Educación

Hacia una agenda integral de la niñez

La jueza Carolina Hernández propone una mirada transversal sobre la infancia y la adolescencia.

Sábado 30 de Marzo de 2019

Durante unos quince años Carolina Hernández estuvo en el fuero de Menores, primero como secretaria penal, luego como jueza. Allí le tocó en más de una vez tener contacto con adolescentes que por distintas circunstancias iban al juzgado. Y más de una vez, cuando les pedía que le cuenten un día de su vida, los pibes dudaban un poco hasta que le respondían: "Nada". Porque no estaban escolarizados. Pero en otros casos, esa charla se daba con chicos que le contaban que sí iban a la escuela, pero que cuando salían del aula tenían que cuidar a sus hermanitos. "A ese chico que está puesto en otro lugar, donde asume una responsabilidad muy grande para la edad que tiene, después ¿qué les estamos exigiendo?", se pregunta la jueza.

Hernández coordina junto al juez Marcelo Molina el "Curso universitario en derechos de infancia y adolescencia", organizado por el Area de capacitación y educación continua de la Facultad de Humanidades (UNR) y la Cátedra Internacional de Infancia y Adolescencia "James Grant", del Instituto de Cooperación Latinoamericana (Icla). Un espacio para abordar los derechos de los niños, niñas y adolescentes desde una formación integral y transversal. Está destinado a docentes y demás profesionales interesados en la materia y arranca en junio.

Para la jueza, hay una agenda pública en temas de niñez y adolescencia como sujetos de derechos, sobre todo desde la sanción de la ley de protección integral "que cambia el paradigma". Y explica: "Lo que antes se pensaba que los niños eran objeto de protección ahora se lo plantea como un sujeto de derecho".

En diálogo con La Capital, la magistrada advierte que este cambio sustancial en la mirada sobre la infancia y la adolescencia debe ir acompañada de cambios culturales y, sobre todo, recursos del Estado para sostener políticas públicas orientadas a esta población. "Creo que hay mayor concientización social, también de todos los operadores que hacen al sistema. Pero falta mucho, sobre todo a nivel recursos. Siempre se ve en este tipo de grupos vulnerables, ya sea la infancia, adolescencia, ancianidad o discapacidad, que los recursos suelen ser escasos. Sobre todo en localidades más pequeñas.

El docente atento

La jueza destaca que en el cotidiano, en el día a día, muchas veces son las escuelas y sus docentes quienes son el primer foco de detección de un problema: "A veces el docente es el primero que ve una situación, por ejemplo si el chico no está escolarizado". Pero también menciona a los centros de salud, los clubes o incluso las instituciones religiosas barriales las que suelen tener una mirada atenta para detectar algún caso de vulneración de derechos.

"Pero generalmente —agrega— el docente es el primero que tiene el contacto con el chico. Entonces es importante que la escuela esté preparada para tener una mirada distinta, que los niños sean sujetos de derechos y entonces puedan canalizar estas situaciones".

Sin embargo, advierte que muchas veces, estos casos de vulnerabilidad social se visibilizan con un caso penal, ya sea porque el chico es víctima o porque está involucrado en un hecho delictivo: "Entonces decís: «el Estado llegó tarde», porque llegó con la sanción. Vos llegás a un joven por una situación particular, a lo mejor escolar. Pero cuando empezás a intervenir en esa familia empezás a encontrar una cantidad de situaciones de vulnerabilidad que hacen al contexto y que son mucho más difíciles de trabajar. Y ahí sí implican un montón de recursos. Obviamente que hay trabajos interinstitucionales donde es posible articular con organismos sociales que también colaboran. Pero todo esto tiene que estar por fuera de voluntarismos particulares. Tiene que ser pensado desde el Estado".

—¿Hay algún tema de infancia y adolescencia que no esté en la agenda?

—El tema es qué reclamamos de estos jóvenes y adolescentes. En general nunca se plantea qué les vamos a dar y qué esperamos de ellos. Siempre les exigimos que el chico no delinca ¿Pero qué estamos dispuestos como sociedad a analizar sobre lo que le está pasando y qué esperamos de esa infancia y adolescencia? A veces vemos que cuando se involucran en hechos penales graves caemos en la simpleza de bajar la edad de punibilidad, que es una decisión de política criminal del Estado de bajarlo de 16 como está ahora a 14 o a 10 ¿Pero qué pretendés de un joven? ¿Sancionarlo a los 10 años? Bueno, como sociedad también tenemos que pensar qué pretendemos de nuestros niños y adolescentes. Y en base a eso ver si los recursos los tienen al alcance.

