Vocación para la función pública
En los tiempos en que vivimos no es común encontrar personas que asuman la función pública con verdadera vocación de servicio, esa que hace muchas veces sacrificar familia, amigos, comodidad, para brindar al prójimo...

Martes 18 de Noviembre de 2008

En los tiempos en que vivimos no es común encontrar personas que asuman la función pública con verdadera vocación de servicio, esa que hace muchas veces sacrificar familia, amigos, comodidad, para brindar al prójimo, al ciudadano común, una palabra, un gesto, un compromiso, una solución; por eso cuando se encuentra a alguien así, con verdadero amor y compromiso hacia la función que desempeña, da mucha tristeza saber que debe dejar de trabajar por el bien común de los ciudadanos de nuestra provincia. Escribo esto porque la semana próxima dejará su cargo como defensor del Pueblo Carlos Américo Bermúdez, quien ha demostrado cabalmente que es posible honrar la función con verdadera probidad y engrandecer una institución como nadie, hasta este período, había hecho; haciendo cumplir cabalmente los objetivos para los que ha sido creada. Es, por lo tanto, oportuno reconocer y agradecer al funcionario, pero también al hombre, por haber cumplido honrosamente con la tarea para la que fue elegido. Ojalá nuestras autoridades también lo reconozcan y muchas lo imiten.

Maria Silvia Merlo D.N.I. 11.210.920