Educación

El oficio de crear dibujos animados

Estudiantes de la Escuela para Animadores comparten secretos de una profesión que definen creativa.

Sábado 16 de Diciembre de 2017

"Ecléctica" es un musical animado, mezcla de western de Tarantino y película de Agente 007, que atrapa de manera sostenida en sus tres minutos, 46 segundos de duración. Lo particular y destacado de la producción audiovisual es que fue realizada de manera colaborativa por estudiantes de la Escuela para Animadores de Rosario. Una escuela municipal donde se aprenden las herramientas necesarias para contar historias a través de la animación, y que coordinan dos especialistas en el género, Pablo Rodríguez Jáuregui y Diego Rolle.

   Gaspar Aguirre (30) y Ezequiel González Bracalenti (20) son estudiantes de la Escuela para Animadores (EPA), que funciona en la Isla de los Inventos. Un espacio agradable, rodeado de objetos que aluden a la historia de quienes se forman en este oficio y provistos de lo propio de un estudio que invita a crear.

   Cada uno cuenta su recorrido por este espacio y revela cómo se aprende en la EPA. Dicen que una de las mejores cosas que tiene esta escuela es la posibilidad de intercambiar, conocer personas con los mismos intereses, y así mejorar los conocimientos que cada uno ha cosechado por su cuenta.

   Gaspar Aguirre es diseñador gráfico, egresado de la Universidad Nacional del Nordeste (Chaco), y trabaja de manera independiente. Se anotó en la EPA convencido de que las técnicas de la animación podían enriquecer su profesión. Considera que en internet se pueden encontrar muchas respuestas prácticas para su trabajo, pero "en la escuela está el aprendizaje". "Lo que encontré aquí —dice— es gente con mucha experiencia, que te enseña cómo hacer mejor las cosas, con quienes además tenemos iniciativas en común, creás vínculos para hacer proyectos en conjunto. Los profesores saben un montón, están siempre dispuestos a ayudarte".

   Entre sus trabajos, presentó el proyecto de un corto animado para el Espacio Santafesino (un estímulo de la provincia a la industria cultural), donde obtuvo una mención especial. Se trata de un corto infantil fantástico, donde el protagonista es Saturno, un gato extraterrestre. También en su haber cuentan haber sido premiado en uno de sus diseños en el Concurso Puentes y participado para las historietas sobre LGBTI. Además de haber ganado una mención en un certamen de Fernet Branca. Sus trabajos de ilustración y animación se pueden ver en el perfil de Facebook/KSPER.

"Siempre se puede mejorar"

A diferencia de Gaspar, Ezequiel González Bracalenti comenzó con la animación desde muy chico y como él mismo define, arrancó de manera autodidacta: "A los 10 años encontré el programa que usamos para hacer animación. Empecé solo, mirando videos en internet y hasta participé con unos personajes de historietas que tenía en un cortometraje".

   Su comienzo por la EPA tuvo sus sobresaltos, antes de estar en carrera en este espacio, se anotó y dejó porque no lo convenció estar entre tantos chicos que asistían a estas clases y, tal como reconoce, "no tenía mucha constancia". Hasta que se convenció de lo valioso de contar con buenos profesores y del aprendizaje colaborativo.

   Su primer corto se llamó "Los conejos del terror" y recibió el primer premio en el Festival de Cortometrajes Ojo al Piojo (fue en 2012). "Eran personajes que venía dibujando hace rato. El premio me dio mucho incentivo para seguir, me dio motivación", manifiesta Ezequiel, quien siguió sumando más distinciones a su carrera.

   "Al ser autodidacta era muy difícil saber en qué me equivocaba, detectar los errores de mi trabajo. Por eso haber podido asistir a la escuela (EPA) me permitió saber qué estaba haciendo mal, saltar esos baches, me ayudaron a darme cuenta que siempre se puede mejorar", expresa el joven animador.

   Ezequiel diseñó un personaje animado que se llama Aquilez Cheche XD, que se lo puede conocer en el Canal de Youtube. Es una mezcla de animación con videojuegos y goza de muy buena audiencia, sobre todo de chicos y adolescentes. También se puede conocer más sobres sus trabajos en el sitio vivirdibujando.weebly.com

   ¿Y cómo se forma alguien que elige la animación? Gaspar y Ezequiel comparten algunas miradas que consideran relevantes en esta formación. Dicen que "tiene que ver con el hacer. Haciendo vas aprendiendo y mejorando"; también que "para ser un buen animador es necesario dibujar bien. Hay muchas técnicas para hacer animación pero mientras mejor dibujés mejor animás".

   "Otra forma de aprender es mirando, consumiendo animación, películas...", suman a las sugerencias y agregan que en la lectura, "leyendo mucho, se encuentran otras fuentes de inspiración".

