Sábado 10 de Junio de 2017
"Recuerdo cuando era maestra y Raúl supervisor de primaria. El llegaba a visitar las escuelas, pero en lugar de preguntarnos cómo trabajábamos, quedarse a mirar o revisar cuadernos se ponía él a dar la clase. De esa manera sabía por dónde andaban los chicos. Y nosotras aprendíamos de él". La anécdota la recordó la profesora Liliana Sanjurjo el lunes pasado, en el salón de actos de la Facultad de Humanidades y Artes (UNR). Fue al cierre de la presentación de un libro del profesor Raúl Ageno, un reconocido psicólogo educacional, más nombrado como "un verdadero maestro".
El libro se llama "La incidencia de las formaciones del inconsciente en el posicionamiento subjetivo frente a los objetos del conocimiento y del aprendizaje" (Iracema Ediciones). Un nombre largo para un libro pero, como bien explicarían más tarde, referencia al título de la última investigación realizada por Ageno. Su lectura lleva —como se expresa en la contratapa— "por un breve recorrido de algunos de los múltiples enfoques con los cuales se ha intentado comprender y explicar el proceso del aprendizaje y el desarrollo de la capacidad creativa".
Además de resaltar el valor de la investigación del reconocido educador —a quien una enfermedad lo mantiene alejado de la vida social y académica— la presentación del libro también fue una reivindicación de la psicología educativa y por tanto de la tarea de los psicólogos educacionales, como Raúl Ageno. En esta idea hizo hincapié la investigadora Inés Rosbaco. Luego de repasar los distintos enfoques de trabajo de Ageno, se detuvo en resaltar la relevancia de sus aportes en tiempos que la psicología cognitiva irrumpe nuevamente en escena y con nuevos formatos, como el de las neurociencias que promueve el neurólogo Facundo Manes.
"La obra tiene plena actualidad para responder a las novedades de la época, que llegan de la mano de las neurociencias", dijo Rosbaco y recordó los dichos públicos de Manes sobre los pobres y lo que considera su imposibilidad de aprender por cuestiones neurológicas. "Es la letra mentirosa de Manes, porque borra todo lo social y cualquier contexto. Nos quedamos entonces con estos «problemas neurológicos» que por supuesto luego terminan medicalizados. Hoy hay un movimiento cada vez más grande en contra de esta tendencia. Cuidemos a los niños! Raúl nos da letra para poder hacerlo", observó la psicóloga.
Rosbaco también señaló otra cualidad del libro de Ageno: la de ser un texto que muestra de principio a fin cómo debe ser una investigación y su posterior teorización. Un aporte para estudiantes y docentes.
Desde el afecto
Antes de las referencias de Rosbaco, en la mesa organizada para la presentación del libro editado por Iracema, habló Ethel Cambiasso, esposa de Raúl Ageno, quien definió la decisión de publicar el trabajo "como un acto de amor" hacia su compañero.
En esa idea de relación afectiva también se expresó el profesor Enrique Barés —otro de los disertantes—, para quien el texto de Ageno "rememora su obra desde el corazón". Barés puntualizó algunas de las características que distinguen el oficio del autor: la brillantez en la carrera, la constante provocación a la lectura y el cuidado en el acto de decir prudente y profundo. Recordó que aún en dictadura, cuando había sido cesanteado en la universidad, se siguió formando, organizando grupos de estudio. "La forma de seguir la obra de Ageno es pasar la posta, poner la misma pasión y generosidad para pensar y proponer nuevos proyectos", resumió Barés.
Raúl Ageno es un reconocido psicólogo educacional, docente de grado y posgrado en diferentes universidades de todo el país. Su principal actividad académica se centra en la Universidad Nacional de Rosario. Ocupó distintos cargos de gestión en la UNR y tuvo una intensa participación en diferentes actividades en los ámbitos universitarios. Entre 1985 y 1988 fue miembro del Centro Rosario de Investigaciones en Ciencias Sociales. Entre sus textos más difundidos se citan "Una experiencia en la enseñanza de las ciencias sociales" (1992), "El psicólogo en el campo de la educación" (1993), "El sujeto del aprendizaje y la institución escolar" (1997).
Ageno también se desempeñó como maestro de grado, director y supervisor de escuelas primarias. Escribió en diferentes publicaciones y dirigió la Revista Hacer, junto a Fernando Prieto y Ovide Menin.