Educación

Diez años de un espacio académico por el derecho al agua

Más de 5 mil estudiantes pasaron desde su creación por la Cátedra del Agua de la Facultad de Ciencia Política de la UNR.

Sábado 27 de Abril de 2019

La presentación formal fue hace diez años, en la apertura del año académico 2009 de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Radicada en la Facultad de Ciencia Política, la Cátedra del Agua nació como un espacio interdisciplinario de formación, debate y concientización del agua como un derecho humano y no como una mera mercancía. Desde entonces, más de 5 mil alumnos han pasado por las distintas modalidades de formación de la Cátedra del Agua, además de generar propuestas concretas como el "derecho de jarras" en bares y restaurantes de la ciudad, "sanitarios libres" en organismos públicos y la demanda de instalación de bebederos en espacios públicos y en las escuelas.

Aníbal Faccendini, director de la Cátedra, destaca que la preocupación de este espacio es construir desde un ambientalismo inclusivo y popular. "En ese marco es que planteamos a la academia y su profundo vínculo con la comunidad. Por eso para nosotros es importante cómo generamos conocimiento, como aprendemos aprendiendo y cómo nos transformamos con la comunidad".

De esos orígenes, Faccendini recuerda que decidieron comprometerse con esa agenda ambientalista "a partir de la demanda popular de los barrios, sobre todo de la falta de agua potable y de cloacas".

Cuando arrancó la Cátedra del Agua en 2009, Fabián Bicciré era decano de Ciencia Política. Actual vicerrector de la UNR y asesor académico de ese espacio, resalta la importancia de que esta agenda ambiental haya sido tomada por la universidad local. "La universidad pública —señala Bicciré— no sólo forma profesionales con capacidad e idoneidad, sino también con compromiso social y político. Por eso creemos que esta demanda es muy importante porque tiene que ver con la problemática concreta de la comunidad, donde parece una paradoja que en una ciudad rodeada del río hay muchos sectores que no tienen sistemas cloacales ni agua potable. Y si nos vamos a escala internacional, millones de personas no tienen el derecho humano al agua". A modo de ejemplo, Faccendini cuenta que en Rosario hay cerca de 110 mil personas que no acceden integralmente al agua.

Las demandas

Docente de la Cátedra y licenciada en química industrial, Lorena Pirona integra el espacio desde sus comienzos y apunta que a lo largo de los años las demandas de la sociedad fueron marcando la agenda de debates. "Hemos tenido que cambiar nuestra agenda de estudios en base a las necesidades de la gente, porque en un tiempo fue el tema del glifosato".

Pero en ese camino de crecimiento, Pirona sostiene también que la agenda ambiental internacional muchas veces es diferente a la local: "Nuestra agenda ambiental es de la pobreza, porque los pobres viven contaminados. Y donde no hay agua no hay posibilidades de desarrollo, porque no podés cocinar, tus hijos no se pueden bañar y no vas a poder ir a trabajar en forma digna. Ahí es donde la Cátedra del Agua se termina uniendo a la gente, para que tengan la capacidad mínima para entender un análisis de un efluente químico o un estudio de calidad del agua. Acercarle a la ciudadanía una herramienta para que puedan reclamar por sus derechos".

Advierte que esta realidad de la pobreza en las barriadas populares sin acceso a este derecho lleva a que los vecinos saquen el agua "de cualquier lugar, porque las cloacas no existen". Lo que deriva en un escenario de riesgo sanitario donde se ven chicos "con todas las itis que quieras: hepatitis, meningitis". Al respecto, Faccendini agrega que la crisis del agua es urbana, pero que "donde no hay agua potable hay pobreza".

"Menos del 10 por ciento de los establecimientos educativos urbanos tiene bebederos aptos y sanos en los patios para las niñas y los niños"

Un problema de género

Desde la Cátedra del Agua destacan también que el acceso a este derecho también significa un problema de género. "Menos del 10 por ciento de los 67 mil establecimientos educativos urbanos tiene bebederos aptos y sanos en los patios para las niñas y los niños. Y el problema de los baños feos, sucios y malos quienes más lo sufren son las mujeres", afirma el director de la Cátedra.

A ello agrega que en el mundo hay 600 millones de personas analfabetas. Y el 82 por ciento de ellas son mujeres que en contextos de extrema pobreza deben caminar kilómetros para acceder al agua potable. "Por eso —dice Faccendini— esto también es un problema de género y de profunda injusticia social y ambiental".

Sobre las escuelas, dice que el pedido de que haya bebederos y sanitarios en condiciones apunta a que los chicos y chicas puedan tener acceso al agua potable de calidad y no tengan obligatoriamente que recurrir a una gaseosa para hidratarse, "que tiene 150 calorías, es como si los pibes chuparan 15 chupetines por día en reemplazo del agua porque no acceden a ella".

Flavio Faccendini, otro de los integrantes de la Cátedra, marca que esto implica cambiar el concepto de tomar al agua como una mercancía. "Entonces, como no acceso a ella en el bebedero de la escuela porque está en mal estado, la tengo que comprar. Lo mismo si voy a un parque y no hay bebedero. Así llegamos a que tengamos internalizado que el agua es una mercancía, cuando es un bien público que debe estar accesible a todos los seres vivos".

Agenda universitaria

Camila Fernández es una de las alumnas de la Cátedra del Agua. Está en los últimos años de relaciones internacionales y cuenta que se decidió por esa carrera por su interés por la ecología y el medio ambiente. "Desde muy chica me molestaban las injusticias por el derecho al agua en lugares donde no había. Yo vengo de la región de Cuyo, que está desde hace tiempo en emergencia hídrica. Por eso creo hacen falta profesionales formados en esto y que puedan defenderlo".

Para el vicerrector de la UNR, la universidad debe apoyar este tipo de apuestas "porque hacen a su razón de ser, al compromiso que debe tener la universidad pública con la comunidad que la sostiene con sus impuestos", y que de esta forma "está retribuyendo con políticas públicas concretas para el crecimiento y dar respuestas desde lo académico a esas problemáticas sociales".

Destaca además lo fructífero que esta experiencia sea interdisciplinar, rompiendo de esta manera ciertas lógicas "muy disciplinares, cuando la realidad es indisciplinada. Por eso es una apuesta para constituir en la universidad expresiones académicas con una mirada transdisciplinar".

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Anìbal Faccendini, director del espacio académico.
Anìbal Faccendini, director del espacio académico.


>> Un espacio de investigación y trabajo interdisciplinario dentro de la UNR

La Cátedra del Agua de la Facultad de Ciencia Política de la UNR celebra sus diez años de creación junto al Centro Interdisciplinario del Agua de la misma facultad y a la Comisión del Derecho al Agua del Colegio de Abogados de Rosario.

La integran Aníbal Faccendini (director), Fabián Bicciré (asesor académico) y entre sus docentes se encuentran Lorena Pirona, Ana Sardisco, Liliana Bucci, Ana Espinosa, Daniel Elias, Flavio Faccendini y Virginia Brusa. Su director honorario es Riccardo Petrella.

La Cátedra participó en el Agora de los Habitantes de la Tierra en Sezano (Verona, Italia), donde junto a San Lorenzo y varias localidades de la Argentina adhirieron a la Carta de Identidad Mundial (CIM).

Para mayores informes sobre las actividades del espacio, escribir al email catedradelagua@yahoo.com.ar


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