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Vuelo de filosofía y rock

"Desencajados" se presentó en Lavardén con entradas agotadas. Los textos de Darío Sztajnszrajber, entre la reflexión y el humor

Lunes 08 de Julio de 2013

Los avioncitos de papel vuelan por la sala del quinto piso de la Plataforma Lavardén y el público, espontáneamente, se pone de pie y simplemente aplaude. Sobre la escena había pasado un show de rock un tanto atípico. No había cantado Charly, Fito, Gieco ni Divididos, pero sí un poquito de cada uno. Una suerte de Frankenstein al que además se le sumaba Nietzsche, Fernando Pessoa, Borges, Sócrates y Bertold Brecht. Era el cierre de "Desencajados", un espectáculo de música y filosofía, conducido por Darío Sztajnszrajber, en el que confluyeron muchos de los temas existenciales en paralelo con grandes hitos del rock nacional. Para volar sin rumbo, como esos avioncitos de papel.

Sobre las mesas pizza y cerveza, o algún tinto en copa. Sobre el escenario una escenografía cálida, un velador, una mesa, la cantante Lucrecia Pinto; Guillermo Martel en guitarra, Lucas Wilders en batería y Paco Cabral en bajo. Y el filósofo de apellido difícil, con remera roja, presidiendo la escena.

"El otro me degrada y me humaniza, me exige apertura y por eso me desencaja", larga Sztajnszrajber. Y de ahí pivotea sobre un texto de Jean Luc Nancy para abordar "Desarma y sangra", de García, y "no existe una escuela que enseñe a vivir". Al rato cita a Nietzsche: "Necesitamos otra metáfora de Dios" y el link va directo a "las profecías se dan" de "D.L.G.", gentileza de Páez.

Es uno de los espectáculos con mayor línea de texto, y no vuela una mosca. De pronto, Darío muta en comediante y habla de cómo sería el sexo entre los dioses Unano y Gea, y la risa estalla. Hasta que advierte que "el amor es una forma de vencer a la muerte" y la reflexión pone a todos de bruces con la realidad. Aunque, claro, después dirá que entre realidad y verdad hay serias diferencias, porque siempre interviene el discurso del poder. Y ahí va "qué ves cuando me ves, cuando la mentira es la verdad"

Y suena "Cuando", de Fandermole, para hablar del paso del tiempo; y cerrará con la versión castellana de "Wise Up", de Aimee Man, tema central de la película "Magnolia". "No va a parar. Despierta ya", canta Lucrecia Pinto y vuelve a emocionar.

"Estamos desencajados, nos une las diferencias", cierra el filósofo. Y el avión de papel sigue volando.

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