"Yo estoy casada con el blues"
Adriana Coyle canta y se desangra. "A mí el blues me enseñó a desgarrarme", dice la voz líder de La Ferroviaria, quien afirma que "cada canción merece ser cantada como si fuera la última".

Viernes 01 de Agosto de 2014

La Ferroviaria nació en los 90, y debe su nombre a que dos de sus miembros fundadores fueron despedidos del ferrocarril. Sergio Mulhall, fallecido en 2008, es el autor de las letras de las canciones del grupo, y algo de su impronta todavía está latente en la banda que hoy completan Daniel Elizondo y Marcelo Pérez en guitarras; Gonzalo Romaszko, en bajo; Maxi Talamone, en batería y Mariano Gorr, en armónica.

La banda cuenta con el disco "Mayo", con producción de Palmo Addario, y está en pleno proceso de edición de su segundo registro. "Yo es como que estoy casada con el blues", graficó Coyle a Escenario.

—El blues es el género madre de la banda, ¿se puede hacer un blues con sello local?

—Que el blues sea el género madre es lo que hace que podamos animarnos con otros géneros y fusionarlos. El blues local se transmite en las letras que te recrean lugares y situaciones conocidas por cualquier tipo que camina por la calle. Hay un blues de Rosario, sin dudas.

—El anticipo del segundo disco ya evidencia un sonido superior y mejores arreglos, ¿sienten que la banda crece disco a disco?

—El primer disco es lo que era La Ferro. De los nueve temas sólo hay uno que no es de la antigua formación, que es "Armand", una canción que escribí para que se adapte a mi voz. En el segundo son catorce canciones nuevas y sólo una que había quedado de antaño. Se nota entre uno y otro una apertura hacia otros sonidos, distintos dibujos musicales.

—¿Qué podés aportar desde tu oficio como cantante y en qué te favorece el blues para tu interpretación?

—El oficio de cantante te lo da el escenario. Y anduve por muchos. Desde mi oficio de cantante aporto todo, no me quedo con nada. Cada canción merece ser cantada como si fuera la última. El oficio te da eso que siempre te hace salir airoso, y yo es como que estoy casada con el blues. Eso no quita que tuviera amoríos con el rock, el jazz, el tango. A mí el blues me enseñó a desgarrarme y coquetear con otros géneros.