Y un día reapareció
Después de una convalecencia de más de veinte días, reapareció Cristina Fernández a hacerse cargo, nuevamente, de las funciones del Estado. Lamentablemente, no se observó en su reaparición la conducta que debe primar en una "funcionaria del poder".

Domingo 29 de Enero de 2012

Después de una convalecencia de más de veinte días, reapareció Cristina Fernández a hacerse cargo, nuevamente, de las funciones del Estado. Lamentablemente, no se observó en su reaparición la conducta que debe primar en una "funcionaria del poder". No es correcto para ella desenvolverse en chabacanerías y críticas a quienes no le creyeron su supuesta enfermedad. Hay situaciones que una presidente debe saber obviar con altura y dignidad. No caer en el conventillo reiterativo. Este no es propicio y tampoco beneficioso para ella. Tal vez, sería mejor un poquito de humildad de su parte y realizar una auténtica autocrítica. Seguro reconocerá cuales son sus errores. Sentirse satisfecha y halagada por los concurrentes a sus demostraciones de histrionismo, tampoco es conveniente, por ser éstos meros "invitados".