Y Dios hará justicia
Días pasados tuve la nada casual ganas de quedarme frente al televisor observando la película Patch Adams. Digo observando y no mirando porque es muy profundo el mensaje que nos transmite.

Sábado 21 de Enero de 2012

Días pasados tuve la nada casual ganas de quedarme frente al televisor observando la película Patch Adams. Digo observando y no mirando porque es muy profundo el mensaje que nos transmite. ¿Cómo hubiese deseado yo que los médicos que atendieron a mi papá en UTI y en el 5º piso en el período 22 de noviembre hasta el 29 de diciembre de 2010 tuvieran la sensibilidad y la ética del doctor Patch Adams para con sus pacientes? Hablar del sanatorio ubicado en Sarmiento al 3000 de Rosario es darle el sinónimo de tortura al enfermo, en este caso a mi papá Alejandro Dri. Ellos seguro lo recuerdan y quizás pensaron que mi dolor haría olvidar cada momento de agujas que parecían cuchillos, de hematomas, de talones y cola ennegrecidos, de contradicciones constantes entre transfusión e internación domiciliaria, respirador no, mejor traqueotomía. La falta de sinceridad del médico (jefe de terapia), la sumisión de la doctora, el séquito de residentes clínicos a cargo del doctor R (en especial doctor S), la enfermera de terapia, los enfermeros/as del 5º piso, las gastroenterólogas N y L, y podría seguir nombrando a estos malos profesionales. Sólo voy a quitar de este camino de tormentos que sufrió mi papá a la doctora Nannini, a Norita, secretaria de UTI y a Paula, jefa de piso, que son de las pocas que sienten, ayudan, animan, creen en el amor de una hija por su padre. Día 29/12/10, 15 horas, suena mi celular: paro cardíaco. ¿Con quién estaba cuando murió? Con Paula, la kinesióloga (lástima tu sumisión, no sos para ese grupo de personas). Desgarrante dolor de perderlo, de verlo sufrir sin quejarse y de seguir luchando. El los ayudó y ustedes no, lo despojaron de su dignidad, lo alejaron para siempre de su familia. La vida ya no regresa. Mi papá tampoco. Pero Dios está sobre los humanos, observa y es justo. Y con ustedes también será justo. Justicia Divina en memoria de mi adorado papá Alejandro Dri.

Roxana Dri / DNI 17.555.510