Vulnerando la confianza
El caso de los hermanos comprometidos con el manejo de los f ondos de planes de viviendas de los proyectos de Madres de Plaza de Mayo, que estallara como un escándalo y aprovechado por el poder mediático para asestar demoledores golpes al gobierno nacional...

Jueves 09 de Junio de 2011

El caso de los hermanos comprometidos con el manejo de los f ondos de planes de viviendas de los proyectos de Madres de Plaza de Mayo, que estallara como un escándalo y aprovechado por el poder mediático para asestar demoledores golpes al gobierno nacional, tienen una gravedad de tal magnitud que compromete a las instituciones. A medida que se va corriendo el velo que ocultaba las maniobras de enriquecimiento ilícito se desnuda la inoperancia del Estado para ejercer el control de las inversiones, de los subsidios para planes sociales y siembra la duda sobre las acciones excesivamente publicitadas como aportes para los sectores de menores recursos. La falta de transparencia compromete a todo el gobierno nacional y así como las denuncias que se hicieron sobre la destrucción de nuestras empresas ferroviarias cayeron en saco roto sin que nadie se preocupe por investigar los probados ilícitos que rodearon y rodean el manejo de las concesiones, el robo tipo saqueo salvaje que se produjo sobre los bienes del Estado (bienes que por ser públicos nos pertenecen), identifica la calidad moral y ética de nuestros funcionarios. Cuando la sociedad asiste al espectáculo de la desintegración de nuestras instituciones y las mezclas de candidaturas responden a un exacerbado apetito de poder y se dejan de lado principios básicos de la honestidad y responsabilidad en la administración de los fondos públicos, se pierde la autoridad moral para reclamar e inducir al trabajo cotidiano, al estudio, al hacer entre todos un nuevo país y se desconfía de todos los mensajes políticos porque se ha perdido la credibilidad. Estos hermanos, que aparecen como cabezas de los ilícitos en la administración de la construcción de viviendas sociales, cuyos valores no han sido transparentados de la forma que tienen como obligación los funcionarios responsables para rendir cuentas a la sociedad y permitirnos seguir creyendo, han vulnerado la confianza y eso no se devuelve con declaraciones de ministros o voceros. Si no hubo problemas, pongan todas las cartas sobre la mesa, muestren los números, blanqueen la información, ofrezcan todos los datos y repongan la credibilidad en las instituciones que, como las de Madres de Plaza, deben presentarse con la blancura de sus pañuelos y la responsabilidad de sus décadas de conductas de lucha. El gobierno Nacional debe salir a poner claridad en estos temas porque se ha quebrado la estructura de la confianza y reponerla no será fácil,

Angel M. Contestí