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Zavalla: pedirán que investiguen a la mujer que dijo que le sustrajeron a sus hijos

Los abogados de los imputados, Germán Mahieu y Brian Wheeler,  solicitarán que la Justicia santafesina establezca si Liliana Montenegro incurrió en falso testimonio.

Martes 18 de Noviembre de 2014

Los abogados defensores de uno de los matrimonios imputados en el resonante caso de los mellizos desaparecidos de Zavalla pedirán que se investigue por falso testimonio y falsa denuncia a Liliana Montenegro, la mujer que asegura haber sido despojada de sus bebés tras haber dado a luz el 13 de julio en una clínica casildense.

La decisión de Germán Mahieu y Brian Wheeler, quienes representan legalmente a Mariana N., y su esposo Luis J., surgió al no poder acreditarse "fehacientemente" que la denunciante haya estado embarazada y mucho menos tenido un parto reciente, según indican la ampliación de la junta médica realizada en Córdoba y el posterior informe pedido al forense Germán Sánchez Caramicolis por las fiscales que llevan adelante la investigación, Marianela Luna y Lorena Aronne.

Sin embargo, al menos hasta ahora, ello no parece ser suficiente para que las fiscales cambien el rumbo de la causa puesto que a diferencia de lo que esperaban no recibieron una respuesta concluyente sobre el tema.

"Que no haya certezas sobre el estado de gravidez de la mujer no es lo mismo que asegurar o descartar la existencia del embarazo y su posible alumbramiento", explicó una fuente allegada a la causa para justificar las razones por las cuáles la investigación sobre el presunto delito de sustracción, retención y ocultamiento de menores debe mantenerse en pie puesto que, precisamente, "no se cuenta con una postura médica determinante y que no admita discusiones".

Claro que diferente mirada tiene la defensa de los incriminados al sostener que las evaluaciones médicas revelan que Montenegro "nunca dio a luz, razón por cual no hay delito excepto su mendaz relato del que deberá hacerse cargo".

Ausentes. Pero además de ello Mahieu y Wheeler aseguran que "está probado" que sus clientes ni siquiera estuvieron en Casilda el día del supuesto nacimiento de los mellizos, lo que en realidad vienen planteando desde el inicio de la investigación y ahora acentúan con más énfasis a través de pruebas que colectaron para demostrar que sus defendidos se encontraban en la localidad entrerriana de Federación, ubicada a más de 500 kilómetros de la ciudad cabecera del departamento Caseros. "Tenemos más de 400 fojas de ubicación satelital de los teléfonos de mis clientes además de levantarse pistas fotográficas y videos", puntualizó Mahieu.

Y en ese contexto dijo que "resulta asombroso para esta defensa que transcurrido cuatro meses las fiscales no tuvieron sagacidad ni astucia como para arribar a tan simple conclusión en la investigación más importante y trascendente que tienen desde que asumieron sus cargos".

Audiencia. Seguramente ello y la falta de certezas del embarazo y el alumbramiento de Montenegro hace más de cuatro meses serán los argumentos que esgrimirán en la nueva audiencia que se desarrollará este jueves en Casilda, a las 10.15, donde pedirán que se levanten las restricciones que aún pesan sobre la libertad del matrimonio que representan.

Los abogados además pidieron ayer una ampliación de los alcances de la referida audiencia para abordar la situación procesal de sus defendidos y, en ese contexto, plantear que se investigue a Montenegro por la presunta comisión de los delitos de falso testimonio y falsa denuncia.

Si bien trascendió que también sería solicitada una audiencia por el abogado defensor de Andrea N., y su marido Germán S., Fausto Yrure, hasta ayer no se había concretado en la Oficina de Gestión Judicial de Casiilda. Los dos matrimonios imputados recuperaron su libertad con ciertas restricciones tras estar con arresto domiciliario por 40 días aunque a los hombre le fue otorgado el beneficio de salidas laborales.

La mujer denunció haber sido despojada de sus hijos el 18 de julio, cinco días después de su supuesto alumbramiento en Casilda y unas horas más tarde de que el presidente comunal de Zavalla, José Ignacio Mujica, hiciera lo propio. Esto a instancias de tomar conocimiento por medio de dos empleados comunales a los que la mujer le había manifestado que sus hijos habrían nacido muertos en el hospital Eva Perón de Granadero Baigorria y comprobar que ello no era cierto.

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