   Pablo Rodríguez Jáuregui es uno de los coordinadores de la EPA. Su trabajo en la disciplina arranca en los años 80, cuando se abrió la Escuela Provincial de Cine y Televisión en Rosario y se anotó para estudiar. "Apenas se abrió esta escuela, con Esteban Tolj y Mariana Wenger intentamos hacer dibujos animados", recuerda sobre la época del Súper 8, del VHS, donde era más complejo asumir este desafío.

La huella del maestro Bras

El referente indiscutido en su formación es el maestro Luis Bras (1923-1995), quien desde el sótano de una casona de San Lorenzo al 1400 enseñaba los secretos de la animación, en forma artesanal.

   "Cuando Bras falleció, sus alumnos alquilamos su sótano y seguimos trabajando allí, en la escuela que había fundado. A ese mismo lugar comenzó a sumarse un montón de gente con la todavía que continuamos trabajando", cuenta.

   Para la creación de la Escuela para Animadores también influyó el Centro Audiovisual de Rosario (CAR) y el Festival Latinoamericano de Videos. Rodríguez Jáuregui repasa que en 2005, Horacio Ríos, como director del CAR, lo invita a diseñar lo que más tarde sería la EPA. Resalta que fue clave el apoyo y empuje que le dio a esta escuela Chiqui González, por entonces directora de la Isla de los Inventos.

   Hoy la EPA enseña a grupos de chicos de 9 a 13 años y de 13 a 17 años. Los mayores de 18 pueden concurrir a la escuela para adultos, en este caso sin límite de edad.

   El animador asegura que la EPA se nutre de personas inquietas, que llegan desde diversas expresiones artísticas, coinciden en este espacios en común y se enriquecen mutuamente.

   Para el educador el fuerte de esta escuela está además en el equipo docente y en el plan de estudio que sostienen.

En líneas generales, la meta de la EPA es "formar animadores independientes capaces de desarrollar proyectos". Además, las producciones animadas realizadas por los estudiantes y egresados cuentan con un programa propio de televisión: "Cabeza de ratón", que se emite por los canales locales y de cable (pueden verse on line en cabezaraton.com.ar).

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Inscripción para 2018

Para ayer estaba programado el cierre del año de aprendizajes de la EPA con una muestra de trabajos colectivos e individuales y la entrega de diplomas. Y desde el lunes que viene la escuela tiene abierta la inscripción para el espacio anual 2018. El trámite se puede realizar completando un formulario disponible en la web del Programa ceroveinticinco: www.ceroveinticinco.gob.ar.

   La EPA es definida como una propuesta de educación no formal de los programas educativos del CAR. "Sus objetivos son capacitar al alumno para la formación de un perfil de realizador integral brindando conocimientos más amplios acerca de la realización audiovisual pero a la vez específico con el género de animación, y entrelazar la capacitación con la producción y la distribución de las producciones animadas", señalan desde este espacio municipal.

También explican que en una propuesta de taller, "el programa de clases transita todas las etapas de la realización de un cortometraje animado, desde el guión hasta la posproducción, culminando cada año con un trabajo práctico individual o grupal". Y destacan que la animación posibilita contar historias fantásticas, reales o imaginadas.

Se puede conocer más sobre el programa de trabajo, materias, horarios e inscripción a la EPA en estos sitios: centroaudiovisual.gov.ar y en escuelaanimadores.com.ar

Universos visuales

Entre otras materias, en la Escuela para Animadores se incursiona por contenidos como: breve historia de la animación, dibujos, sistema de animación en 2D tradicional, guión, story board, construcción de personajes, planos, movimientos de cámara, elaboración de fondos y desarrollo de proyectos.

   El coordinador de la EPA, Pablo Rodríguez Jáuregui, destaca el plantel de profesores que enseñan en este espacio. Entre muchos otros, figuran Luciano Redigonda, Laura Copello, Leandro Arteaga, Pablo Colaso, Claudia del Río, Cristian Llamosas, Melisa Lovera, María Victoria Rodríguez, Miguel Mazza, Federico Actis, Belén Bulgheroni, Cristian Cabruja, Santiago Zecca, Iván Tarabell, Gonzalo Rimoldi y Ariel Papich.

   La EPA tiene dos niveles de cursado: un primer año en donde se presenta un cortometraje de producción grupal y un segundo año en el cual los estudiantes finalizan el cursado presentando sus trabajos individuales. Con respecto al ciclo 2017, Rodríguez Jáuregui, comenta: "Durante este año unos 50 estudiantes repartidos en dos años cursaron las materias referidas al oficio del dibujo animado y a la realización audiovisual. Cada uno de ellos llega a la escuela con su propio universo visual y su mirada del mundo, y eso es sumamente interesante".

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