Eduardo Krasnow y Asociados

Eduardo Krasnow, un Hombre Seguro

De cadete a maestro del seguro, una historia narrada en 70 años

Jueves 18 de Marzo de 2021

Cercano a cumplir 14 años, Eduardo Krasnow ingresó a la Escuela Superior de Comercio en el turno de la Noche, pues por un mínimo porcentaje perdió la posición en el turno de la tarde. Fue un golpe duro para él, pues le cambiaría la forma habitual de vida, sin embargo, sus ganas de cursar la secundaria en tan prestigiosa Institución Educativa prevalecieron.

En una cena familiar, un hermano de su madre Sara, Bernardo, escuchando el relato de Eduardo donde se apenaba de haber entrado en el Turno Noche del Superior de Comercio, lo mira fijamente a los ojos y le dice: “Querés trabajar durante el día en mi tienda?”. Bernardo era uno de los confeccionistas más importantes de ropa de trabajo GRAFA.

Eduardo fijó la mirada en sus padres esperando aceptación, mas nada respondieron, pero estaba tan entusiasmado con la idea que inmediatamente aceptó.

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Empezó a trabajar dos días después de esa charla. Se trasladaba al trabajo en bicicleta desde Barrio Echesortu hasta San Luis y Dorrego, donde estaba la tienda. El primer día de trabajo el Sr. Bernardo lo sermoneó desde el arranque: “El horario de apertura es a las 8:00hs, un buen empleado debe presentarse 15 minutos antes para comenzar con el paso del lampazo en salón y dependencias para que esté todo en orden a la hora de apertura”.

La función de Eduardo en la tienda era “Cadete”. A su cargo estaba llevar fardos de tela en un triciclo a pedal de reparto recorriendo casas de costureras, estaciones de ferrocarril y clientes de la empresa. Era una Rosario de fines de los 40 tan cosmopolita como mágica. Una ciudad de mil lenguas que comenzaba a tomar su propia impronta con ese berenjenal étnico que inundó Rosario escapando de guerras y hambrunas en Europa y Oriente Medio.

Hacia fines de 1949 su padre le avisa que hay una vacante en el antiguo Banco Comercial Israelita (esquina de Mitre y Santa Fe) y que debía presentarse a hablar con el jefe de personal el Sr. Salas Roisman. Muy tímido fue a la entrevista y cordialmente el hombre expresó el afecto que tenía por su padre y al pedirle a Eduardo la cédula de identidad lo mira y echa a reír “Pibe! En el Banco podes ingresar con 18 años cumplidos y secundario aprobado”. Sin decir palabras y previo saludo, Eduardo se retiró del Banco y al salir no pudo más y comenzó a llorar, es que antes de esa entrevista ya le había comunicado a su tío Bernardo que dejaría de trabajar porque le habían ofrecido un puesto en el Banco.

Salió en la búsqueda de un nuevo empleo y comenzó sus pasos en la Ferretería “El Nivel” en calle Corrientes 837. Por su formación de Perito Mercantil, prolijidad y letra caligráfica, lo asignaron al puesto de “Cuenta Correntista Manual”. Trabajaba ubicado en un escritorio propio y varias veces por semana lo visitaba el titular de la firma para felicitarlo por su buen trabajo y adularlo por su acompasada letra cursiva.

Se acercaba el otoño del 1951, y ese año vería consagrarse campeón por primera vez en Formula 1 a Juan Manuel Fangio al mando de su Alfa Romeo, y también sería testigo del comienzo de una carrera comandada por Eduardo Krasnow a bordo no del Alfa, sino de la motoneta Siambretta 125.

Un sábado, almorzando en familia, su padre Froike le dijo: “Si pasas el examen, tal vez puedas ingresar a la compañía de seguros Febo”, donde se habían generado unas vacantes. La entrevista laboral se produjo el 15 de Marzo y se presentó con la recomendación del Sr. Benjamín Naidich, quien era una persona de prestigio local en la época. Fue así, 70 años vista, como un 20 de Marzo, Eduardo comenzaba los pasos en la vida aseguradora, aun sin saber que sería su “Gran Pasión”.

