Educación

"Enseñaba derecho laboral y yo no estaba registrado"

El profesor José Agostini reclamó por sus derechos y fue despedido. La Justicia le dio la razón.

Sábado 17 de Febrero de 2018

"Uno de mis impulsos principales, que me llevó a denunciar fue la incoherencia en la cual estaba viviendo: enseñaba derecho laboral a los pibes, de cómo tenían que registrar a un trabajador y yo y mis compañeros no estábamos registrados ¿Cómo me podía dar la cara para seguir dando clases?". Quien habla es José Agostini abogado, profesor en ciencias jurídicas y docente en las Facultades de Derecho y Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), además de estar cursando el doctorado en derecho. Esta semana su historia recorrió las portadas de los medios: la Justicia le dio la razón cuando demandó a un instituto privado donde dictaba clases por haberlo echado "sin causa". En realidad, "la causa" existía, se trató de un despido discriminatorio. La decisión de despedirlo la tomó la patronal luego de que se afiliara al Sadop Rosario e iniciara una actividad gremial por los derechos vulnerados. Un fallo histórico para la docencia de la enseñanza privada.

En charla con La Capital, recuerda que ingresó al Instituto TEC en 2009. "Siempre la relación laboral se mantuvo en negro, hasta que en 2010 llega una inspección del Ministerio de Trabajo y debieron registrar a parte del personal, entre ellos yo", repasa Agostini. No lo anotaron en el total de las horas que ejercía, tampoco respetaron la antigüedad y no lo ingresaron al Sarh, el sistema de administración de recursos humanos del Ministerio de Educación. No estar ingresado en este sistema -apunta— puede tener graves riesgos para el sistema educativo: no se sabe quién está frente a un aula.

El malestar crecía en buena parte del plantel de profesores por la situación irregular en la que trabajaban, sumado a que el instituto cobraba matrículas y las cuotas en los meses de receso de verano, y sin embargo no abonaba esos meses a sus docentes, ni vacaciones, ni aguinaldos; tampoco pagaba licencias. En 2013 José Agostini se afilia al Sadop Rosario y junto a otros docentes promueve un reclamo colectivo. "Cuando nos contactamos con el Sadop el clima cambió de un día para otro. Nuestra primera acción fue entregarles a los directivos un petitorio firmado por 32 docentes para que nos regularizaran. Gustavo Monduzzi (secretario Gremial del Sadop Rosario) nos dio un apoyo importante, nos acompañaba a las entrevistas con De Hoop (Julio) —estaba al frente del TEC y es su actual director— quien mostraba un desprecio total y expresaba cosas como «a estos cabecitas negras los voy a cepillar»".

El 28 de febrero de 2014 José Agostini recibió el telegrama de despido, que no esgrimía causas, y sin embargo, las razones estaban a la vista: se trató de un despido discriminatorio, por afiliarse a un sindicato y accionar gremialmente. Agostini pidió ser restituido en su cargo, además de ser indemnizado. La jueza de primera instancia en lo laboral María Andrea Deco hizo lugar al reclamo por "despido discriminatorio". Si bien no habilitó la restitución a su puesto de trabajo condenó a la Fundación Educativa del Interior a pagar al profesor "una indemnización agravada por discriminación" más la correspondiente por salarios caídos, aguinaldos, por antigüedad (reconoce la real) y preavisos omitidos. El fallo puede ser apelado.

"¿Cuál es la función del Ministerio de Educación? ¿Cuál la del Ministerio de Trabajo? ¿Qué hicieron cuando se enteraron de todo lo que pasaba?"

Hoy, el profesor dice que lo ocurrido sirve para ayudar a generar "un cambio positivo", para que los docentes "puedan protegerse ante los acosos y adoctrinamientos de los empresarios". Agostini evalúa como "maravillosa" a la sentencia "porque reconoce trabajo en negro, el texto dice «lo tenía en negro». El fallo tiene aristas muy positivas para el docente privado que se ve muy desprotegido; porque el docente público tiene derechos consagrados que el privado no tiene, cuando están haciendo lo mismo".

