Domingo 25 de Julio de 2010
Gracias a Dios todavía en nuestro país tenemos libertad de opinión, pero esto también implica una responsabilidad, opinar de lo que realmente sabemos, fundamentalmente cuando, siendo poseedor de un nombre y apellido reconocido, utilizamos un medio masivo como es este diario. El señor Cristián Hernández Larguía dedicó gran parte de su vida a estudiar música, pero evidentemente toca de oído al opinar sobre una reconocida ciencia como es la psicología. Esto se agrava porque lo hace en forma categórica, sin hacer el menor ejercicio de humildad. Transitando el 2010 no podemos detenernos a "defender" con lógicos argumentos a la psicología, y menos ante personas con evidentes preconceptos y prejuicios como en este caso. Sería en vano. Debemos reconocer que todos somos ignorantes en algo o en mucho, no lo sabemos todo, aún en los temas que hemos profundizado siempre tendremos algo que aprender, Entonces, cuando alguien habla de temas que desconocemos o apenas manejamos, mejor es callar, escuchar y aprender.
Héctor Martinelli
martinelliserigrafia@gmail.com