Viernes 16 de Noviembre de 2012
Las inversiones privadas que se realicen en la construcción de viviendas sociales para su venta o alquiler y para la construcción de escuelas, colegios y universidades o cubrir carencias en los servicios que se prestan a los estudiantes, podrán ser computadas como pago a cuenta del impuesto a las ganancias, que en el año 2011 recaudó más de 100 mil millones de pesos. El déficit de viviendas se inició hace 70 años cuando el país empezó a empobrecerse, se congelaron los alquileres, el tema se politizó, intervino el Estado con su incapacidad, ineficiencia y corrupción, y cayó la inversión privada en viviendas sociales. El país se llenó de villas de emergencia. Construir viviendas sociales sólo es viable aprovechando la creatividad, capacidad y trabajo del sector privado, que hace años lo hizo en todo el territorio nacional. Hoy tiene dos limitantes: la carencia de financiación y los bajos recursos de la población. El Estado nacional, las provincias y los municipios han mostrado su incapacidad para solucionar el déficit habitacional. Insistir en que pueden hacerlo es ignorar el deterioro operativo del sector estatal. La urgencia es que el sector privado, con más rápida respuesta operativa y técnica, en conocimiento de las necesidades, resuelva el déficit.
Marcelo Castro Corbat