del Ministerio de Educación de la provincia, para que en este caso las jóvenes embarazadas permanezcan en las escuelas y puedan seguir estudiando.

Habla de la responsabilidad que le toca asumir al Estado cuando tiene en sus aulas alumnas madres o embarazadas. "Sabemos que hay escuelas que se hacen cargo y otras que no, que hay que ayudarlas a abrirse hacia afuera. Nunca pongo esta necesidad en responsabilidad del docente sino de la política educativa que es la responsable", analiza y subraya: "Así como hay escuelas maravillosas hay otras que afirman «las chicas no asisten porque están embarazadas, están en otra cosa...». Y no están en otra cosa, están en la vida misma. Tenemos que ayudar a que la escuela se adapte a este proceso, que es la vida misma".

El programa —destaca la intendenta— también se propone ayudar a las chicas a construir proyectos propios que no sean solo ser madres. "Ser madre joven no significa otra vez volver serlo. Hay que darse tiempo y decidir cuándo quieren ser madres. Para eso se trabaja en la autoestima, en los vínculos que establecen".


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