—¿Estás satisfecho con el fallo?

—Sí, lo estoy. Obviamente me hubiese gustado la reincorporación para que genere un precedente, pero está bien fundamentado lo que dice la jueza. Lo importante es dejar un precedente para que los demás docentes puedan utilizarlo y decir «mirá a mí también me está pasando lo mismo». .

—Monduzzi destacó que el mensaje que deja el fallo es no ver como un delito afiliarse a un sindicato. ¿Qué opinás?

—Como abogado laboralista estoy totalmente de acuerdo. Es más, son cuestiones que no se tienen que debatir en un país libre y desarrollado. Hay que defender los derechos de las personas; y como hoy me tocó a mí te puede tocar a vos o a nuestros hijos. La cuestión sindical no es un problema en nuestro país, de última los operadores serán otra cosa. El sindical es un sistema que protege los derechos colectivos

—¿Qué valorás de todo esto?

—Que se puso en el tapete algo de lo que no se habla en educación privada. Tengo 35 años y desde los 26 que doy clases en el sector privado, eso me generó un cambio de cómo mirar todo esto. Empezás a comprender cómo funciona el sistema, de lo que está mal, a preguntarte, por ejemplo, ¿cuál es la función que cumple el Ministerio de Educación? ¿Cuál la del Ministerio de Trabajo? ¿Qué hicieron cuando se enteraron de todo? Uno de mis impulsos principales, que me llevó a denunciar fue la incoherencia en la cual estaba viviendo: enseñaba derecho laboral a los pibes de recursos humanos (una de las carreras del TEC), de cómo tenían que registrar a un trabajador y yo y mis compañeros no estábamos registrados ¿Cómo me podía dar la cara para seguir dando clases?

—¿Qué te llevó a la docencia?

—La transformación de las personas. A veces somos miopes del futuro, pensamos que la cosa queda en el aula y no es así.


Un fallo histórico para la educación privada

"Es un fallo histórico para la docencia de la educación privada del país", celebraron el secretario general y gremial del Sadop Rosario, Martín Lucero y Gustavo Monduzzi, al enterarse cómo había prosperado la demanda del profesor José Agostini. Patrocinado por los abogados Jorge y Lucas Elías, el docente denunció ante la Justicia el hecho discriminatorio que lo había dejado sin trabajo. Y logró que le dieran la razón a su presentación.

"El mensaje que la Justicia está diciendo es: no está mal afiliarse a un sindicato, al contrario, está bien generar derechos para vos y otros colectivos. Afiliarse no es un delito", dijo esta semana Monduzzi. El dirigente también recordó que el abogado de Julio De Hoop, es Miguel Sedoff —actual representante legal del TEC— "uno de los abogados que siempre ha trabajado en contra de los derechos de los trabajadores de educación privada".

El fallo está fechado en los últimos días de diciembre, sin embargo las partes se notificaron la semana pasada y se conoció públicamente en estos días. Monduzzi señaló que se llegó a la instancia judicial porque fracasó el diálogo con la patronal. Es más, de manera insólita Julio De Hoop denunció ante el Inadi a los secretarios Lucero y Monduzzi por considerarse "discriminado". También hizo un similar pedido sobre la periodista autora de esta nota, Marcela Isaías, y de las anteriores que siguieron periodísticamente los hechos, para que se determine "si no había incitado a un hecho discriminatorio". El reclamo de De Hoop ante el Inadi no prosperó.

La medida también suma a los logros en materia de reconocimiento de derechos del sector que ya se dio en diciembre de 2016 cuando se sancionó en Santa Fe la ley contra despidos arbitrarios.

Antes de la sanción de esa norma provincial, un informe del Sadop señalaba las principales razones por las que los colegios privados despiden a sus educadores, aunque en los telegramas no se explicitaran. En primer lugar para acomodar a un docente amigo, luego le siguen motivos de discriminación gremial, ideológica, de orientación sexual y de género. Razones que nunca se decían y quedaban en un telegrama de "despido sin causa". A poco de haber sido aprobada, la ley que sanciona estas prácticas ya cosecha sus logros.

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