—Como un debate previo al de la edad de punibilidad

—Obviamente que el decreto ley de la dictadura tiene que ser superado por un modelo dentro de los órganos de la democracia. Porque además está desfasado de la convención, porque la ley nacional responde a la doctrina del niño como objeto de tutela y la convención es el niño como sujeto de protección. Son dos paradigmas distintos. Eso hay que acomodarlo y establecer un catálogo de sanciones diferentes, porque ahora tenés la sanción de prisión, nada más. Ese es un gran tema para debatir, el de justicia penal juvenil. Más allá de lo de la edad, que es un tema más. Y en materia de protección integral podríamos decir que las leyes son nuevas, pero los cambios culturales llevan tiempo. Creo que ya hay un cambio en la lógica de intervención, porque ya no se pide más al "papá juez" que venga a resolver esto. Ahora cada operador sabe que tiene una responsabilidad en el lugar que ocupa, en el trato con ese niño, ya sea en un hogar, en la escuela o donde sea. No podemos mirar para el costado.

—¿Te tocaron casos de este tipo?

—En la época que estaba en el Juzgado de Menores, cuando arranqué en el 2008, teníamos la competencia penal y la parte de vulnerabilidad. Y llamaban de las escuelas para trasladar el problema al juez, porque era el juez del patronato. Si el chico no iba a la escuela, entonces llamaban al juzgado para ver qué se podía hacer. Y tienen que intervenir ellos, porque cada uno en su ámbito tiene que poder velar por una protección integral y ver de qué manera puede actuar. Después sí se puede recurrir a la autoridad judicial, pero conforme a la convención, la judicialización del caso es la última instancia. Todo eso fue cambiando, se crearon los equipos socioeducativos que antes de la ley de protección no existían, entonces ante un hecho concreto de un chico que lleva un arma en la mochila, antes llamaban inmediatamente al juez. Ahora ya empiezan a intervenir los gabinetes psicopedagógicos, que llaman al equipo socioeducativo. Ese es el camino. Obviamente que si hay algún ilícito penal hay que comunicarlo a la autoridad judicial competente, pero eso no inhabilita que se pueda hacer una intervención desde el lugar donde aconteció. Por eso la pregunta es qué es lo que pretendemos de nuestra infancia y de nuestros adolescentes. A veces las exigencias sociales son en demasía para lo que ellos pueden dar. Sin justificar obviamente nada, hay que analizar también el contexto. La misma convención dice incluso que en materia penal la respuesta por el delito tiene que ser acorde a la infracción y a las circunstancias.

—Como las de extrema pobreza...

—Sí, porque ¿en qué contexto se desarrolló la vida de ese niño? ¿Se le puede exigir lo mismo que a otro, que tal vez se desarrolló de otra manera? Todo eso hay que analizarlo caso por caso. En materia penal se ve claramente. Por eso el trabajo es previo, porque seguramente si hay un sistema de protección integral que pueda llegar prematuramente, probablemente después no vengan al sistema penal. Y después lo que hizo en el sistema penal juvenil termina siendo un reflejo del sistema penal de adultos.

—Una docente de Las Flores contaba en una nota para Redacción Rosario que la escuela para muchos chicos es el único lugar donde pueden ser niños...

—Comparto absolutamente. Me ha pasado casos de chicos en el sistema penal que les decís contame un día de tu vida. ¿Qué hacés? Si está escolarizado tiene un montón de aspectos positivos, porque se ve en la relación con sus pares, con los docentes, los adultos, la familia. El problema empieza cuando en la adolescencia empiezan a no seguir en la escuela y a relacionarse no sabés con quien. Entonces la respuesta al "contame un día de tu vida" es que no hacen nada. Y eso no es un buen consejero para nadie. O me encontraba con chicos que decían que cuando salían de la escuela cuidaban a sus hermanos más chicos, cuando él es chico y tiene que ser cuidado por un adulto. Ese chico que está puesto en otro lugar, donde tiene que asumir una responsabilidad muy grande para su edad, después ¿qué les estamos exigiendo? Vemos en qué contexto estaba y qué podemos hacer como Estado. En el ámbito de vulneración de derechos civiles y sociales tenemos que tratar de estar presentes como Estado. Los agentes del Estado nos tenemos que involucrar en esto, porque si ya vemos una alarma no podemos mirar para un costado.

edu401_Sebastian.jpg
La semana pasada el cuerpo de una nena de 10 años apareció calcinado en una casilla precaria de la zona sur de la ciudad. Estaba a punto de empezar 4º grado.
La semana pasada el cuerpo de una nena de 10 años apareció calcinado en una casilla precaria de la zona sur de la ciudad. Estaba a punto de empezar 4º grado.

>> Derechos de la infancia

Los derechos de los niños, niñas y adolescentes y el desarrollo de una formación integral y transversal sobre esta agenda son algunos de los ejes del "Curso universitario en derechos de infancia y adolescencia". Está coordinado por el Área de capacitación y educación continua de la Facultad de Humanidades (UNR) y la Cátedra Internacional de Infancia y Adolescencia "James Grant", del Instituto de Cooperación Latinoamericana (Icla).

El curso es anual y está destinada a docentes, estudiantes, miembros de organizaciones de la sociedad civil, empleados públicos de distintos estamentos, funcionarios y profesionales interesados en la temática.

La inscripción arranca el 13 de mayo y las clases comienzan el viernes 28 de junio, de 18 a 21.30. Informes en Entre Ríos 758, email: catedrajamesgrant@unr.edu.ar Facebook infancia y adolescencia icla.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});