Votamos pero no elegimos
La esencia de la democracia es la de tener representantes. Sin embargo, las listas sábanas permiten a un desconocido usurpar un cargo. Como si fuera poco, nos roban el voto en blanco a todos los que pensamos que sobran concejales, diputados y senadores e ignorando nuestra voluntad la reparten en porcentajes.

Sábado 22 de Agosto de 2009

La esencia de la democracia es la de tener representantes. Sin embargo, las listas sábanas permiten a un desconocido usurpar un cargo. Como si fuera poco, nos roban el voto en blanco a todos los que pensamos que sobran concejales, diputados y senadores e ignorando nuestra voluntad la reparten en porcentajes. La obligatoriedad del voto menoscaba y cercena nuestra capacidad de elegir. En definitiva, votamos pero no elegimos. La democracia se enferma con más pseudodemocracia. ¿La reforma política tratará estos temas o enfermará más a la democracia con pseudorepresentantes?

Guillermo Marot

DNI 12.720.407