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Inició, como era costumbre de “Cadete”, figura laboral que durante gran parte del siglo XX fue la catapulta de grandes empresarios de hoy día. Es que los cadetes eran la cara visible de la actitud y predisposición en las empresas, de manera que si un cadete era aplicado, voluntarioso y sobre todo inquieto aprendiz, podía recorrer un gran camino dentro de la empresa, y esta es la historia de Eduardo Krasnow.

El horario de trabajo en Seguros comenzaba a las 12.00hs y terminaba 19.30hs. La oficina de Febo estaba ubicada Mitre al 700, e ingresaba al Colegio Nocturno en el Superior de Comercio a las 20.00hs. Salía a toda máquina junto a un compañero de escuela que trabajaba cerca, parada mediante en la tradicional Sanwichería Aguiló de Paraguay y Córdoba, tomaban sus porciones y a paso acelerado iban comiéndolas camino al Colegio. Al fin de cuentas, siempre llegaban unos 5 minutos tarde y el Sr. preceptor Kahl, se encargaba de anotarles media falta.

En Febo, fue adquiriendo el conocimiento del seguro, le apasionaba leer los contratos y los manuales de como suscribir y cotizar seguros de manera cuasi artística, impensado en nuestro siglo XXI. En aquella época las pólizas se tipiaban todas a máquina, de principio a fin.

El Gran Salto!

Eduardo se apasionó de tal modo que si bien el horario de apertura era a las 12.00hs él se presentaba 09.30hs para avanzar con el trabajo del día. Esa actitud se fue haciendo popular y un día llegó la gran oportunidad. La marca Siam le dió la lista de los compradores de moto para que les ofrezca seguros. En realidad, hasta el momento era una cobertura que no les interesaba a las compañías, entonces convenció a los directores de FEBO que era un buen negocio. Lo apoyaron y así comenzó su carrera comercial, vendiendo seguros para Motonetas.

Su Carrera fue haciendo mella en la plaza local y regional y llegó al puesto de Gerente Regional de la Compañía; mudaron sus oficinas a la Famosa Galería Rosario estableciéndose en el Piso 4 de la misma.

En el año 1972 sintió que había cumplido una etapa en la empresa, ya era adscripto a la Gerencia General en Buenos Aires y el camino más próximo era que lo trasladen, pero él quería permanecer en Rosario y expresa su voluntad de dejar el cargo, y los Directores de la Empresa en reconocimiento por sus años de fidelidad y esfuerzo, transfirieron a nombre de Eduardo las Oficinas de Galería Rosario y lo nombraron como Agente Exclusivo de la Compañía para Rosario y Zona.

De esta manera comienza un nuevo derrotero, el del trabajo independiente como Asesor de Seguros y así fue que formó parte del Primer Congreso Mundial de Productores de Seguros en Buenos Aires, siendo parte del Panel de Expositores. Llamó al ya retirado Gerente del Banco Comercial Israelita, Don Salas Roisman y lo sumó a su nuevo barco. Estaba comenzando su carrera como Empresario del seguro, armando equipos de trabajo y como desde el primer día allá en 1951 encarando todo con actitud, responsabilidad y cordial servicio.

Ha sido Miembro de la Comisión Directiva de APAS Rosario durante muchos años y Vicepresidente de FAPASA Federación Argentina que agrupa a los Productores Asesores de Seguros.

Así es como en estos 70 años de Historia y Pasión Aseguradora Eduardo aún sigue vigente, transmitiendo sus conocimientos empíricos y sus virtudes técnicas y comerciales.

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Con sus nietas

Con sus nietas

www.KrasnowSeguros.com.ar

Brindenos Su Confianza, Le Retribuimos Seguridad

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