Educación

"Hay que promover la solidaridad y el humanismo en los estudiantes"

El viceministro de Educación Superior de Cuba defendió el valor de los proyectos de extensión universitaria.

Sábado 27 de Octubre de 2018

Un intercambio permanente caracteriza al trabajo de extensión universitaria: las y los estudiantes contribuyen a resolver problemas de la comunidad y a la vez se forman integralmente en su profesión. En esta idea se para el viceministro de Educación Superior de Cuba, Gil Ramón González González para valorar esta tarea clave de las universidades. Afirma que "hay que promover la solidaridad y el humanismo" en los universitarios. El educador estuvo en Rosario a principios de octubre, para participar de una serie de actividades impulsadas por la Secretaría de Extensión de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).


El profesor cubano visitó también diversas experiencias en las que los jóvenes se involucran con las demandas sociales y proyectan aportes. De estas propuestas que conoció en Rosario lo impactaron las de la Biblioteca Popular Pocho Lepratti y la del Club Social y Deportivo 20 Amigos, donde "hay un trabajo fuerte, de unión, entre la universidad y la comunidad". Y de su paso por la UNR, destaca "la juventud aglutinada alrededor de la extensión universitaria", que realiza un "trabajo crítico y transformador".

Gil Ramón González González lleva más de 30 años trabajando como profesor universitario, ha sido Rector de la Universidad de Pinar del Río y de la Universidad Agraria de La Habana.

—Al inicio de su presentación en las Jornadas de Reflexión realizadas en la UNR afirmó que no solo estaba para enseñar sino también para aprender. ¿Ese intercambio hace a la esencia de la tarea de extensión universitaria?

Si de algo hay que aprender mucho más es de la extensión universitaria. Estos procesos tienen que estudiarse en su esencia. Notamos que nos falta todavía mucha capacitación para asumir el proceso de extensión universitaria en la magnitud que debe tener y para que la universidad cumpla su función, verdaderamente profunda, desde el punto de vista social. La extensión no es la única actividad que vincula a la universidad con la sociedad y resuelve el problema social, también lo hacen la investigación y la docencia. Sí, la extensión tiene una característica: es más dinámica, totalizadora y puede lograr transformaciones a más corto plazo por ese dinamismo que tiene.

—¿Cómo contribuye la extensión a la formación académica de los estudiantes?

Contribuye porque la complementa, contribuye a su formación profesional y también como seres humanos. Hace a lo que será ese título profesional. Aquí entran la cuestión ética, el humanismo, la solidaridad, el no saberse dueño y señor del saber sino darse cuenta que en la más simple comunidad hay cultura, hay problemas, y que no se vive en una urna de cristal, que hay saber interpretar los problemas desde el punto de vista humanista y social.

—El año pasado, durante una visita a la UNR, el teólogo y educador Frei Betto dijo que la universidad no debe ser solo pública sino también popular. ¿Cuánto contribuye la extensión a esta idea?

No se puede llegar a la comunidad con el estudio tradicional de la universidad, sino con otras formas de transmitir cultura. Y es promoviendo cultura como se resuelven los problemas que tiene esa sociedad. Hablo de cultura en el más amplio sentido y acepción de esa palabra. No se puede hacer imponiendo preceptos universitarios. La manera es elevando el nivel cultural de la sociedad para que sean capaces de resolver sus problemas y hacer sostenible esa solución. La extensión permite acercar el conocimiento de la universidad haciéndonos sentir valiosos.

—¿La participación en proyectos de extensión debe ser obligatoria para los estudiantes?

Si la esencia de esta tarea es promover cultura hacia adentro también implica lo mismo: hay que promover cultura en los estudiantes de lo que esto representa. Y a partir del convencimiento, con cierto grado de conciencia y voluntarismo para asumir esos retos, las transformaciones van a ser más profundas. Es interesante ver cómo los estudiantes vuelven de esas tareas de impacto, de esas tareas comunitarias, con una vivencia extraordinaria y que la traen a la universidad. Esto no puede ser una comunicación hacia allá sino hacia allá y hacia acá, porque se transforma la sociedad pero también la universidad. Se incorpora a la cultura de la universidad, se sistematiza y hasta puede incorporarse a una asignatura universitaria, o puede aportar a una investigación.

—Estos proyectos de extensión generan diferentes impactos en la comunidad universitaria. ¿Con cuál se queda?

Me quedo con el impacto en los estudiantes, porque los prepara para que puedan tener una visión más exacta de la sociedad, un espíritu revolucionario, transformador de la sociedad y los problemas que la rodean. Y no verlos como algo alejado, en lo que "yo puedo ayudar allá pero allá no me puede ayudar a mí". Es importante que se eviten esas rupturas en los procesos de extensión universitarios.

—Usted habla de compromiso, solidaridad, de situaciones colectivas... todo lo contrario a lo que promueve hoy el neoliberalismo en América latina. ¿Es un desafío doble para la universidad promover estos valores?

Absolutamente. La universidad tendrá que luchar más fuerte, pero no será el neoliberalismo el que mate a la extensión universitaria. No lo hicieron las dictaduras. La extensión puede poner un granito de arena en la formación de la conciencia política, en la superación y elevación del nivel cultural que permite que se vaya ganando conciencia. José Martí dijo: "Ser cultos para ser libres". Cuanta más cultura, más libre se es.

—¿Cómo se vive la extensión universitaria en Cuba?

Tenemos algunas diferencias pero nos basamos en los mismos preceptos. No estamos exentos de problemas, tenemos la responsabilidad de formar profesionales íntegros, con valores, que defiendan el humanismo, la solidaridad, lo colectivo. Hacemos tareas de impacto que dejan a los estudiantes con convicciones, pero no son tareas obligatorias. Se busca formar conciencia de lo que esto les puede tributar. Cuando era rector de la universidad les decía a mis estudiantes que a la universidad no se venía solo a estudiar sino también a ir fiestas, a hacer deportes, cultura... Los estudiantes universitarios tienen que aprovechar la vida universitaria al tope ¡Vivan esa vida de estudiantes y participen de los proyectos de extensión! Al final no solo van a ser un buen profesional en lo suyo sino que van a tener una formación integral, ética, cargada en valores. Como dice un dicho de los médicos: "El que solo sabe de medicina ni de medicina sabe".

Gil González


>> Semana especial

Desde el lunes 5 al sábado 10 de noviembre se realizará la Semana de la Extensión 2018 con charlas, talleres, muestras de diversas actividades relacionadas con la convocatoria y un cierre final con feria social, comunitaria, cultural y artística en el Parque España de Rosario. Es organizada por la Secretaría de Extensión Universitaria (SEU) y el Consejo Asesor de Extensión Universitaria de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Informes a: seucomunicacion@gmail.com

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